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domingo, 12 de septiembre de 2021

Un domingo solitario

He salido a caminar en la mañana
y extrañé darme cuenta de mis pasos
eran demasiado rápidos, demasiado largos,
que debía tenerme un poco
para que no te esforzarás por estar junto a mí.

He mirado el partido de las doce
y extrañé tu exasperación al reprenderme repetidas veces
diciendo que por más que grite los monitos no pueden escucharme.
Sé perfectamente que no me escuchan, porque si me escucharán
ganarían todos sus partidos. Hoy de todas formas los he dejado jugar
como idiotas sin si quiera darles una indicación ni consejo.
Otra derrota, pero más amarga todavía.
Cuando se acaba la cerveza y camino al refrigerador
miro a la sala para convencerme de que está vacía: no estás.
Tomo una lata siento en mi mano todo el frío de tu ausencia.

He decidido a ver una película de horror:
extraño tus exasperantes gritos,
tus uñas dañándome la piel,
tus manos tomando mi mano,
tu cabeza buscando resguardo en mi pecho.

Te extraño a ti, todita. 
Te extraño.

viernes, 8 de marzo de 2019

Los ojos de la luna.

En el frío de tu ausencia,
cuando la nostalgia invade el corazón,
cuando el alma de melancolía se llena;
ahí estoy: en el umbral de mi soledad sin ti.

¿Dónde estás entonces, vida?
¿En el horizonte donde el cielo y el mar se juntan?
¿En la niebla que por las mañanas la montaña abruma?
¿En mi corazón, que de a poco se olvida de sí mismo?

Me gusta tu mano como para tomarla
y caminar a las siete de la tarde a la orilla del mar,
me gustan tus ojos como para verlos y sentir dentro de mí
lo que sintió el universo al momento del big bang.
Me gusta tu cráneo, como para recargarlo en mis hombros
de noche y mirar el cielo; las estrellas observar.

Hace tantos ayeres que ha comenzado a pasar el tiempo,
con el tiempo pasan también las tardes,
las puestas del sol, los trenes, las despedidas.
¿Cuánto pasará para que tú y yo estemos juntos?
¿Cuándo la vida me ha de permitir tomar tu rostro
y besar tus labios?
¿Acariciar tu pelo y penetrar tu alma?

Una pregunta más es mi cuestión:

¿Cuándo dejaré de verte en los ojos de la luna
para verte aquí conmigo?



sábado, 26 de enero de 2019

Del luto.

No puedo ahora mirar hacía atrás. Hay cosas, muchas en mi pasado que hacen que mis lágrimas broten cuando miro, cuando mis ojos se enfocan en lo vivido; en lo perdido.
Dicen sabiamente los psicologos, que debes de soltar, dejar ir. Dicen que debes enfocarte en el futuro, en todo lo que tienes por ganar.
Yo, a mi edad de cuarenta años, soy uno de los psicologos que lo dice, con la edad, llegas a comprender muchas cosas, que el amor que has sentido antes es lo único que hay, que la felicidad son momentos. Que el dolor, el sufrimiento, de alguna manera abstrapta es también felicidad.
Yo, les digo a mis pacientes que está bien estar triste, que aprenderan a vivir con su problema y que llegará el momento en que puedan mirar hacia atrás, y recordar alegres, por los lindos recuerdos, pero sin sentir el dolor de la perdida. Pero en realidad, el dolor no pasa, no lo demuestras, me gustaría a veces abrazarles, tengo nostalgia en mi corazón, como todos. Eso está bien, sentir la perdida y lo lindo del recuerdo a la vez está bien, quisiera decirles que nunca dejen de sufrir, que llorar y extrañar aquello que más quisimos es lo que nos define como humanos.

Quiero suponer que escribí bien este mensaje, me gustaría creer que está botella de vodka no ha alterado en nada mi pequeña habilidad de raciocinio (tal vez otro trago, solo uno más).

Cuarenta años, creí estar preparado para ahora, linda, no lo estoy.
Creí poder, en verdad creí que podía, evitar esta crisis de la mediana edad.
Parece que al final solo hace falta un detonante, amor, no te enojes conmigo, será solo otro trago, tan amargo como tu partida.
Los niños están con sus abuelos, vivirán allá un par de semanas, lo he pedido de favor, necesito estar solo, necesito saber si esto que tengo sin ti realmente es vida.
Amor, no tienes que decirlo, debo ser fuerte, hay en esta vida cosas mucho más allá de ti y de mí. Más allá incluso de mi legado por el que he trabajado tanto y no consigo (sé que no falta mucho, bien se podría estar consolidadndo mientras termino de vaciar esta botella, no te preocupes vida, tengo una más justo en la cocina, sonara machista, pero extraño verte ahí, pararme en la puerta y verte cocinar, te amo tanto).

