sábado, 5 de diciembre de 2020
La última hora
viernes, 7 de agosto de 2020
Después de morir
Pasará la vida,
nos será arrebatado
el último suspiro
en manos de la muerte bella;
y seguiremos juntos todavía.
sábado, 1 de agosto de 2020
Capacidad
jueves, 28 de diciembre de 2017
Pequeños poemas místicos.
"Hecho de aire
II
tu cumbre, permíteme
subir en ella.
Quiero saber
lo que morir se siente,
toma mi vida
muerte y no la
sueltes nunca, un favor,
que me arrepienta.
Valorar hazme
la vida, muerte linda,
chula, coqueta.
Llévame helado,
divina muerte, llévame
contigo ardiente.
lunes, 27 de noviembre de 2017
Ayer sentí la muerte.
no hay manera de sentirse fuerte;
toda mi vida terminó por un segundo;
-dos segundos, tres existencias, cuatro infinitos-.
He pensado
-algunos poetas pensamos
en algunas ocasiones plenamente raras-,
que lo emífero de la vida
no es más sino la posibilidad
eterna de la muerte
-muerte en caricias; en mujer.
Y claro, en la muerte misma-;
Ese infinito pensar en el éxtasis y el placer,
¿y si el goce fuera eterno?,
¿y si todo lo que vivimos y soñamos y sentimos no se terminara nunca?
Si en la eternidad estuviéramos vagando
por el interminable juego de emociones, sin delirios ni riesgos de término,
que cualquier cosa que pasara no importase nada porque de cualquier manera
se podría intentar algo más en el futuro,
ni la desgracia inmuta, al estar en otro lugar con otra gente por todos los mundos
por todo lo concebible de Dios.
O la felicidad, el pensar siempre que se puede superar
si se busca lo suficiente para sentirse la parte
más sustancial del emífero e ilimitado firmamento.
Siendo la mortalidad lo que el humano describe como la desgracia
de su condición mundana.
Al saberse terminable, obligado está en caer
al éxtasis de cada momento
o la depresión de la aflicción.
Eso es la muerte;
nada: sólo lo inefable.
lunes, 29 de agosto de 2016
Zalihui: Velada de Rock.
Al despertar el sábado el sol dominaba mi cielo azul y despejado.
Lo primero que hice ese día fue desayunar, si bien, el desayuno es la comida más importante del día; en un día como éste, es todavía más importante. Y se debe desayunar como rico de la edad media, hasta el límite del cuerpo y llegar casi al vómito, comer a hartarse. Esto puede al lector parecerle exagerado, a muchos scouts les parece también exagerados, pero a los que hemos ido a este campamento de muerte y destrucción sin un mañana, personas como el chino, Amador, Ceci, Roberto y yo, sabemos que todas las calorías que una comida así pueda aportarnos, se van a quemar y muy probablemente tendrán que hacer las suyas las llamadas "fuerzas de flaqueza", así que el comer todo lo posible, más que un lujo; para el Zalihui, es una necesitad.
Así pues, después de los preparativos de rigor (menos la casa de campaña, que decidí dejar puesto que iba a la aventura, y siendo extraño que Ceci no se opusiera a tan rebuscada e imprudente opinión) emprendimos la marcha, a nuestro destino. Porque cuando uno decide ir al Zalihui, deja de ser un campamento, para convertirse en un destino.
Llegamos al parque esa tarde, una tarde como cualquier otra, soleada, como cualquier otra, con la única excepción, de que el lugar contenía scouts, y scouts, a la hora de trabajar, significa dedicación, esfuerzo y perfección, a la hora de servir, significa humildad, disposición y eficacia; así pues, a la hora de matar, significa muerte, sangre, violencia y sudor. Y esa tarde y la siguiente noche, era hora de matar.
Primer error de la tarde para todos: confirmar el registro. Hecho esto, a puño y letra, uno sellaba su propia sentencia.
