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domingo, 17 de agosto de 2025

La visión del rey V

 La visión del rey IV

Polonio llegó más tarde a una capilla del palacio que se encontraba cerca de los aposentos del rey, donde este último se encontraba, dio la noticia de haber citado a Hamlet a su dormitorio para que hablase con su reina y madre, quien, a pesar de ser testigo de la insana cordura del príncipe, por su cariño no podría del todo tener objetivo oído, siendo menester que el mismo como consejero, se ocultase para la conversación escuchar y dar reporte luego. Estuvo de acuerdo el rey, y cuando Polonio se marchó y el rey comenzó a pensar, pudiera ser que en ese lugar sagrado, verdaderamente se encontrase más cerca de dios y del cielo, pues tan pronto se quedó solo, séase por el sitio, por el espectáculo desagradable que con dedo vil el príncipe le apunta sin filtros como el asesino del rey pasado, o por su conciencia culposa que cada vez gritaba más fuerte en sus adentros, que comenzó entre pensamientos internos y oración: «Es mi delito atroz, y su rancio hedor al cielo eleva; lleva consigo la primera maldición, la más grande: la muerte de un hermano. No puedo orar, aunque mi alma toda el rezo aclame: más que mi voluntad resulta y firme puede mi enorme crimen; soy como el hombre que en dos negocios piensa: dudo con cual empezar, y ambos descuido. Y aunque en sangre hermana bañado hubiese mi maldita diestra mil y mil veces ¿lluvia no hay bastante que en ese cielo justo y bondadoso que pueda volverla blanca cual nieve? Inútil fuera la merced, si osada el crimen no afrontase, vano el rezo, si no tuviese en sí la doble fuerza de precaver el crimen meditado, de perdonar la culpa cometida. Recemos, pues; mi crimen ya está hecho. Mas ¿en qué forma de oración valerme? «¿Perdóneme el aleve asesinato?» No puede ser: las prendas incentivas del horrendo crimen todavía conservo: mi cetro, mi ambición, mi esposa y reina. ¿Podrá lograr perdón quien aún ofende? En el perverso mundo la dorada mano del criminal cada vez consigue hacer que retroceda la justicia; y vese que a menudo al infame oro la ley cede; mas nunca allá en el cielo. No sirve de nada allí la astucia; claro, el crimen parece tal cual es, y frente a frente salen a condenarnos nuestras faltas. ¿Qué queda, pues, por hacer? ¿Arrepentirme? ¡Qué no podrá la contrición sincera! Mas ¿qué podrá el alma que no se humilla? ¡Oh, lastimoso estado! ¡Oh, seno inmundo, más negro que la muerte! ¡Alma enligada, que cuanto más te afanas por librarte te enligas más! ¡Por favor, por dios! ¡Dóblense, rebeldes piernas, y hazte blando como los nervios del recién nacido, corazón, más duro que el acero! Aun puede hacer remedio para todo…[1]».

El rey se arrodilló para continuar en su meditaciones, y como si fuera cita divina, ese lugar y ese momento, tan pronto sus rodillas tocaron el suelo frío y sus ojos en oscuridad quedaron, comenzaron a oírse en el pasillo pasos, que se detuvieron a la entrada del lugar, era Hamlet, y se detuvo al verlo vulnerable, el rey estaba en paz, y a la vez temblando, le pareció que dios jugaba irónico con su destino. Tal vez esto era lo mejor, que Hamlet tomara su vida como pago por la de su padre, que Hamlet tomará el reino y que liberara a la hermosa reina de estar con el monstruo que a su primer esposo asesinó. Sonrió, con una extraña mezcla de miedo y paz, y justo cuando había aceptado su final, los pasos continuaron, Hamlet fue al dormitorio de su madre para sostener la conversión que Polonio había anunciado. El cielo decidió que el asesino seguiría con vida.



[1] Monologo de arrepentimiento del rey Claudio. Hamlet de Shakespeare.

sábado, 16 de agosto de 2025

La visión del rey IV

La visión del rey III


Los comediantes llegaron al amanecer y Hamlet, aunque falto de cordura se mostró más alegre que otros días, la reina y el rey estaban contentos de sus deseos de presentar una historia, tal vez todo lo que necesitaba era soltar entre cómicos y risas un poco del lastre que le mantenía el espíritu en tan vil melancolía.

La presentación tuvo lugar en un gran salón real esa misma noche, muchos de los nobles del reino fueron invitados, la reina, tal vez por la alegría de que Hamlet mostrara mejoría, estaba tan bella como hacía mucho tiempo no lo estaba, el rey estaba expectante, el príncipe creció entre libros y poetas, vio muchas obras y se preguntaba si mostraría algo nuevo o alguna de su predilectas, si había vuelto a poner los pies en la tierra o si había pedido a los cómicos presentaran alguna función sin valor, como quiera, había invitado a los nobles, para que Hamlet viera, si le quedaba un poco de cordura, que su voz sería escuchada, y todos le daban valor.

Para su sorpresa, la obra no carecía de sentido, pero fue peor, tuvo una naturaleza oscura, que no hacía sino señalar de asunto supuestamente olvidado, se presentó la muerte de Gonzago, pero con modificación de diálogos y acciones agregados abrumadoramente exactos, los personajes principales, se convirtieron en reyes, y siendo el rey y la reina enamorados, durante un paseo por el jardín, la reina se va para que el rey pueda descansar y este se queda dormido a la izquierda del roble, otro personaje entra en escena y vierte veneno en su oído. Al rey le pareció un apuesta impropia con el luto del antiguo rey aún en el corazón de Dinamarca, miró a Hamlet, que tenía la mirada clavada en su rostro, una mirada penetrante, una mirada no de loco ni desconcertada, sino desafiante. El rey detuvo la obra, se disculpó con los presentes y se retiró con la reina.


La visión del rey V

domingo, 10 de agosto de 2025

La visión del rey III

La visión del rey II 


Al amanecer del día siguiente a la boda algo había cambiado en Hamlet, se notaba visiblemente perturbado, su actuar era errático y su hablar, a pesar de ser fluido, no era del todo claro, muchas oraciones eran carentes de realidad, como si su pensamiento, de la noche a la mañana, hubiera viajado a un mundo ajeno al que habitaba el resto del reino.

Tras algunos días de infructuosos intentos de la reina, el rey y Polonio de encontrar el motivo de la curiosa actitud del príncipe, llamaron de Alemania a quiénes allá, durante su estudio, fueron sus amigos. Llegaron a la brevedad y se mostraron dispuestos a ayudar a descubrir aquello que pesaba en el alma del príncipe y amigo.

Polonio dio noticia al rey de que los embajadores enviados a Noruega habían regresado con ánimo alegre y buenas nuevas del monarca extranjero, la diplomática relación entre los reinos parecía rendiría frutos. Además, compartió noticias sobre lo que él sospechaba, era el motivo de la locura última de Hamlet, que se pensaba era el luto de su padre y la pronta boda de su madre, comentó que puede que la causa no fuera otra sino la causa más antigua de todas las locuras, la inferencia ante su amor ardiente. Comunicó a los reyes, como el príncipe había pasado tiempo basto desde su regresó al reino con su hija Ofelia, y que días atrás, corroborando su sospecha, habló con ella, que le compartió como durante esas horas de compañía el príncipe le había expresado admiraciones miles, e incluso, obediente le entrego una carta de las bastas que el príncipe le había entregado:

«duda del sol radiante, del rayo y de su fulgor, duda de fe constante, pero nunca de mi amor. ¡Querida Ofelia! Mala maña tengo de hacer estos versos: no poseo el arte de medir mis quejidos; pero creo que te amo más que a nadie, tú, ¡la más digna de ser amada! Tuyo siempre, Hamlet»[1].