He  probado el veneno, el veneno del amor, en mi juventud probé el extasis del sexo, la adrenalida del amor a medias y prohibido, el dulce de una mujer. Pero contigo he probado el amor real, pleno y completo; ahora estoy celoso de Dios, porque te tiene con él y no conmigo. No lo maldigo, por el contrario le alzo mi oración y lo alabo más que nunca; sé que sabrá cuidarte y te hará mejor de lo que ya eres, te hará incluso, por imposible que parezca, todavia más perfecta, y entonces, cuando estés lista me llevará con él; y me llevará también a nuestro encuentro último y definitivo, en el que estaremos juntos para siempre (el primer trago de la botella nueva, por tu descanso); entonces no volveremos a separanos.


Foto del maestro Bukowski.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Pequeños poemas místicos.

I
"Hecho de aire
entre pinos y rocas
brota el poema."

-Octavio Paz.
Adiós le dije
a todo, amada, pongo
esperanza en

mi corazón,
sin nadie, ya sin ti,
sin mí ni nadie.

Te extraño, vida,
te extraño, amor perdido,
vuelve, ilusión.

II
"El exiliado,
se fue adaptando al tedio
de la nostalgia."

-Mario Benedetti.
¡Cómo me anhelo!
¡Cómo me extraño, vida!
¡Cómo me extraño!

Tiene un solsticio
mi alma. Amanece el sol
al encontrarme.

Saldré del mundo,
mudo, llevaré mi alma
extraviada.

Saldré del mundo
solo, sin nada, dejo
lo inservible.

Acá se quedan
el orgullo: mi ser.
Yo: los prejuicios.

III
¿Qué seré ahora?,
si dejo de ser yo
¿qué seré ahora?

Seré ave libre,
migrante ave de paso
entre los hombres,

constelación,
infinito también,
cosmos entero.

Galaxia, estrella,
naturaleza misma,
cielo nocturno.


IV
Soledad, veo
tu cumbre, permíteme
subir en ella.

Quiero saber
lo que morir se siente,
toma mi vida

muerte y no la
sueltes nunca, un favor,
que me arrepienta.

Valorar hazme
la vida, muerte linda,
chula, coqueta.

Llévame helado,
divina muerte, llévame
contigo ardiente.

sábado, 9 de diciembre de 2017

El sol.

Tenía frío en mi interior.
Sólo trataba de devorar el sol.
Sólo mis ojos lloran.
Sólo tus ojos devoran mi alma, se desprenden.
Sólo mi llanto prevalece.
El sol, ahora dentro,
se une conmigo a extrañarte.




viernes, 25 de noviembre de 2016

¿Feliz cumpleaños?

Pedro despierta, sabe lo que le espera para hoy, pasa su mano por el rostro para despertar sus sentidos, y simbólicamente, también la pasa por el alma para arrullar el sentimiento, ese inservible inevitable que no hace otra cosa que estorbar.
El sentimiento de culpa, el sentimiento de dolor, la soledad, e incluso la alegría, la felicidad, incluso sentir plenitud no es plenitud, es el anuncio del desahucio, como la paz antes de la tormenta, ¿lo entiendes?, ésta es la tormenta, y no hay cueva, ni refugio, todo lo que puedes hacer es soportarle ¿tú le soportas?, Pedro lo hace, soporta la tormenta de la vida, de la emoción, la tormenta que un corazón y un alma traen consigo, y está cansado, siente que necesita un respiro, una paz. Pero con cada paz, con cada tregua, con cada respirar profundo y tranquilo, sabes que se acerca un diluvio nuevo, cada vez más fuerte que el anterior y el anterior a éste, y le temes ¿no le temes acaso?, ¿o es que miento?, deberías temer, y deberías rogar al Dios en el que crees que su tormenta no se vaya a detener, porque cuando se detenga, no importa cuando dure la alegría o el amor o la vida, habrá el momento (es inevitable que lo haya) en que todo eso cesará (probablemente sin avisar siquiera) y tu existencia será torturada.