Una formación general abre siempre actividades y eventos scout, sin ella no es scout, en ella se nos dijo la regla de oro: 0 groserías. Al ser scouts, Ana sabe que como jóvenes necesitamos decir cosas subidas de tono, así que hay una lista de palabras permitidas para esas ocasiones:
- Recorcholis.
- Repampanos.
- Chetos.
- Rayos.
- Centellas.
- Chanfle (entre otras no tan subidas de tono.)
El inició, como es costumbre en este evento, una pista comando inició con las acciones, de no ser así, no lo organiza el grupo XXXI; y pues, el XXXI organizó. Así que la pista comando fue, no más pa´ calentar. Pecho lodo al inicio, porque la tierra es un lujo que se pueden dar las personas normales o los del pentatlón o militares, este pecho (para ti, mi querido lector que no puedes verme, al escribir eso me he señalado el pecho), que es scout, no conoce menos que el lodo. Seguido de la ya temida cuerda lisa, esa de las caricaturas, la que dicen imposible, algunos de nosotros con los puros brazos terminamos con esa amenaza a nuestro avance....
La pista comando, así con sus 7 pruebas (de las cuales no describí 5 para no aburrir o asustar al lector), tuvo termino, no sin antes cobrar sus lesionados de rigor, este año, sólo dos, es bueno que baje el número de éstos, al parecer ya se están aclimatando.
Los equipos se formaron y las actividades dieron así comienzo, no voy a mentir, muchas de ellas no estarán escritas aquí para reservar a los civiles de la muerte física a través de lecturas imposibles.
No obstante, escribiré una estación, de las muchas que ahí hubieron, para que se pueda apreciar, lo demandante de este rally.
El huaro, un juego scout que conlleva una cancha, dos equipos, dos palos, bastones o bordones, un circulo con mecahilo y un árbitro para hacer bulto. Cada equipo tiene un portero, el cual se va con un palo a la parte de afuera de la cancha, y permanece en un área especifica, para así atrapar el huaro (que es como se llama el circulo, que a decir verdad se puede hacer con un laso o piola de cualquier material prudente), y convertir los puntos.
Este juego es como el fútbol americano o el rugby, fuera de golpes directos, se pueden matar los unos a los otros a base de tacleadas. Con el huaro en la mano, no se pueden dar más de tres pasos, y a esto hay que sumarle la dificultad de jugar de noche, ya se jugó entre las nueve y las diez sin más iluminación que la luz de la luna tenue y creciente. Nota particular: no hubo lesionados. Nota general: Las muñecas y/o brazos pueden salir quebrados o al borde de ello. Nota del autor: No jugar sin seguro de vida o ser scout (preferentemente ambas.)
Pues a la hora de la cena se cenó (redundante o no, eso se hizo.) Unas hamburguesas muy buenas, tan buenas como nuestra hambre, tan buenas como el hambre que puede provocar un ejercicio de 6 horas ininterrumpidas.
Para relajarnos, se hizo una actividad tranquila, la cual se tuvo que repetir varias veces, seguida de roba queso y nuestro ya conocido Mongol dando clases de lenguaje en señas. Debido a unos problemas técnicos para instalar a la banda sorpresa (el Wilton rompiendo el generador y todo lo que suele hacer ese muchacho).
A las dos de aquella madrugada, fuimos a mitad del parque al toquín, el cual, sin perder tiempo, comenzó con Héroe de leyenda, sin perder ningún tiempo, siguieron con El son del dolor, y de ahí en adelante el ambiente fue en aumento. Desde el baile sin fin de La negra Tomasa hasta el triple slam en Puto. Lo que nos cuelga no dio momento alguno para el descanso, dos horas de buena música, y todos cantando puto a todo pulmón, porque a Baden Pawell no le tocó Molotov, de ser así él estaría de acuerdo.
