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jueves, 6 de noviembre de 2025

el poder de tu recuerdo.

dicen que la verdadera muerte es el olvido.
acá no te olvidamos; nos olvidamos más entre
nosotros que nos decimos vivos,
nos damos la espalda y ni saludos ni mensajes
todo el año, ¿qué será entonces de mis primos
que no he visto desde la última vez que los vi?
lo mero cierto es que ni la navidad, ni el año nuevo;
ni siquiera los cumpleaños ya importan.
ahora, la única fecha en la que nos reunimos
es cuando te vamos a visitar a esa tierra que llaman santa
donde te encuentras enterrada y después comemos
todos juntos como bien sabemos que te gustaría.

ahora la familia de los vivos se muere todo el año;
porque se olvida, pero en este memorial de los muertos,
así como tú vuelves a este mundo la familia vuelve
también a la vida, y nos reunimos, y nos contamos
entre todos los mismos recuerdos de siempre, a tu lado.
y de pronto pasa eso: hablamos de ti y la ausencia
se hace corta. con esos mismos cuentos de cómo solías
ir a trabajar el campo desde la mera madrugada todos
en la mesa volvemos a amarnos.
así de poderosa sigues siendo;
así de poderoso es tu recuerdo.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

sal en el altar

estaba pensando en las cosas inútiles 
y mirando el altar me di cuenta 
que le pusimos sal; mira que elemento
más inútil, tan inservible para ti.
la sal es para purificar el alma
pero ¿a ti qué va a purificarte
si recuerdo reclarito que eras
la persona más pura que existe?
que tú santificabas el suelo que pisabas 
más aun que esa agua ordinaria a la cual 
las gentes del pueblo solemos llamar bendita.

mirando el altar me di cuenta que agregamos sal.
a veces me da gracia la inutilidad de las cosas.
igual no importa, igual no estorba.
lo único importante hoy es tu visita.

martes, 4 de noviembre de 2025

Apanohacalhua

espero reencontrarte una vez más cuando muera,
sé que en la muerte me amarás tanto como me amaste en vida,
extraño verte mover la cola y recuerdo nuestros paseos por el parque,
no sé cómo será el Mictlán ni sé si podré superar sus pruebas,
pero no debo preocuparme al menos por el Apanohacalhua.
no debo preocuparme por fallar al cruzar o ahogarme la eternidad
porque sé perfectamente que estarás ahí esperando para llevarme
con seguridad y amor al otro lado. amor es lo que sobra aquí cuando te pienso,
tengo todavía tu recuerdo grabado en mi corazón y el eco de tus ladridos
sonando en mi cabeza, tengo el llavero que mandamos hacer con la forma
de tu patita y a veces me da por ir a caminar al mismo parque que solías
visitar conmigo, y veo a todas las gentes con sus propios perros
y pienso, sin desmeritarlos, que yo tuve al mejor.

espero que te haya gustado tu ofrenda y que hayas disfrutado
tu visita el pasado veintisiete de octubre...

domingo, 2 de noviembre de 2025

El dos de noviembre cayó en domingo

he pasado la noche en vela esperando tu visita,
estoy aquí en el altar junto a tu foto y tus ofrendas...
y espero verte, espero tenerte conmigo un segundo al menos.
el dos de noviembre cayó en domingo
y es tiempo de estar en familia,
quiero que vengas, quiero tenerte a mí lado,
que la familia esté completa, y me toques el hombro
y me mires siendo el hombre en que me convertí;
en el que me ayudaste a formar.
quiero que toques mi hombro me mires con orgullo.

estoy aquí en el altar junto a tu foto y tus ofrendas... y te amo.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Muerte, vida y flor.

Miro el cielo y veo a los muertos,
las estrellas brillando y en ellas
los ojos de mis ancestros cuidando mis pasos.

Bajo la vista y veo la tierra,
la tierra con el campo que no es santo,
y contigo santifica sus adentros
para que entre un muerto a tu lado:
Muerte, cuando llegues,
cuando me llegues no seas mala,
déjame antes verte a los ojos,
déjame ver tu belleza de catrina y
después, con todo gusto y tomado de tu mano,
llévame al eterno lugar donde habitas,
junto con todos mis seres queridos que
también me quieren, que me esperan
-deseando que sea lo más alejada mi llegada-;

En la calle miro al Xoloitzuintle y me pregunto
si me ha de guiar en mi viaje último.
Hoy, siendo el día perfecto para caminar sin rumbo,
sigo al hermoso animal y me sorprende,
y entonces ya no hay más casualidad,
y la casualidad entonces ya no existe,
más tarde vendría aquí donde me ha traído
este breve caminar bajo la guía del gran espiritual.
Tras una tumba desapareció el místico ser,
la tumba; era la tuya, amada mía.

Deje las flores que compré
gracias a la casualidad, la cual no existe.
Deje el pan de muerto que en las tiendas venden,
gracias a las fechas, a las fechas que concuerdan también con tu partida.
Tú, tu vida tan linda.
Yo, mi vida tan linda.
Nosotros, nuestra vida juntos,
terminada tan abruptamente a la mitad.
"el que no sabe de amores, llorona;
no sabe, lo que es martirio"

Me acostaré en esta tierra,
que es santa y te cubre hasta los huesos,
los huesos mismos que yo tocaba cuando
llegaba con mi cuerpo al fondo te tu sexo.
Ahora, en el fondo de esta tierra,
quiero conectar contigo,
y no tanto como te penetraba el vientre,
sino como en aquellas hermosas tardes de invierno,
que en la terraza tomando café, conversábamos,
mirando la puesta, como en el preciso momento
del ocaso mi mano tomaba la tuya, y entonces,
entonces los dos nos penetrábamos el alma.
¡Cómo me gustaría morir contigo aquí amor mío!
Pero no es mi tiempo, y tengo que seguir sin ti;
un día, cuando yo menos lo espere,
llegará por mí la muerte, y me llevará contigo,
al campo de la dicha y reposo, amor,
dónde sé que tú, con todos los amados por ti y por mí,
los ya fallecidos y por fallecer, estarás.

La vida es como una flor,
la vas despedazando en un eterno ver a Dios
y pensar: ¿Me quiere, no me quiere?
Entonces, en el último pétalo,
cuando el último soplo de tu alma
arranca, Dios mira a los ojos y dice:
Te quiero.