"Feliz cumpleaños desgraciado inútil", la nota en el refrigerador que el mismo había puesto, nadie va a recordarlo, pensaba, pero no podía culparlos, no podía culpar a nadie, de no ser por esa nota el mismo no lo hubiera recordado.

A Pedro le gustaba más esa idea, la de no celebrar nada, que nadie se enterará, ¿qué debía celebrar de todos modos?, ¿la vejez?, cada segundo de que pasa la vida se consume, se acaba, se va terminando poco a poco, y cada vez más, y cada cumpleaños la gente te recuerda que te haces más y más viejo, más y más finito, y el finito de la vida viene y se acerca y no te puedes alejar, ese es el destino de un hombre, y Pedro lo sabe, más que dejar un legado, más que ser escritor o escultor o juntar la basura para en una buena noche ponerse borracho y fornicar golfas mientras una mujer que te ama te espera en casa sin saber de ti, más que cualquier otra cosa, un hombre está destinado a morir. Y con cada hombre muere también una parte de Dios, porque Dios es ese hombre.

¿Para celebrar que has vivido otro año lleno de miseria?, sería mejor que todos murieran al nacer, que la eternidad no existiera. Pero existe, pero vivimos, así que es mejor que todos se vayan al infierno.

Es cierto también que Pedro es demasiado triste, ha elegido bien, no escribe mucho ni escribe bien, pero escribe, ha decidido convertirse en escritor, era esa la única manera que tenía para lidiar con la tristeza; esa o el suicidio, pero el suicidio es cosa de hombres que no temen morir por una idea, y Pedro, al igual que todos los buenos escritores, es un cobarde.



Tal vez te guste:
El poema de Pedro. 
 

jueves, 22 de septiembre de 2016

(Lo que no se escribe...)

Esto no debería de decirlo, porque cuando un poeta escribe sobre amor (oh, cuánto te quiero amor mío), debe ser enteramente cursi (como el brillo de tus ojos reflejado en mi memoria), se pone a los pies de su musa (ninguna de ningún poeta a lo largo del tiempo, ha sido siquiera la mitad de hermosa como sos vos, mi querida tonta, mi querida musa, ¡mi querida mía!), debe ser modesto y humilde (no tengo yo nada y nada soy sino es contigo, oh, querida niña de mi alma), debe enaltecer las bellezas y virtudes de su amada (pueden hacerlo en primera persona: mis virtudes; tener a mi lado a alguien como tú. Mis bellezas; sus ojos que me inspiran, sus labios que me llaman, sus miradas que me intrigan, su sonrisa que me encanta, su cuerpo que me exista, su sexo que aclama, sus senos que enloquecen, sus pensamientos que me tienen, sus pupilas; éstas me gobiernan. Usted, toda usted: la belleza del poeta universal).

Lo que no se dice, lo que no se debería de escribir en el amor: a veces creo que el amor se desvanece lenta, paulatinamente como el humo de su cigarrillo, a algún lugar remoto, sin nosotros, sin Dios ni diablo, sin nada ni nadie. A veces creo que no mereces tenerme contigo.






sábado, 2 de enero de 2016

De la nada.

A ti te gusta mucho el negro, el negro es definitivamente tu color favorito, alguna vez alguien preguntó porque, y vos pensaste, no había nada, no había porque ni razón alguna, no había nada. El negro es la ausencia del color, ¿te gusta el calor o el frío?, tú, sin miedo a equivocarme prefieres el frío, el frío es la ausencia misma del calor, el frío es nada, el frío en sí mismo no existe, pero existe (así de complicada es la ausencia), la oscuridad no es oscura, pero no alumbra, la sombra no es sombra y tú no eres tú sino una metáfora que uso para escribir ahora mismo, oscuridad es ausencia de luz, tú metáfora, ausencia de ti mismo, tú serás tú cuando me leas, pero solo mientras tanto eres ausencia, y lo seguirás siendo cuando termines de leer, y volverás a serlo cuando lo recuerdes para dejarlo justo al momento del olvido, eso aún me tiene confundido, ¿la nada es el olvido o la memoria? No logro responderme si el olvido es la ausencia de memoria, o por el contrario, la memoria es la ausencia del olvido, yo me inclino más por lo segundo, ah, pero vos no debes dejarte influenciar, tú eres libre de pensar lo que tu quieras.