Y siendo ya las cuatro de la mañana, con 6 horas de ejercicio, dos de concierto y un toque de diana para más poder a las 7am. una persona normal habría dormido, pero aún faltaba la fogata, cosa más que indispensable para un campamento. Que podía ir a dormir quien quisiera, eso desde después de cenar, y algunos así lo hicieron. Pero la mayoría estábamos ahí todavía, como un soldado en plena guerra; vulnerable, sin aliento casi, pero a la espera de la bomba. Y eso fue precisamente, una bomba, que tras otra hora y media de canciones y bailes junto al fuego nos mando a dormir.
Como la casa se nos fue como un lujo, sólo se había llevado (en el caso particular de mi clan) 1, la de Amador, siendo cuatro para una casa de dos, tras un acomodo muy como ortodoxo, pero necesario, dormimos lo que pudimos.
A las siete de la mañana, tal como se previno, el llamado para el ejercicio matutino se efectuó. A las siete treinta comenzó, y una hora y media más se consumió.
No mentiré, se me arrebato mi tercer invicto, el lunes fui a estudiar en modo zombie, mi espinilla derecha tiene una contusión más grande que el chamorro de la misma. A estas alturas me duele incluso el hecho de escribir. Y si me dijeran que volviera a ir aun sabiendo que perdería y me dolerian los huesos internamente de ellos mismos. Yo si volvía.
Con 10 horas más de ejercicio, un toquín de dos horas, una fogata de hora y media, un mal sueño apretado en una casa de campaña de un tamaño bastante pequeño que me dieron ganas de rayar el recorcholis de todos y sacarlos a patadas para dormir yo solo, me di el lujo de entablar un espaldas planas con un scouter que me doblaba la edad, me llevaba quince kg, y estaba bien descansado. Y lo tuve mío en dos ocasiones, fuera del las cuales no vi la mía. Bueno y sano lo terminaba sin problema alguno, pues me ganó jadeando.
Nota: A ti, participante o staff de la velada, perdona si mi descripción de la misma a sido muy personal, pero yo sólo conozco mi perspectiva, de tener tu propio relato, puedes mandarlo y gustoso será publicado.
jueves, 30 de julio de 2015
El Águila Sangrienta
viernes, 24 de julio de 2015
De como muere una maldita bruja
jueves, 28 de mayo de 2015
La Persecución De Samuel
miércoles, 13 de mayo de 2015
Destino oscuro
Dios padece de gangrena,
Ese es su castigo por hacer el bien.
Su piel se despedaza,
Él solo quería ayudar.
Sólo luz, sólo obscuridad,
no ha hecho nada sino vida
(maldito incrédulo infeliz,
el mal que ha hecho fue darle vida a la muerte).
La vida que es vida y la muerte que es vida, pero eterna.
¿Y Dios se desquita con nosotros y con Benedetti?
Porque a cada uno nos concedió un destino oscuro.
Tan oscuro como el ataúd que rechina cada noche en que el muerto sale y baila,
y mueve la tierra,
y en cada cementerio un muerto bailando,
y una banda de rock satánico tocando en honor a Dios
(y Dios no muere para salvar al mundo,
muere para ir al panteón a bailar rock,
a beber, ponerse ebrio,
y al tercer día resucitó,
porque después de la banda vienen las muertas por la noche, y hasta el amanecer
vuelve a la tumba, porque para los muertos los días son sus noches,
corrijo entonces, resucitó la tercera noche,
porque la segunda noche había cruda,
jaqueca,
se la pasaba vomitando).
Y para poder gozar de la vida Él muere cada cierto tiempo.
Dios lo piensa y ha de morir feliz,
y no tiene nada que lamentar.
Pero aun así ese niño a de ahogarse,
ha de morir,
y el destino de Benedetti será oscuro,
enteramente oscuro,
sin luz ni sombra,
ni la sombra de una lágrima
ni la luz de una mujer.