Polonio explicó que le hizo ver a Ofelia que la cuna de Hamlet era de posición superior a la suya, y que no debía ni pasaría jamás unión en ellos, por tanto, no debía admitir halagos ni recuerdos. Tras la escucha del consejo de Ofelia, y su resistencia a Hamlet, este sucumbió, en suma, con las otras situaciones en su vida, a la pena y la locura.

Concretaron pues coordinar un encuentro “casual” entre Ofelia y Hamlet en la galería, para desde un escondite, presenciar tal.

Al anochecer fueron a presencia del rey los dos amigos, confirmando que se comportaba muy extraño el príncipe, pero no habiendo descubierto el motivo que causaba su trastorno. Informaron que deseoso estaba de coordinar una presentación con una compañía de comediantes.

Después, escondidos durante el encuentro dicho, Hamlet mostróse indiferente ante la bella Ofelia, descartando así la congoja del amor como perturbación del alma.



[1] Cita de la obra (Hamlet de Shakespeare).


La visión del rey II

La visión del rey I


 Claudio se encontraba en el altar, esperaba nervioso la llegada de la reina, seguía preguntándose si aquello era correcto, si tomar la mano de la reina viuda no era premiar su capital pecado de darle muerte al rey y hermano, si de verdad era el fin justificante de los medios, si de verdad estaba haciendo un bien al reino. Su mente era un constante ir y venir de pensamientos intrusivos que, de hecho, no servían ya de nada, la culpa era una ingrata inútil pues sin importar cuánto pudiera arrepentirse, no cambiaría el pasado, todo lo que estaba hecho, hecho estaba.

Pero resulta que dios es algo caprichoso, las trompetas sonaron y Gertrudis entró en la iglesia del palacio, se veía tan hermosa como la más bella de las reinas del mundo, y recordó cuando entró, por primera vez a su primera boda, recordó como por un instante se imaginó a sí mismo, en el altar, esperando por ella, por un instante deseo que su hermano no existiera, deseo haber sido él el primogénito de la familia, y a pesar de los horrores de estar siempre en temas políticos, poder desposar a su amada… Ahora, era él quien la esperaba en el altar, y Gertrudis seguía siendo la mujer perfecta, cuando apareció su imagen todo pensamiento se puso en pausa, la felicidad y la plenitud le llenaron el alma, tal vez todo era parte de un plan divino más poderoso que ellos, tal vez ya estaba escrito que su destino era acompañarse por la eternidad, tal vez su primera infancia juntos, la confianza y cercanía que cosecharon cuando niños, no era cosa de la casualidad sino del destino. Tal vez dios vio cómo le guardó respeto y amor toda la vida y había movido sus hilos para que estuvieran juntos. Miraba a Gertrudis acercarse, un paso a la vez, al altar, y ya nada más importaba.

Había pasado poco más de un mes desde la muerte de su hermano, esperaba que, a pesar del luto, respetable y entendible, el príncipe Hamlet se mostrara un poco más amable, pero durante toda la celebración pareció molesto, y la sonrisa en su cara se notaba forzada, tampoco quiso elevar copa ni proponer brindis en honor del nuevo rey ni de la boda se madre, y su actitud fue la mínima de cortesía que ameritaba la educación de su posición en la nobleza. Después de marcharse los invitados, Hamlet renovó deseos de volver a sus estudios en Alemania, nuevamente, los reyes suplicaron su permanencia en el reino, cosa que tuvo que acatar como decreto, haciendo saber que era en consideración de su madre solo, y de ninguna manera por complacer al rey.

Laertes, hijo de Polonio, que había viajado para hacer presencia en la coronación de Claudio, también solicitó volver a sus estudios, en Francia, y tras consultar a su padre el rey le autorizó partida.

Su primer acto como rey fue enviar carta con real sello al monarca noruego, haciéndole saber que, con esta boda, siguiera en pie su trato de audiencias pasadas, y expresándole preocupación sustentada en alarmantes rumores sobre el actuar de su sobrino Fortimbrás, para que tomase medidas pertinentes en lo que ahora a él, le competía.


La visón del rey III

La visión del rey I

 El rey Claudio se encontraba en su lecho de muerte, una muerte que tal vez el mismo había buscado, puede que con cada una de sus acciones de los últimos meses estuviese él mismo entretejiendo su muerte, que con cada paso que daba en el camino, preparaba el terreno para este fatídico día en que su historia entontaría su final junto a su reina y su sobrino. Estaba yaciente en la sala de duelos de exhibición, viendo entrar a un extranjero que tomaría el trono y que lo haría sin resistencia. Lo que más dolía es que sabía que probablemente así debían de ser las cosas, tal vez la única manera de alcanzar la salvación, tanto él mismo en su alma, como que la de su pueblo, era la eliminación completa de su maldita extirpe, manchada por la sangre del hermano, de la amada, del hijo, de la ambición y sed de poder. Puede que su muerte y la de sus seres amados no fuera otra cosa que voluntad divina, que no importaba cuanto se esforzara por hacer lo correcto, el destino había sido este desde el principio, desde el primer latido de su corazón, desde el primer soplo de vida en su alma dios lo había mandado a este mundo a morir por la espada de su hijo, de su sangre; a matarlo también, lo había mandado a limpiar al reino de su línea sanguínea aun cuando esto simbolizaba hacer hallar el mortal destino a sus seres amados.

El rey Claudio escuchaba acercarse Fortimbrás, hijo del antiguo rey noruego, sobrino del actual y príncipe de sus tierras, y cada paso se escuchaba cada vez más lejano, hasta que llegó el momento en que dejo de oírlo y comenzó a invadir su mente toda su vida, lo recordó todo, desde el nacimiento, vio la primera luz del mundo en una familia de noble cuna, sería el segundo de dos hijos, y eso marcaría el inició de su oscuro destino. Había nacido príncipe de Dinamarca y cuando niño podía disponer de todo aquel placer que su deseo tentara, su hermano mayor, el primogénito, tenía una diferencia sobre él de unos diez años, y en la crianza le habían hecho entender su lugar en la línea real, como príncipe, no le faltaría nada, pero tras la muerte de su padre, sería su hermano mayor quien ascendería al trono.

De niño fue feliz, pasó muchas tardes jugando con su pequeña amiga, la que ahora, al momento de su muerte, sería su reina, Gertrudis, el amor era eso, el amor nacía con el tiempo, con el reír con alguien que en algún momento fue un extraño, pero que después de conocerse, de convivir desinteresadamente, decides que no puedes pasar las tardes sin esa persona, decides jugar escondidas cada día en las salas del palacio para ser regañado por los mayordomos por estar corriendo en los pasillos reales, decides hacer caminatas por los jardines y seguir juntos hasta que luz del día se va desvaneciendo y cada cual debe volver a su lecho. Esa pequeña amiga, ese amor que en su corazón florecía sin que su infantil y pura conciencia lo advirtiera en aquella primera infancia, sellaría su destino.

Cuando Claudio tenía doce años, Gertrudis once y Hamlet, el primogénito, veintidós, el Rey su padre decidió que se acercaba el momento de que su primogénito contrajera matrimonio, la elegida fue una mujer de noble cuna, una niña llamada Gertrudis, y a pesar de que la boda tardó dos años en efectuarse, pues estaba decidido que esperarían a que la luna de sangre diera el anuncio de que la niña ya era mujer, de que ya podía dar continuidad a la línea real, desde que se anunció el arreglo ellos comenzaron a pasar menos tiempo juntos, las lecciones que ella tenía para convertirse en una doncella se habían intensificado, ya no tenía tiempo libre para jugar porque estaba aprendiendo a ser una reina, tampoco podía ser vista a solas con ningún hombre que no fuera su futuro esposo y rey Hamlet, ni siquiera con el príncipe. Y fue así que comenzó a extrañarla, fue así que su mejor amiga con la que se ensuciaba en los jardines del castillo y con la que era regañado por haber cavado algún hoyo buscando tesoros imaginarios se fue convirtiendo en una extraña, ahora siempre estaba erguida, y la risa estruendosa de la niña se fue apagando para convertirse en una elegante risa de etiqueta perfecta para eventos sociales. Fue este tiempo que tuvo que pasar en soledad, fue que los separaron exactamente cuando él como hombre también comenzó a notar cambios en su propio cuerpo y pensamiento, que se dio cuenta que estaba enamorado, y que su amada, sería la mujer de su hermano.