Pero después de pensar en que crees que no hay nada por lo que te guste en especial el color negro, te das cuenta que la nada es la respuesta, la ausencia, el negro es el color inexistente en sí mismo, es la nada, simplemente nada, simplemente ausencia, cómo se define la nada, cómo definir lo que no se ve, lo que no se toca.

La nada es simple, la nada es nada, pero hay un inmenso infinito de posibilidades tras la nada, la nada es compleja. Es infinitamente más complicada que el todo, por que el todo está ahí, pero la nada no, el todo se puede estudiar para obtener complicadas teorías, pero la nada no, nada es solo una idea, la nada no es más que una excusa que el ser humano invento para no aventurarse a lo desconocido.

La nada es eso que te carcome las entrañas en las noches de brutal melancolía, la nada es misteriosa, la nada es el amor, es el para siempre de los jóvenes enamorados, es la locura de los cuerdos que sueñan con cerdos suicidas y gallinas devorando halconees en pleno vuelo. 

La nada es eso, una emífera e infinita posibilidad de ausencia.

martes, 6 de octubre de 2015

Caer de Gota en Gota.

El día está nublado, uno voltea a mirar el cielo y no se puede apreciar el sol, tranquilo, inagotable, esperando su turno de aparecer pacientemente por detrás de las grandes nubes blancas, tan azules como el océano gris después de navidad.

Samuel, como cada tarde a las 7:30, camina hacía su casa, el día es un día perfecto para una caminata, aunque repentinamente todo cambia, un trueno se oye en la distancia y el viento comienza a soplar incesantemente, después el agua comienza a caer con una furia desenfrenada.

Samuel sólo se limita a sonreír, le parece fascinante como algo tan bello como el cielo (ahora no le cabe duda a Samuel que tan emífero puede llegar a ser el universo) puede almacenar tanta ira y esperar al momento exacto (no sabemos exactamente que momento pero el cielo sí) para desencadenarla de una manera brutal y sublime.

Todavía no terminaba el asombro de la furia contenida en cada una de las bellas nubes que hace solamente  cinco minutos habían sido la única compañía y refugio de Samuel, cuando el golpe sólido del granizo azotó en su cabeza descubierta.

Samuel llegó a casa y preparo café.

Pasó la noche junto a la ventana viendo el cielo caer de gota en gota.

martes, 29 de septiembre de 2015

Cada mañana de invierno.

"Existen algunos momentos y ocasiones extrañas en este complejo y difícil asunto que llamamos vida, en que el hombre toma el universo entero por una broma pesada." 


-"Moby Dick"

Despertó, se sentía al borde el abismo, se sentía roto, agonizante e inútil. Se sentía a llorar, su alma se había roto como la tibia de su tía abuela a los ocho años montando bicicleta.

Sólo que era más complicado, porque la tibia por más que rompa nunca sana, en cambio, en el alma, la cara medial del sentimiento más largo que uno posee es frenética, te marca la vida para siempre o un rato, a él, lo haría para siempre.


Como cada mañana de invierno había salido a correr o caminar o quién sabe a qué, hacía bastante frío como para querer seguirlo y averiguar a que se había salido como cada mañana a las 4:30.

Volvió a las cinco, como cada día preparo café y me creía dormida, yo en cambio ya estaba lista para despertar y agradecerle que me haya traído el desayuno, pero no...

Salió nuevamente con una tasa de café y una carta de te amo en el olvido. Al momento decidí levantarme de la cama, todavía desnuda fui a la cocina, la cafetera vacía, ahí, junto a la vida de aquel hombre, también vacía, prontamente me vestí y salí a buscarle, las calles de la cuidad todavía oscuras a media madrugada, el sol aún descansando antes de la línea del oriente tras las montañas.

Cansada de buscar volví a casa, y él no estaba, ni comprendía como pudo irse sin decirme nada, ahora parecía otro hombre, era otro hombre, porque siempre fue espontaneo pero jamás fue más allá de los segundos, siempre su misma rutina desde que lo conozco, despertar, salir a las 4:30, volver a las 5, preparar café, dejar la cafetera andando y hacer el desayuno, dejarlo en la mesa de centro, quitarme la sabana, sentarse al borde de la cama y mirarme desnuda hasta que yo despertara, después de acercarme el desayuno, terminar y hacerme el amor, después bañarse e ir a la facultad, volver, llevarme a pasear por el parque tomados de la mano, platicarme de su día y preguntarme por el mío, volver a casa y hacerme el amor una vez más, después de eso dormir, despertar de nuevo y hacer lo mismo, me quería mucho, o me quiere, no lo sé, lo de hoy si que es extraño, tal vez necesita soledad, hay ocasiones en que un hombre debe replantearse la vida para poder saber lo que está haciendo, para no considerarse inútil e inservible. 