Y todo hombre tendrá un destino oscuro por el resto de la eternidad.
jueves, 5 de febrero de 2015
Quisiera No Pensarte Más
Sé que mi destino es escribirte, te prometo que cuando al fin me vaya, lejos, muy lejos, tan lejos que tu aroma se sienta en mis fosas nasales y tus poros se abran al contacto de mi piel dormida. En una palabra, cuando por fin me vaya a la chingada, desde allá te escribiré, y te escribiré poemas tristes. Que triste es nuestra historia.
Qué triste es irme con todo el amor que tengo para ti, con todo el amor que no te doy, con todo el amor que jamás he de entregarte.
Doy gracias a Dios porque tú existes, porque me hayas roto el corazón, los poetas son poetas gracias al dolor, al sufrimiento, y yo siempre quise ser poeta, siempre quise tener inspiración, ahora, por ti mi alma duele y sufre, sólo me falta aprender a hacer belleza ese dolor, aprender a hacer metáforas con la mano de la muerte que me estruja el pecho cuando late y te recuerda; pero qué difícil es hacer metáforas con eso, que clase de escritor he de ser si mi vida es tu muerte, ¡cómo late el pecho a las ocho en tu recuerdo!, tu recuerdo que me hace morir y renacer, qué maldita mierda esa ironía.
Pero tú no te preocupes, es evidente que eres demaciado linda para no romper uno o dos corazones en la vida, (tal vez más), uno es el mío, pero ya no importa, tu destino fue romper mi corazón. ¿Qué puedes hacer frente al destino? No es tu culpa, ¿cómo podría serlo?, aun así debo intentar que no me duela.
sábado, 24 de enero de 2015
Nudillos sangrantes
Es una bella noche, necesito pensar, o no pensar en realidad. Necesito subir a la azotea y no pensar, cuando es de noche, lo mejor es subir a la azotea y mirar estrellas. Subo, entonces, veo las estrellas y no pienso, sólo miro: una, dos, tres... me gusta contar las estrellas, hay dos formas de hacerlo, una: las que eres capaz de mirar. Dos: las que eres capaz de imaginar. La primera siempre te dará el mismo resultado: uno, dos, tres... Pero la segunda, la segunda puede variar según el imaginante, puede que no se llegue a imaginar ninguna, o que imagine un millón, o dos billones, o tres trillones según sea el caso, yo una vez imaginé tres trillones, pero contar esas estrellas una a una es imposible, contar estrellas una a una es una quimera. A mí me gustan las quimeras.
Finalmente decido que necesito desahogarme, golpear una roca, golpear sin pensar, uno, dos, tres golpes, y repetir uno, dos, tres golpes, pero esta vez gritar fuerte, con toda el alma, tomar todo el dolor que algún día reprimí y sacarlo en ese grito alto, fuerte, con todo el corazón, gritar hasta que la sangre fluya en mi garganta y llorar de rabia, de dolor, de alegría, de todos los sentimientos que alguna vez tuve que reprimir en mi pecho. Preferiblemente de dolor, siempre es mejor llorar de sufrimiento, las lágrimas son más dulces, más sinceras y vienen de lo más profundo del alma. Después de llorar quiero mirar la roca y ver como ninguno de mis golpes le ha dolido, quiero odiarla con toda el alma y suplicar a dios que me permita tampoco sentir dolor. Me gustaría tomar mi ira y el resto de mis sentimientos hechos caos en mi interior para golpear con ellos a la maldita roca sin importarme si siente o no siente. Golpear tan fuerte y tantas veces que la sangre comience a salir de mis nudillos pidiendo clemencia, y el lugar de detenerme gritar otra vez, más fuerte todavía, hasta que mi grito quede ahogado en mi afónica garganta y la sangre manche mi rostro.
No importan mis nudillos rotos, ni mi carne deshecha sin piel, ni dueño, ni vida, ni muerte. Seré ira liberada y romperé mis venas para morir desangrado. Necesito morir liberando el dolor, siempre duele tener que tragarte tus propios sentimientos, yo ya me harté.