Por supuesto que nunca externó su sentir, no sería propio de un príncipe, además, fuera de eso, como príncipe, tendría como lo había hecho toda su vida, todo aquello que le placiera, exceptuando a la reina, claro, pero no tendría que estar en el ojo público si no quería, como príncipe acompañaría ocasionalmente a su hermano en algunos eventos del reino, pero tendría privacidad la mayoría del tiempo, no le estarían pidiendo opiniones para cosas irrelevantes y tendría mucho más tiempo de ocio para entregar a las cosas que le apetecían que su hermano, que tendría que estar siempre entre consejos reales, lidiando con los tributos, escuchando por horas en la sala real las quejas de los plebeyos. Además, ella probablemente era una idea, pasó dos años convenciéndose que solo la pensaba porque estaba terriblemente acostumbrado a ella, pero que tan pronto se hiciera verdad, tan pronto se desposara con su hermano, la olvidaría. Estaba seguro que tan pronto fuera un hecho más que una promesa, dios terminaría con su tormento, estaba seguro…

Pero resulta que dios es algo caprichoso, que llegó el día, que las trompetas sonaron y Gertrudis entró en la iglesia del palacio y se veía tan hermosa como la más bella de las reinas del mundo, que por un instante se imaginó a sí mismo, en el altar, esperando por ella, por un instante deseo que su hermano no existiera, deseo haber sido él el primogénito de la familia, y a pesar de los horrores de estar siempre en temas políticos, poder desposar a su amada…

Al final eres quien eres, no eliges cuando ni como nacer, y volvió a la realidad y era Hamlet quien se casaría con ella. Su padre el rey, había pasado hace algunos años el promedio de vida de los reyes anteriores y del de los reinos alrededor, no mucho después de la boda, Gertrudis quedó embarazada, y se tomó la decisión de que si aquella criatura nacía varón, y aseguraba la herencia y continuidad de la corona, Hamlet sería nombrado rey, así fue, y el niño fue nombrado Hamlet y Hamlet padre fue coronado, y como por decreto divino que es el único decreto más poderoso que el de cualquier rey, a los pocos meses murió el antiguo rey.

Su hermano había sido un buen rey, no eran invasores, pero había sabido defender las fronteras cuando había sido necesario, Dinamarca era un territorio basto, con tierras fértiles y abundancia. Dinamarca no necesitaba más territorio, y si bien era un estado guerrero, no tenía un ejército tan abundante para salir a buscar extensión y dejar replegadas las suficientes tropas si algún otro reino vecino desde otro frente tratara de invadir. En realidad, el rey Hamlet fue un sabio rey. Hasta que Fortimbrás, rey noruego y padre el príncipe del mismo nombre que ahora se acercaba a comprobar que en cuestión de segundos dejaría escapar su último aliento, decidió invadir Polonia, su hermano no quería tener ningún conflicto con los polacos, así que cuando le solicitaron paso libre por su territorio, se negó, molestando de tal modo a el rey Fortimbrás que casi decide declarar la guerra, tal fuera una guerra que Dinamarca pudo haber ganado, pero en ese caso incluso, dejaría un ejército mermado y al reino expuesto ante otras posibles amenazas, así que propuso a Fortimbrás un duelo de caballeros, apostaría los territorios daneses que estaban entre ambos reinos, y de ganar, recibiría cantidad equivalente de territorios noruegos. Así pues, fue pactado y sellado el acuerdo, pero cuando el rey Hamlet ganó, dando muerte al rey anterior de Noruega, reclamó sus tierras y su premio, pero el príncipe Fortimbrás, natural heredero al trono se negó, bajo el argumento de que el sello real que tenían era del antiguo rey, que no tenían valor porque era decreto del un monarca que ya no existía, Hamlet se molestó mucho y lo acuso de faltar al honor y palabra de su padre, y hubo desde entonces mucha tensión entre los reinos.

Rumores llegaron al consejo de que Fortimbrás, guiado por el rencor y la irá por la muerte de su padre, estaba preparando a su ejército para invadir Dinamarca, sin importar que no pudiera ya conquistar la tierra polaca. Pero Hamlet estuvo necio en que esas tierras, le correspondían. No quiso negociar ni apaciguar la irá de Fortimbrás, sino que estaba dispuesto a la guerra. Algo entendible, el duelo había sido comentado por todos los reinos vecinos, ir la guerra era debilitar defensas, pero dejar que la deuda quedará sin pagar también le haría ver como débil al rey.

Polonio, el consejero real, que tenía una amistad con Claudio, le expresó su inquietud, y aunque ese era el tipo de asunto enmarañado por los cuales no le gustaba la vida política, entendía perfectamente que su posición en la nobleza y el pueblo mismo, miles de vidas inocentes, peligraban en caso de una guerra. Trato de hacer entrar en razón a su hermano, lo invitó a que entrará en negociaciones pacificas con el joven heredero de Noruega y con su anciano tío, pero Hamlet se negó rotundamente, e incluso le dio la impresión de que el deseaba la guerra, que solo estaba esperando que Fortimbrás diera el primer paso para justificar su actuar. Fue menester ante la falta de claridad de su hermano, ir él mismo a iniciar negociaciones, el joven Fortimbrás no quiso ni recibirlo, argumentaba una falta de respeto que no hubiese solicitado audiencia el rey en persona, entonces solo trato con el tío, y ante tan clara negativa al dialogo del rey y del heredero, debían encontrar una solución. Con ambos dispuestos a ir a la guerra, necesitaban que alguno de los dos no estuviera en el poder, pero la única manera de quitar la corona a Hamlet era la muerte, y el anciano debía hacer labor de convencimiento ante el consejo real de Noruega para que el joven no se coronara, tendría que proponerse a sí mismo, y no estaba dispuesto a hacerlo sin una garantía, y menos aún si el embajador de Dinamarca no era ni siquiera portador de la voz del rey. Además, mucha gente seguiría al joven Fortimbrás, con, o sin corona. Por lo tanto, le propuso a Claudio apaciguar la furia del sobrino, siempre y cuando perdonara las tierras que estaban en deuda, y que cuando el ascendiera a la corona, Dinamarca lo reconociera como legitimo rey.

Para esto, era menester la muerte del rey Hamlet, y que el príncipe heredero, tras ascender al trono, lo debía reconocer, daría a Noruega paso libre por el territorio para avanzar hacía Polonia, y serían reinos aliados, casando al príncipe Hamlet con alguna de las mujeres de la familia real noruega, la de su elección. Fue muy difícil, pero una guerra no ayudaba a nadie, era la vida de sus soldados que enviaría a la guerra, en caso de que Fortimbrás entrara en territorio su vida, la de su hermano, y la de Gertrudis, a la cual seguía amando, correrían peligro de todas maneras, miles de vidas de gente del reino, personas promedio estarían también en riesgo. En cambio, como reinos aliados, tomaría la mitad de las tierras conquistadas en Polinia a pago por los territorios noruegos indultados.  Aunque no le encantaba la idea de matar a su rey y hermano, parecía la única opción, además, probablemente no solo el moriría en caso de haber guerra.