Aunque para él ya era tarde.

Desperté, era yo, yo completamente sola...

miércoles, 5 de agosto de 2015

Esta cosa llamada amor

Me siento vivo,
Estoy contigo amor y me siento vivo,
Contigo puedo surcar el cielo como las aves que vuelan aun sin saber por qué.
Te quiero, te quiero, y cada que beso tus labios, me hacen flotar,
Flotar por toda la maldita eternidad que vos bendices.
Te esperé miles de años para que llegaras a volarme la cabeza,
Y lo haces con cada beso,
Me haces estallar, te quiero; aunque me mates.
Podría morir por ti miles de veces;
Si puedo vivir un segundo contigo.

Estoy ardiendo a través de los cielos.
Estoy fuera de control,
Me haces volar amor, me haces arder,
Y volar en llamas.
Mi alma se quema por ti; te quiero tanto.
Aun cuando anclas mis pies a la tierra,
cuando me haces morir sepultado en la desdicha de tu ausencia.

Estoy flotando en el éxtasis.
Soy tu maquina sexual lista para trabajar.
Si quieres pasar un buen rato solo llámame y esteré contigo.

Has roto mi corazón y ahora me dejas,
Pero no te alejes,
Pues tú no sabes lo que significa para mí el que tú te vayas.
Te quiero aquí amor, aquí conmigo,
Quiero tenerte cerca y susurrar en tu oído canciones de aves que jamás han cantado;
Y que temen volar.
Quiero lanzar piedras al mar y decirte que te quiero en mil suspiros
Quiero estar ahí cuando envejezcas,
Para decirte cuanto te sigo amando,
Te sigo amando, amor, te sigo amando…
Pero te has ido,
Me has roto el corazón, amor, y me has dejado en el  fracaso.
Me esfuerzo por salir, pero es reconfortante,
Tú no estás, y el dolor es un buen lugar para vivir cuando estás muerto;
Como yo sin ti.
¿Alguna vez tú me lloraste?
No puedo dejar de quererte, amor, no puedo dejar de quererte.

Alguien quiere hacerme llorar (ojalá me hicieras llorar, eso significaría que estás conmigo)
Pero yo no quiero morir llorando,
No quiero morir ni vivir haciendo eso.
Quiero morir contigo, contigo amor quiero morir ahora y siempre.
Morir a tu lado es una forma celestial de morir.
Morir contigo es la perfección en llamas cada que cae una tormenta,
Tú eras la fogata que me mantenía a flote durante las frías noches de invierno.
Ahora el invierno llega y no te tengo; el calor y mi alma se pierden en la inmensidad.

Cada mañana al despertar me muero un poco,
Muero un poco amor, me muero un poco,
Y cada vez que te pienso no hago más que morir sin renacer,
Sino que muero y muero por siempre,
Y me quedo tirando en suelo mental en que te pienso, sin haber barrido por un tiempo
Lo sé, amor, sé que muero porque no estás, pero cuando estabas también moría,
(Una muerte diferente, porque al estar  morir es tan lindo que lo hacía cada mañana al despertar).

Me siento morir porque me muero y muero más y más que eso.

Todos los días trabajo,
Llego a casa y trabajo duro hasta que me duelen los huesos de trabajar y morir durante el día,
Todas las noches caigo de rodillas y me pongo a rezar y le pido a Dios que me acompañe en la vida en que cada día me muero un poco más.
Él lo hace, él está ahí y me acompaña,
Pero todos quieren hacerme caer a cada día,
A cada vida
Y cada vida caigo inevitablemente.

