La muerte se va comiendo
mis ojos lentamente,
no puedo salir al sol
porque mi piel se pudre,
cada segundo que pasa
un alfiler se clava
dentro de mi corazón
de animal agonizante.
El fuego del atardecer
cae sobre mí e incendia mi cabeza,
quisiera volver a la anhelada infancia,
único lugar en dónde fui feliz.
La hora final se acerca,
piensa que le tengo miedo,
quiero recibirla como una hora
más en esta vida sin sentido.
Ayer en la calle vi como
un perro mordió a un niño;
quisiera clavar dientes
en la catrina muerte.
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