Cuando regresó a Elsinor, comentó la audiencia con Polonio, buscando en su pensar alguna opción distinta, no obstante, Polonio, que era un estratega político militar, dio el veredicto de que se trataba de una opción viable, que ciertamente eran miles de vidas y la evasión de un conflicto mayor, protegería la corona, expandiría el reino, y en caso de fallar los noruegos en su invasión a Polonia, ellos quedarían mermados y entonces sería más fácil tomar como pago los territorios originales, incluso por la fuerza de ser necesario. Idearon entonces un plan, y una tarde cuando el rey tomaba su habitual siesta vespertina en uno de los jardines del castillo, aprovechó Claudio para poner en su oído mortal veneno, y oficializada su muerte, aviso envió al príncipe para su pronta vuelta de Alemania donde estudiando hallábase, Claudio nunca pensó que el príncipe rechazaría el trono, pero llegó en un estado de sumo pesar, y cuando le fue ofrecido se negó, solicitó incluso volver a Alemania después del funeral del rey difunto, pero la reina viuda y el mismo Claudio rogaron se quedara un tiempo, para que su madre y amigos de antaño le ayudaran a llevar la pena.

Claudio pensó que Hamlet aceptaría el trono de buena gana, que continuaría con el legado de su padre, y apelando a la cercanía que tuvieron durante su infancia, pues con los días ocupados en asuntos políticos, el difunto rey Hamlet no pasaba mucho tiempo con él, y había sido Claudio quien lo había acompañado muchas tardes a pasear por el jardín, quien le había leído, con quien había formado una gran amistad, en una primera instancia pensó que no sería difícil, una vez coronado su sobrino, convencerlo de aceptar el trato con Noruega, pero ni siquiera coronarse deseaba, y mientras más pasaba el tiempo la posición del reino se volvía más frágil. Ante la negativa de Hamlet, Polonio sugirió que él tomará el trono, pero no era tan fácil, el pueblo danés no aceptaría a Claudio como rey teniendo a Hamlet como sucesor de la línea real, la única manera de recibir la aprobación del pueblo, era desposar a la reina viuda, una atrevida apuesta de Polonio, Claudio no lo consideró correcto, puesto sería como faltar al respeto a su hermano, pero era la única forma y el príncipe Hamlet se seguía negando mientras que los rumores de que Fortimbrás seguía preparándose para atacar el reino cada vez llegaban más frecuentes con los vientos del norte.

Le propuso matrimonio a Gertrudis, le dolía suponer que faltaba al recuerdo de su hermano, pero suponía que de existir algún hombre que la acompañará en su lecho después de la partida de su hermano, no había ninguno mejor que él, con quien se había criado y tenía tantos recuerdos, un hombre que la había amado en silencio durante toda la vida al grado de no haber visto jamás a mujer alguna, tanto, que muchos en el reino aseguraban que el príncipe Claudio, hermano del rey, era de sexualidad dudosa. Había sido testigo del gran amor en el matrimonio de su hermano, y si alguien podía amarla, cuidarla y protegerla no podía ser otro sino él mismo. Pero, ¿estaba haciendo lo correcto?

Gertrudis se negó rotundamente a la propuesta, y ella misma durante un par de semanas trató de convencer a su hijo de tomar el cetro, pero este se seguía negando. No puede hacer reino sin rey, y no la dejarían gobernar sola siendo mujer. Y los vientos del norte cargados de rumores de una pronta invasión eran cada vez más violentos. Terminó aceptando desposar al príncipe Claudio, se pactó la boda para quince días después y ahí mismo sería la coronación de Claudio.


La visión del rey II

domingo, 26 de enero de 2020

De la vida insoportable I

A veces la vida parece insoportable. Puedes despertar un martes por la tarde, salir a la cocina y preparar algo para almorzar.
Se hace tarde, con tu padre de todas formas a cada día se hace tarde. Hoy más tarde de lo acostumbrado, vas a la sala de estar y no está ahí, no se encuentra en el mismo sillón donde se encuentra cada mañana. No está tomando café, no está completamente listo, taciturno, esperando a que te desesperes un poco y le pidas que te lleve, cuando él sabe perfectamente a qué hora deberían salir.
Es extraño. Noche había llegado tarde, muy tarde, la madrugada entrada y la luna llena a mitad del cielo.
Tal vez se quedó dormido, está cansado piensas. Vas a su cuarto.
Es tarde, es tarde para muchas cosas, pera salir a caminar, para subir las notas de cuando ibas en el kinder, para la vida. Tu papá está en alcoba, ves a tu padre con su expresión circunspecta de siempre. No está dormido, está colgando, tu padre se ha suicidado...

domingo, 24 de noviembre de 2019

Bukowski y la ensalada

Estaba yo comiéndome una ensalada en uno de esos lugares de moda veganos, era mediodía. No soy un chico saludable (aunque si algún día me ves caminando por la calle, fingiendo estudiar en la facultad de ingeniaría, jugando a ser pintor en la facultad de artes, fumando mariguana en la facultad de filosofía o comiendo una ensalada en uno de esos lugares de moda para veganos puedes sentirte completamente libre de saludarme, puede que terminemos caminando juntos, te ponga un casco, manche de pintura tu camisa, te comparta de mi marihuana, te invite una ensalada, te devuelva el saludo o simplemente te ignore). De hecho, es un hecho también que la ensalada no es mi comida favorita, incluso podría atreverme a afirmar que no es una comida en absoluto.

A veces recuerdo a esa chica que encuentro en el gimnasio (cuando voy, claramente a acompañar a algún amigo, no es todavía oficial, pero el ejercicio y yo somos enemigos, el uno siempre está evitando al otro, sin embargo, ambos estamos bien, existimos en lugares tan opuestos sin molestarnos, nunca hacemos planes para dañarnos entre nosotros) y le dice a sus amigos cuando van de salida ¡Oh, que hambre, vamos por una ensalada! ¿Una ensalada? ¿De verdad? Pocas veces en mi vida he hecho ejercicio, es una actividad que no pienso repetir, pero he tenido (más por obligación que por placer, algo así como acompañar a tu novia -suerte que no tengo una- a la boda de una amiga la misma noche que sale el final de temporada de tu serie favorita) y termino tan hambriento como para comerme un elefante con todo y piel, terminaría usando sus colmillos como palillos para limpiar mis dientes.
Entonces le miro y me pregunto ¿Se llenara realmente con una ensalada? En mi mente solo hay dos teorías, puede que en ese gimnasio ella no haga ejercicio, paga su suscripción y está inscrita mensualmente solo para ir a tomar selfies, sé lo que estás pensando, quien sería tan tonto en primera para pagar un gimnasio, lo sé, es ilógico, pagar por hacer ejercicio y dos, quien sería tan doblemente tonto para pagar un servicio que no va a utilizar. Bueno, sigo sin comprender lo primero, pero la mujer y su mente es muy distinta a la tuya y la mía, pagar un gimnasio para solo tomarse fotos y subirlas a redes sociales es altamente lógico, no defiendo pagar servicios o productos que no vas a utilizar, pero recuerda tu fiesta de graduación de la preparatoria, compraste esos condones y no tuviste el valor (o la suerte) ni siquiera de sacar a bailar a una muchacha. O cuando en secundaria a las niñas tontas (todas la son en esa etapa, es su ventaja, nosotros lo somos de por vida, ¿será por eso que hay menor tasa de depresión en los varones?) les gustaban los musculosos y te compraste ese par de pesas que te salieron tan caras y siguen acumulando polvo bajo tu cama. En resumen, no creo que esa ensalada la llene.