Me da fiebre y escalofríos,
Creo que esta cosa se llama amor y me hace temblar.

lunes, 20 de julio de 2015

El loco en llamas

 


“Durante mi meditación, no pude sentir ninguna gota de agua. No sentía frío, no percibía el olor de la humedad de la tierra mojada. Durante mi larga meditación solamente éramos mi mente y yo.
En la soledad de las montañas mi única compañía era yo mismo.
Hablaba conmigo y me escuchaba, era una relación perfecta.
Hace tiempo que la tristeza no invadía mi corazón.
Nos querían quitar la libertad. Pero allí me di cuenta de la gran ignorancia que los regía. Pensaban que encerrándonos en una celda o matándonos a sangre fría iban a quitarnos la libertad, que equivocados estaban. Pues sólo un hombre que no entiende el concepto de libertad piensa que así puede quitarnos la nuestra, esas personas no entienden que la libertad está en el alma. El espíritu siempre a sido libre, ni yo soy capaz de encerrarlo, pues el va a donde quiere ir.

-Erick Quezada (El hombre en llamas).

Estoy enfermo.

Tengo tantos sentimientos dentro de mi alma, no quiero pensar, todas estas voces están matándome lentamente.

No he comido, no apetezco nada, quiero vivir, quiero salir a la calle y gritar lo que me gusta, lo que no, estoy atrapado entre estos cuatro muros.

Atrapado entre tanta libertad.  Lo único peor que la esclavitud es tener tanta libertad que no saber que hacer con ella (yo me rio de las personas que creen que estoy muriendo en este encierro y no pueden ver más allá de sus narices. De las que no pueden hacer nada que vaya más allá de su rutina diaria, se sienten libre y no salen a cenar los lunes por la mañana, no juegan bolos en una mesa de billar, de las personas que son prisioneras de tal manera que no han querido darse cuenta –como me molestan  las personas a las que les gusta morir entre sus propias rejas-).

Ahora soy una sombra un este mundo, (una sombra en un mundo  iluminado por la más profunda oscuridad).

El manicomio no es lo que esperaba, uno se la vive pensando que aquí todos son gritos de la gente loca (a la que llaman loca), y no, aquí todo es silencio, se tienen amigos igual que en una escuela, se platica con ellos pero sólo en voz baja, por si subes la voz una enfermera te dice que puedes dañar tus cuerdas vocales (nos tratan como pendejos mas que como locos), “quiero que sepan que voy a mandar a la chingada a la bola de idiotas que creen que deben encerrar a los que aclaman libertad, a los que tienen el coraje de seguir sus sueños, ven a alguien con valor de perseguir lo que desea y se asustan, y lo juzgan de loco y lo encierran , a la mierda con la gente inepta que se conforma con existir y soñar, uno debería existir solamente para alcanzar los sueños y no para tenerlos, con soñarlos no basta, por que Dios no dijo al hombre: -Y vos serás la especie más poderosa que he creado, y tendrás el poder sobre las bestias y las aves del cielo, y las creaturas del mar y el mundo entero serán vuestros, siempre y cuando seas conformista-.”

Dije eso y me aislaron, me encerraron (como si realmente pudieran privar a mi alma de la libertad).

Decidí morir, y decidí hacerlo como hace un siglo aquel monje, así que esperé a que me llevaran de nuevo  a mi cuarto, tomé mi libro “Buscando las palabras correctas”  y subrayé las siguientes frases:   El hombre debe morir constantemente para renacer. Aquel que no muere nunca entenderá la vida.
Fui a la cocina y tomé el aceite, había decidido reenviar ese mensaje de vida, paz y transformación que al parecer, el mundo había olvidado.
(Tal vez así pueda desahogar mi corazón)

Encendí. Mi alma arde como las llamas que me consumen. Ahora tal vez piensen que soy la reencarnación de aquel monje, o que soy un maldito loco que no puede mantener la cordura de la vida (cuando en realidad solamente fui hacia la locura de la vida eterna).


Ahora espero que la humanidad reaccione, que se preocupe más por disfrutar la vida y menos por quienes si lo hacen, espero que entiendan que la única manera de calmar la libertad es siendo libre.




domingo, 19 de julio de 2015

Qué fácil es quererte en un insomnio

Eres el mundo que no tengo,
el café que me falta en las mañanas,
eres el número de mala suerte que jamás dejaré de pedir al comprar la lotería.
aquí te espero, amor, aquí te espero.

Ahora te quiero tanto que he comenzado a olvidarte.

El olvido me abandona en este
tipo de insomnios,
en estas noches eternas.
Te recuerdo, recuerdo cuánto te quiero,
y te quiero más todavía, como al principio,

En la mañana, cerca del alba y junto al ocaso,
recuerdo también nuestra separación;
el porque me extrañas desde dónde estés,

Una estrella se funde en el espacio,
mil pedazos vuelan en el universo infinito.
Ahora un astro,
un lobo corriendo hacía el bosque;
quiero café, galletas.