Leyendo lo que hasta ahora he escrito, me parece que estoy desviándome un poco del tema.
Quería decir aquí (si es que te importa o lo gustas leer) el porque si no me gustan los vegetales me encuentro siempre a mediodía almorzando ensalada en algún establecimiento distinto.
Si hay algo que me gusta en medio de toda esta mierda que es el mundo es definitivamente la literatura, en una ocasión leí a Bukowski y cito: ¿Qué por que bebo? Porque ninguna buena historia comienza con un "estaba yo comiéndome una ensalada", leí mucho, todo breve, siempre inicios, muchos libros (sin tomarme la molestia de saber si eran buenos o no), muchos relatos, muchos cuentos, y ciertamente, ninguna historia (dejemos ahora si era buena o mala) comienza con "estaba yo comiéndome una ensalada".
Que si prefiero una cantina y un tequila, claro que sí, me gusta tanto el tequila que si hubiese nacido en otro lugar igual sería de Jalisco en mi corazón. Pero en mi corazón también duerme un investigador. El buen Charles dio una hipótesis, y sería yo quien la iba a confirmar, o en todo caso a refutar. mi muestra ha sido larga, llevo 5 meses almorzando esta porquería que los vegetarianos llaman alimento; dios como a la mujer, creo a las vacas para ser comidas, ¡carajo! Pero yo no juzgo, ya dios cuando se mueran les dirá: porque no evaluamos las acciones de tu vida acompañados de una buena torta ahogada y no sabrán que responder. Entonces los mandará al infierno donde (Dante no lo lo escribió porque tenía detalles más significativos que narrar) hay un circulo reservado para todos aquellos que fingían no comer carne para preservar la vida, ignorando cómodamente que las plantas también son seres, más indefensos que los animales, incluso.

En un par de semanas terminaría con seis meses de rigurosa experimentación. Pero hace unos días sucedió, justo cuando estaba yo comiéndome una ensalada que ella entró, la chica del gimnasio.
Con su pequeña cintura que te hacen querer comer a ella mil veces más que la patética ensalada que tienes en la mesa.
-Hola digo ella -en su voz existía la armonía de lo ángeles, tan absorto en su belleza estaba, tan confundido por el que me haya hablado que no supe que responder. En lugar de irse agregó: -eres amigo de Memo, ¿no? -claro, uno lo amigos a los que suelo acompañar al gimnasio nos había presentado. Una chica tan linda como ella, la verdad es que sorprende se haya acordado de que existo. Pero lo hizo, y estoy feliz. -Sí, somos amigos -en una jugada arriesgada extendí la mano y dije: -me acompañas a comer.
-Sí. -Respondió...

Foto de Instagram: ari_maj

Si la historia es buena o mala tú lo has de decidir, pero yo puedo decir que mi querido Charles estaba equivocado.

lunes, 29 de agosto de 2016

Zalihui: Velada de Rock.



Zalihui: Palabra náhuatl que significa unión.



Al despertar el sábado el sol dominaba mi cielo azul y despejado.
Lo primero que hice ese día fue desayunar, si bien, el desayuno es la comida más importante del día; en un día como éste, es todavía más importante. Y se debe desayunar como rico de la edad media, hasta el límite del cuerpo y llegar casi al vómito, comer a hartarse. Esto puede al lector parecerle exagerado, a muchos scouts les parece también exagerados, pero a los que hemos ido a este campamento de muerte y destrucción sin un mañana, personas como el chino, Amador, Ceci, Roberto y yo, sabemos que todas las calorías que una comida así pueda aportarnos, se van a quemar y muy probablemente tendrán que hacer las suyas las llamadas "fuerzas de flaqueza", así que el comer todo lo posible, más que un lujo; para el Zalihui, es una necesitad.

Así pues, después de los preparativos de rigor (menos la casa de campaña, que decidí dejar puesto que iba a la aventura, y siendo extraño que Ceci no se opusiera a tan rebuscada e imprudente opinión) emprendimos la marcha, a nuestro destino. Porque cuando uno decide ir al Zalihui, deja de ser un campamento, para convertirse en un destino.

Llegamos al parque esa tarde, una tarde como cualquier otra, soleada, como cualquier otra, con la única excepción, de que el lugar contenía scouts, y scouts, a la hora de trabajar, significa dedicación, esfuerzo y perfección, a la hora de servir, significa humildad, disposición y eficacia; así pues, a la hora de matar, significa muerte, sangre, violencia y sudor. Y esa tarde y la siguiente noche, era hora de matar.

Primer error de la tarde para todos: confirmar el registro. Hecho esto, a puño y letra, uno sellaba su propia sentencia.

Una formación general abre siempre actividades y eventos scout, sin ella no es scout, en ella se nos dijo la regla de oro: 0 groserías. Al ser scouts, Ana sabe que como jóvenes necesitamos decir cosas subidas de tono, así que hay una lista de palabras permitidas para esas ocasiones:

  • Recorcholis.
  • Repampanos.
  • Chetos.
  • Rayos.
  • Centellas.
  • Chanfle (entre otras no tan subidas de tono.)

Un scout conoce su verdadero valor y lo respeta.
Conoce el poder de su palabra y la cuida para no herir a nadie.
Por ello, palabra impura no conoce su voz.
Ni su voz palabra de maldad.





El inició, como es costumbre en este evento, una pista comando inició con las acciones, de no ser así, no lo organiza el grupo XXXI; y pues, el XXXI organizó. Así que la pista comando fue, no más pa´ calentar. Pecho lodo al inicio, porque la tierra es un lujo que se pueden dar las personas normales o los del pentatlón o militares, este pecho (para ti, mi querido lector que no puedes verme, al escribir eso me he señalado el pecho), que es scout, no conoce menos que el lodo. Seguido de la ya temida cuerda lisa, esa de las caricaturas, la que dicen imposible, algunos de nosotros con los puros brazos terminamos con esa amenaza a nuestro avance....

La pista comando, así con sus 7 pruebas (de las cuales no describí 5 para no aburrir o asustar al lector), tuvo termino, no sin antes cobrar sus lesionados de rigor, este año, sólo dos, es bueno que baje el número de éstos, al parecer ya se están aclimatando.

Los equipos se formaron y las actividades dieron así comienzo, no voy a mentir, muchas de ellas no estarán escritas aquí para reservar a los civiles de la muerte física a través de lecturas imposibles.
No obstante, escribiré una estación, de las muchas que ahí hubieron, para que se pueda apreciar, lo demandante de este rally.
El huaro, un juego scout que conlleva una cancha, dos equipos, dos palos, bastones o bordones, un circulo con mecahilo y un árbitro para hacer bulto. Cada equipo tiene un portero, el cual se va con un palo a la parte de afuera de la cancha, y permanece en un área especifica, para así atrapar el huaro (que es como se llama el circulo, que a decir verdad se puede hacer con un laso o piola de cualquier material prudente), y convertir los puntos.
Este juego es como el fútbol americano o el rugby, fuera de golpes directos, se pueden matar los unos a los otros a base de tacleadas. Con el huaro en la mano, no se pueden dar más de tres pasos, y a esto hay que sumarle la dificultad de jugar de noche, ya se jugó entre las nueve y las diez sin más iluminación que la luz de la luna tenue y creciente. Nota particular: no hubo lesionados. Nota general: Las muñecas y/o brazos pueden salir quebrados o al borde de ello. Nota del autor: No jugar sin seguro de vida o ser scout (preferentemente ambas.)

Pues a la hora de la cena se cenó (redundante o no, eso se hizo.) Unas hamburguesas muy buenas, tan buenas como nuestra hambre, tan buenas como el hambre que puede provocar un ejercicio de 6 horas ininterrumpidas.

Para relajarnos, se hizo una actividad tranquila, la cual se tuvo que repetir varias veces, seguida de roba queso y nuestro ya conocido Mongol dando clases de lenguaje en señas. Debido a unos problemas técnicos para instalar a la banda sorpresa (el Wilton rompiendo el generador y todo lo que suele hacer ese muchacho).
A las dos de aquella madrugada, fuimos a mitad del parque al toquín, el cual, sin perder tiempo, comenzó con Héroe de leyenda, sin perder ningún tiempo, siguieron con El son del dolor, y de ahí en adelante el ambiente fue en aumento. Desde el baile sin fin de La negra Tomasa hasta el triple slam en Puto. Lo que nos cuelga no dio momento alguno para el descanso, dos horas de buena música, y todos cantando puto a todo pulmón, porque a Baden Pawell no le tocó Molotov, de ser así él estaría de acuerdo.



Y siendo ya las cuatro de la mañana, con 6 horas de ejercicio, dos de concierto y un toque de diana para más poder a las 7am. una persona normal habría dormido, pero aún faltaba la fogata, cosa más que indispensable para un campamento. Que podía ir a dormir quien quisiera, eso desde después de cenar, y algunos así lo hicieron. Pero la mayoría estábamos ahí todavía, como un soldado en plena guerra; vulnerable, sin aliento casi, pero a la espera de la bomba. Y eso fue precisamente, una bomba, que tras otra hora y media de canciones y bailes junto al fuego nos mando a dormir.

Como la casa se nos fue como un lujo, sólo se había llevado (en el caso particular de mi clan) 1, la de Amador, siendo cuatro para una casa de dos, tras un acomodo muy como ortodoxo, pero necesario, dormimos lo que pudimos.

A las siete de la mañana, tal como se previno, el llamado para el ejercicio matutino se efectuó. A las siete treinta comenzó, y una hora y media más se consumió.

No mentiré, se me arrebato mi tercer invicto, el lunes fui a estudiar en modo zombie, mi espinilla derecha tiene una contusión más grande que el chamorro de la misma. A estas alturas me duele incluso el hecho de escribir. Y si me dijeran que volviera a ir aun sabiendo que perdería y me dolerian los huesos internamente de ellos mismos. Yo si volvía.

Con 10 horas más de ejercicio, un toquín de dos horas, una fogata de hora y media, un mal sueño apretado en una casa de campaña de un tamaño bastante pequeño que me dieron ganas de rayar el recorcholis de  todos y sacarlos a patadas para dormir yo solo, me di el lujo de entablar un espaldas planas con un scouter que me doblaba la edad, me llevaba quince kg, y estaba bien descansado. Y lo tuve mío en dos ocasiones, fuera del las cuales no vi la mía. Bueno y sano lo terminaba sin problema alguno, pues me ganó jadeando.



Nota: A ti, participante o staff de la velada, perdona si mi descripción de la misma a sido muy personal, pero yo sólo conozco mi perspectiva, de tener tu propio relato, puedes mandarlo y gustoso será publicado.

sábado, 12 de marzo de 2016

Caminata inesperada.

Sábado: 12 de marzo.

"No nos perdimos, hemos tomado el día para dar una caminata turistica por Zapopan." 

-Amador Gonzalez. 

"Un scout ríe y canta en sus dificultades."

-Artículo 8 de la ley scout. 

Habiendo marcado el reloj las 09:01 de la noche, llegué a casa, el sueño me embargaba profundamente, estaba cansado, el sueño demandaba dormir, pero el alma demandaba escribir, así, que con todo el peso de mis parpados y la lentitud en las manos decidí escribir sobre mi día.

Hace un par de semanas entró en la ajenda de este hombre un pequeño retiro (infinitamente pequeño, uno puede suponer que llevará todo el día, pero el tiempo del mismo fue corto.) El día comenzó al despertar, en punto de las siete le la mañana.

A esta altura de la historia me veo obligado a disculparme, por lo aburrida que a sido a este punto, y anticipadamente, por lo aburrida que será hasta el final, he de decir en mi defenza que es una cita exacta del día vivido, y ante esto debo reconocer lo aburrida y tediosa que puede llegar a ser mi vida en ocasiones, la cita es exhautivamente exacta, tan exacta como el día y tan exhautiva como la lectura que propone el mismo.

La cita (ahora de tiempo es de lo que estoy hablando), era en el templo del Salto (un lugar, lugares he de mencionar muchos de aquí en adelante, el lector disculpara si lee y no tiene de idea a lo que me refiero, pero los lugares son necesarios para poder decir que la cita es exacta), a las 9:30 del amanecer, siendo yo quién soy, me esforcé por ser lo más puntual posible, llegando a las 9:29 (obviamente era posible llegar más puntual que la hora en que llegue), con un minuto de impuntualidad, en dicho lugar encontré a una amiga, la cual me llevo al lugar del retiro, donde Karla me explicó, que la una razón por la que Vianey (personaje femenino primero cuya presencia encontré en el templo), estubiera ahí, fue porque Amador (amigo responsable de haberme dicho que llegara al templo antes mencionado), llamó para decir que yo llegaría ahí, puesto al parecer, el lugar correcto en que se verían sería frente a una clínica del seguro. En ese momento yo debía sospechar que Amador, de seguir así, me perdería tarde o temprano; pero yo, con la confianza y fe en la humanidad (que tanto me caracteriza), me obligué a pensar que aquello había sido un error, bastante casual, y que era (y probablente lo era hasta ese momento) improbable que se repitiera.

Quiero aclarar que yo no entiendo a los caprólicos (manera personal y un poco tonta de llamar a los católicos, siendo también un poco penoso escribirlo, pero debo de poner esa palabra siendo fiel a mi manera de hablar en el día, y a la cita del mismo que propongo), al escuchar la palabra retiro un asiosa mucho tiempo, mínimo el día, debo aclarar, tan esperaba terminar tardía y avanzada la tarde, que había dicho en los scouts, faltaría a acividades, puesto que por temprano, me desocuparía a las 6 de la tarde (por temprano). Pero no, aproximadamente a las 2 (aproximaciones más/aproximaciones menos) nos disusimos a comer. Y comimos.

Tras comer, mirar el reloj, y un breve análisis (muy cuidadoso además) de la situación, Amador (que también es scout) y yo, decidimos que, como seguramente ya ha sospechado el lector, alcanzaríamos sin problemas asistir a las actividades.

A las 3:15 (estando ya nuevamente en el Salto), tomamos un camión (bus, pesero, colectivo o como le quiera llamar el lector) que nos llevaría (en cabo de una hora) al centro de Guadalajara. Una vez ahí, debimos caminar hasta el tren lígero (así se le llama en Jalisco, Amador, siempre termina por corregirme al decirle metro), en el cual, nos desplazamos hasta periférico norte, y de ahí otro camión, del cual nos bajamos en en CUCEA (Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas), ibamos al parque del grupo 7. Después del retiro, tuve la opción de volver a casa, pero Amador aseguro, con una convicción caracteristica de él, que sabía llegar, afirmó que dicho parque estaba cerca del Auditorio Telmex, y fuera de la ciudad (cuyo límite es trasado precisamente por periférico). cuando vajamos en CUCEA (de biblioteca amplía, grande y hermosa), eran las 5:15, ni un mituto más, ni un minuto menos, no las 14 ni las 16, mucho menos las 13 o las 17, las 15, recuerdo muy bien la hora del reloj reflejada en mi memoria.

Estando ahí caminamos, hacía una dirección (dicha dirección era la correcta, graciosamente era la correcta), subimos a un puente (no para cruzar la imponente autopista, sino para ver alrededor, para saber dónde estabamos y para encontrarnos), desde dicho puente (utilizado como mirador en aquel momento), Amador dijo "Es por allá" señalando claramente una dirección con el dedo. Pero yo (no se piense que dudé de Amador [no todavía]),  Le dije, señalando la dirección opuesta "pero has dicho que está por el Auditorio Telmex, y éste está por allá", No obstante lo seguí, prontamente nos percatamos de que el camino seguido era incorrecto, ambos acordamos que lo más conveniente sería llamar a Acali (nuestra querida scouter), y preguntarle (nuevamente) como llegar, ella nos dijo (de manera errónea), que debíamos de dar vuelta a la derecha (miren bien lo que escribo, ha de recordar el lector (el que me sigue leyendo al menos) que es una cita exacta, y ella dijo a la derecha -para esto mirábamos hacía la ciudad-, no a la izquierda, no de frente y no hacía atrás, ella fue muy explícita en decir, sin el menor asomo de duda en su voz, que a la derecha) en donde pasaban mucho carros, Así que nosotros, dimos vuelta (tal y como ella indicó) a la derecha en periférico (después de todo, en qué lugar pasan más carros sino en periférico), una vez dada la vuelta comenzamos la caminata, emprendimos en ese momento la aventarura, entusiasmados por tener el camino seguro, y a sabiendas que no tardaríamos (inocentes) en llegar, decidimos correr hasta llegar, pues con el pequeño contratiempo de habernos perdido inicialmete, nuestro tiempo (calculado con lujo de detalle desde el momento que decidimos ir hasta el de la llegada) ya no era tan exacto, ya se había hecho tarde, corrimos, mientras jugábamos a  empugarnos por no menos de 50m, pero tampoco más de 200m, he de mentir si pongo un número exacto de los m recorridos corriendo, pero puedo asegurar (sin miedo a equivocarme) que 50<m<200, para cuando déjamos de correr, caminamos en la dirección indicada por algún tiempo, al llegar a plaza San Isidro nuevamente (nunca me había perdido tantas veces el mismo día) nos resignamos a qué nos habíamos perdido, y preguntamos por Av. Laureles (dato que Acali nos había proporcionado durante la llamada previa) "No hermano, estás perdido", dijo el caballero al que le preguntamos, así que volvímos a llamar a Acali (esta vez hablé yo), comence con la frase "Amador me perdió, -y continué hablando- que tan cerca estámos si ya hemos llegado a San Isidro", yo (claramente), no había dicho ningún chiste, aun así la voz de Acali rió, para después decir en tono divertido "Se están alejando."