¿Cuántas preguntas mortales habrá de soportar el oído de Dios a diario?

No vengas,
tu café ya se ha enfriado,
lo preparé hace mucho,
cuando todavía te quería.
(Qué fácil es quererte -amor- en un insomnio,
tú no vienes, aunque te anhele).

No vengas, por favor,
miro la taza que es tuya, que lo será por siempre,
tu café está frío,
como frío está tu corazón.

Se asoma el alba,
no vengas porque te extraño,
porque te pienso recibir con los brazos abiertos.
Sufrir de nuevo.

Un café y te pienso,
Otro café y te olvido,

Te recuerdo, siempre.

viernes, 1 de mayo de 2015

Aniversario Del (Des)Amor

Belcy se estaba paseando en un columpio, el mismo columpio en que conoció a Samuel hace un año.

Brincó, sintió algo dentro de sí, ese cosquilleo hermoso del amor, el hormigueo de la adrenalina, la sensación del miedo en su interior, el movimiento interno de la felicidad, de la felicidad plena, completa, total. Sintió.... sintió.

Se acostó en el pasto, el cielo estaba de muchos colores, (rosa, verde, Juan, Samantha, A, B, 42, 91, tú, el perro callejero de fuera de su casa, azul, amarillo e iris, todos los colores que puedas imaginar).

En ese momento llegó Samuel,  Belcy dijo hola, él respondió diciendo hola y sonriendo.

Belcy le preguntó que si ya había visto el cielo, y le preguntó por que tenía tanto color.
Samuel se recostó en el pasto junto a ella sin responder, le tomo la mano, ella lo miró al tiempo en que él se volvió a verla, se miraran a los ojos, simultaneamente sonríen, él le acaricia la mejilla y suspira...

Samuel despierta.
Recuerda que Belcy no lo quiere.

-Aniversario del primero de mayo del 2014.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Para consolar un corazón que llora

"Una emoción pasa, del mismo modo que pasan las nubes".


-Osho.


Los últimos tres días han estado nublados, ha llovido diariamente, me gusta subir a la azotea a pensar durante la noche, pero también en días así, hoy está nublado y subí, no ha llovido, una nube dejo caer una gota, cayó en mi pecho, en el seno izquierdo, he subido sin camisa, me gusta sentir el aire frío a flor de piel, y así es, siento el tenue y frío viento en la flor de mi piel desnuda, sentí la gota que cayó en mi corazón desnudo y triste, por que nada desnuda un corazón que la tristeza.


Mi corazón llora y el cielo lo sabe, mi corazón lloraba y esa nube dejo caer una gota sobre él porque yo lo ignoraba, esa gota me abrió los ojos, me di cuenta de lo que hacia mi corazón, no pude evitar llorar (quiero decir, que no pude hacer dejar de llorar a mi corazón), pero ahora gracias a esa nube, puedo brindarle atención y compañía, y la compañía es el mejor consuelo para los que no tienen remedio, el saber que no importa lo que uno sufra, siempre estará alguien ahí para brindar consuelo y sufrir a su lado, y en breves momentos de locura, ser feliz a su lado también.








Esa nube no es como las otras nubes.

sábado, 14 de febrero de 2015

Desilusión

La frustración del alma de un escritor al no escribir es tal, que ahora estoy... no sé como describirlo, confundida... quizá, no sé que más decir, como expresarlo, estoy pensativa, y pienso, y pienso estando pensativa mientras pienso. Llevo en la cabeza un millón de ideas y sentimientos, ¿cómo podré describirlos para que el lector se enamore de mi mente?, para que entienda.
 Es como buscar un diccionario para resumir lo que pienso y no poder, porque un diccionario no sabe lo que tengo en la cabeza. Ojalá hubiera un diccionario para las personas, que al abrirlo encontraras esa palabra que describiera con exactitud lo que una siente, lo que piensa, que resumiera todo aquello que está hecho un torbellino en el interior del alma, en lo más recóndito del corazón.

 No le tengo miedo al amor, le tengo miedo a la inseguridad; con un poco de inseguridad todo mi ser comienza a llenarse de dudas, eso es lo que yo temo, yo no le temo al amor, le temo a la desilusión.