No les haré el cuento largo, en el transcurso del tiempo, el buen Amador y yo, nos vimos en la necesidad de volver a llamar a Acali un par de veces, preguntar a los peatones como llegar a lugares en diversas y muy variadas ocasiones. Nos encontramos con la hermosa, amplía y grande biblioteca de CUCEA tres o cuatro veces (más cuatro que tres).

"No nos perdimos, hemos tomado el día para dar una caminata turistica por Zapopan."  Eso asegura Amador, pero si algo he de admitir es que no todo ha salido mal: descubrimos que Zapopan es un bello lugar, un lugar nostálgico, cuyas calles parecen laberintos; laberintos que crecen en la memoria al ver el panteón donde habita tu bisabuelo, por encontrarte (casualmente en un día como hoy en el que estabas perdido) con la escuela donde tu padre a estudiado, pasar justo en frente de la casa de tus tíos abuelos, y cosas de nostalgias.

Sólo diré, ya para cerrar el día, que cuando por fin dimos con el lugar ya el reloj maracaba una hora muy diferente a la planeada, que ya eran las 7:20 (si el lector no ha olvidado la hora en que bajamos del camión último verá con claridad como la caminata ha durado más de dos horas), y que al llegar ya no había un solo scout (salvo nosotros dos que llegábamos a penas) en el recinto.

Y que volví a mi casa, cansado y con sueño, a las 9:01 de la noche. Tanto Amador como yo, seguimos fielmente el artículo 8 de la ley scout, hoy sirvió para saberlo.


jueves, 7 de enero de 2016

Las Sombras de la Noche.

Esta es como cualquier otra noche, el cielo está estrellado, tu casa esta oscura, no hay más luz que la de la pequeña habitación en que ahora escribes, tu familia duerme, sólo tu estás despierto, vencido ante el envolvente frío de la noche, esperando el amanecer.

Son las dos treinta de la mañana, y por alguna razón te levantas, quieres tomar aire, quieres subir a la azotea y mirar el cielo estrellado de invierno. Abres la puerta para salir al patio, algo parecido a un espejismo pasa por tus ojos a la hora de salir, de hecho, tu no estás seguro de que no sea más que un espejismo.

Una silueta a cuatro patas, la vez como huyendo, tratando de escapar en silencio. Lo hace, en tu mente piensas otra vez que lo has soñado, que eso no pasó, pero aun así observas, desconcertado, confuso quizás por el viento, en la dirección por la cual se marchó aquella figura.

Los ojos de mirada extraña siguen mirando hacía la calle, con ellos, vuelves a ver una sombra atravesada en tus pupilas, piensas que probablemente sea la misma, aun sin saber si lo soñaste, si todo aquello que seguía pasando era o no parte de tu imaginación, miras, miras, mira, ¡miras!, todo el mundo te confunde. Hay algo en las madrugadas de invierno que hace que todo sea difuso, distante en ocasiones, te pierdes en tu pequeño mundo y ya no ves la realidad a veces. A estas horas ya no sabes si lo que está pasando está pasando o lo estás soñando.

De pronto entiendes lo que pasa, te pones alerta, miras como la sombra no es sombra sino bulto, bulto de humano apenas. Y estaba en tu patio cuando saliste, y seguramente no pensaba tocar la puerta de la entrada y pedir azúcar o café o decir que quería hablar de Dios, esas cosas se hacen en el día, ese animal -que probablemente lo sea, aun no estás del todo seguro en realidad-, se había metido a robar.

-Ya te vi pendejo -dices, y entonces el bulto se recorre hacía la barda para que no lo veas, y ahí lo sabes, es una persona, y además es idiota, porque se pudo haber ido sin más y nunca nadie habría sabido quien era, porque no lo habías reconocido.

Abres por fin la puerta que da a la calle y lo miras y le preguntas qué pasa.

Él se pone en dos piernas, sorprendentemente sabe ponerse en dos piernas, pero tú ya lo ves como un animal, porque así es, hay animales que se paran en dos piernas y carminar erguidos y conocen el dialecto de los hombres, se parecen mucho a los seres humanos pero no son más que mierda, tú aún así lo piensas como animal, intentando no ofender a ninguno con tu comparación.

Primero te pide perdón por haberte levantado, se disculpa por haber perturbado tu sueño, y después alega que su perro se le ha perdido. Le preguntas lo más educadamente posible que hace entrando a tu casa en lugar de buscarlo.

-Es que entró ahí- dice él.
-Entonces no está perdido -sentencias. Para después agregar-: Pero yo no lo vi, seguro que se habrá confundido, él no está aquí. Además sin importar el despertar a alguien, creo que hubiera sido prudente llamar a la puerta.
-No -comienza a decir-, yo lo vi como entro -seguro que lo vio, seguro que te chupas el dedo y que el invierno es la parte más caliente del año.
Pero lo entiendes, sabes que había tomado un camino sin retorno, que la única manera de que vuelva a casa es siguiendo el juego, hacer como que crees su mentira.
-Bueno, como he dicho antes debería de haber tocado, también sé que lo hará en la siguiente oportunidad, pero no he visto al perro, de verlo prometo echarlo a la calle para que se reencuentre con usted en la mañana, por ahora debería dormir.

En un último acto de cinismo te agradece, te dice que es verdad, que está cansado y que lo más conveniente será irse a dormir, que ya aparecerá el perro en la mañana.

Y se va, y la vida vuelve a bruma y a niebla, y cuando lo piensas te parece imposible tanto grado de cinismo. Pero estás cansado y decides que será mejor que también duermas un poco. Y vas a arroparte bajo el calor de las sábanas en tu cama y duermes. A la espera del amanecer.


Noche estrellada. Vincent van Gogh.



jueves, 31 de diciembre de 2015

Del (feliz) año nuevo.

Ahí estás, las once le noche del día 31 de diciembre, esperando, ¿qué esperas?, no esperas nada pero estás, ahí, esperando, uno... dos... tres... y todavía son las once, !qué espera el tiempo que no pasa!

Como sea, decides pasar el tiempo de alguna manera, y como no puedes salir de la casa de tu amada tía hasta después de las doce y abrazar a todos y desearles feliz año, aun sabiendo que varias de esas personas no serán felices sólo porque ellas mismas  no lo quieren ser, porque pasarán su año estresadas por cosas sin sentido una y otra vez, se preocupan por cosas que tienen solución, a ti te parece idiota, tiene solución, no deberían preocuparse, pero pasa algo todavía peor con esas personas a las que tanto quieres pero, de alguna manera te parece tonto lo que hacen, se preocupan también por cosas que no tienen arreglo, cosas sin solución les quiebra la cabeza. Y luego que dicen que esto y que lo otro, pero no deberían atarearse la mente con esas cosas, es mejor dejarlas de lado, si no la puedes arreglar estar ahí es perder el tiempo.

Pero ahí estás, escuchando la conversación de tu mamá o tu vecina o las personas con las que estés conviviendo (conviviendo a medias, porque tu no intercedes a menos que sea completa y absolutamente necesario), y dos señoras más, son tres, inevitablemente hay al menos tres señoras conversando.

Aquí es cuando te das cuantas de todas las creencias y costumbres de la gente para año nuevo, tú, en realidad solo tienes la costumbre de comerte doce uvas y pedir doce deseos, en realidad, dudando que se cumplan, pero no puedes negar que te gusta mucho comer uvas, y porque desperdiciar la oportunidad de desear algo mientras te las comes.

Entonces pasa media hora, y no sabes cómo pero alguien ha preguntado por tu lista de propósitos. Y resulta que no tienes nada, aunque todos, fuera de ti que literalmente no has escrito nada, coincidieron en escribir que quieren viajar, que quieren un mejor trabajo, todos quieren tener más dinero para prosperar, pero resulta que ninguno viaja, que ninguno mejora de empleo sino que muchas veces lo pierde, y el que obtiene más dinero no prospera, sino más bien lo malgasta.

Y llega ese momento inevitable en la vida de un hombre, que cada año nuevo no hace sino recordarte que te haces más y más viejo. Y no te queda más que aceptarlo con una sonrisa en el alma.

A uno lo acusan de pesimista, e inevitablemente lo es, pero ante eso no te queda más que desearles a todos un feliz año nuevo.

Y yo, en lo personal y de todo corazón, te deseo a ti, mi querido lector, un año lleno de felicidad, no espero que se cumplan tus propósitos, espero que a lo largo del año vayas por ellos y los cumplas tu mismo, espero que vuestra felicidad sea tan grande como la imaginación.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Hacer el amor o tener coito. Pero no las dos.

-Tú no sabes lo que es hacer el amor.

Cuando estaba triste llegue yo, le pregunté lo que tenía y la escuché hablar de estupideces por horas. La consolé, sin darme cuenta ya tenía mi mano sobre su muslo, ella me miró, confusa, en un movimiento igualmente imperceptible    ella aprobó mi acercamiento. La besé en el cuello, ella comenzó a acariciar mi espalda mientras le desabrochaba su blusa azul.

Desde entonces, tuvimos una relación de amigos ante la gente, pero cuando estábamos solos, sin nadie, en lugares cerrados para no hubiese un solo testigo, aunque fuera tan jodidamente discreto como lo es la luna.

Un día, en nuestra faceta de amigos ante la gente, gente desconocida la cual probablemente nunca más veríamos en nuestras vidas, tomé su llavero y tenía seis llaves, esta, dijo, es la llave de la puerta principal, esta; -dijo soltando la llave y tomando otra- es la llave trasera, esta; -dijo mientras repetía el procedimiento de la última la llave, es la llave de la otra puesta principal -la primera pertenecía a la entrada frontal que daba al pateo, y esta, a la puerta delantera de la casa, esta otra; es de la puerta de mi habitación, está es de un cofre donde guardo las cosas de la escuela, y esta última -hizo una pausa y suspiró-, es donde guardo todo aquello que me hace o ha hecho feliz alguna vez.

-Voy a necesitar está llave y está otra -señalé la llave de la puerta trasera de su hogar y la de su alcoba-: para cuando necesite ir y hacerte el amor.

-Tú no sabes lo que es hacer el amor -dijo en tono de rechazo.

-¿Es acaso eso lo crees?

-Sí, para ti no soy más que un objeto sexual -su tono aun era a manera de parecer enojada, pero su mirada reflejaba tristeza.

-Claro que lo sé -y es cierto que jamás lo hemos hecho, ni lo haremos-, pero tú jamás me has comprendido, yo lo dije de esa manera para evitar un léxico ofensivo y degradante, para no decir algo como "cuando tenga ganas de coger" o "cuando te quiera penetrar y tener coito", el amor sin embargo lo conozco, para mí es escribir, y para ti -tome su llavero y jugué un momento con cada una de las llaves, al final me decidí por una-: es este cofre.

Ella bajo la mirada, yo me alejé, y pararon los días y semanas, ahora, a un par de meses de eso puedo decir que no la extraño, que nunca me lamenté por haberle perdido, y que mi vida continuó y continua como si nada, porque para mí era eso, era un acuerdo de sexo ocasional como ella y yo lo decidimos después de la primera vez, nunca extrañé estar con ella a las once de la noche escuchando su día -siempre era yo quién le escuchaba-, no extraño hacerle reír y gemir a las tres de la mañana, y nunca me sentí culpable por como termino, por no volver a recorrer su espalda ni volver a hablarle entre la gente...

¿Eso me hace un mal hombre?


miércoles, 16 de diciembre de 2015

De Alberto: Su probabilidad.

"Los hombres tendemos a sufrir por tonterías."


Alberto es ese tipo de personas increíblemente introvertidas, calladas, descuidadas y con esa tendencia que uno no comprende de distraerse a cada rato, en la escuela siempre está callado, siempre, yendo hacía ninguna parte en ninguno lugar imaginario, pero yendo, cuando llega a casa no hace otra cosa que no sea sentarse frente al televisor y mirarlo por horas y horas y horas.

Alberto me preocupa, él es de una familia pobre, sólo posee un televisor, él cual ya no podrá ver más por un supuesto apagón analógico que se a venido dando en el país hace ya cierto tiempo. Al despertar está mañana su mamá lo vio en el sillón, incluso con su familia es muy reservado, ella lo miro confusa, porque él estaba allí, y el televisor también pero apagado, con la pantalla en negro reflejando la escena de un adolescente sentado sin hacer absolutamente nada en un sillón, y su mamá observando, justo a en el umbral de la sala de estar.

En este momento de la vida qué podrá hacer Alberto, esta puede ser una gran oportunidad para hacer amigos, para salir los viernes en la noche o los sábados o los jueves a andar de loco bastardo vagabundo, para leer los lunes, los martes, los miércoles, los jueves, los viernes y el resto de los días por la mañana, para salir a montar en bicicleta a las seis de la mañana y sentir el frío roce del viento en las mejillas. Para tomar café en su azotea cada amanecer y cada atardecer, para ser rechazado por un par de lindas chicas hasta dar con la correcta, para cambiar su vida a mejores hábitos, entrar a los scouts, conocer la realidad y enojarse con las personas que tengan el mismo estereotipo que él hasta ahora de que no hacen más que vender galletas, de desperdiciar la vida haciendo todo aquello que le parezca emocionante, de cometer locuras e idioteces hasta más no poder, de tocar fondo metiéndose drogas a cada minuto.

Pero no creo que nada de eso ocurra, conociendo a Alberto se va a deprimir, sus padres se partirán el lomo trabajando y el alma viendo el destrozo de su hijo ante tal tontería, su padre no lo llevará a pescar, no saldrán de día de campo los domingos, no, su madre no le contará historias antes de dormir ni se sentará a cenar en la misma mesa que Alberto para platicar sobre su día, no, ellos tomarán jornadas dobles de trabajo para poderle comprar un televisor nuevo a su querido hijo en un par de meses, para lo cual probablemente será tarde, porque para entonces, y espero de todo corazón equivocarme, Alberto ya se allá suicidado una noche de luna llena con insomnio.




martes, 6 de octubre de 2015

Caer de Gota en Gota.

El día está nublado, uno voltea a mirar el cielo y no se puede apreciar el sol, tranquilo, inagotable, esperando su turno de aparecer pacientemente por detrás de las grandes nubes blancas, tan azules como el océano gris después de navidad.

Samuel, como cada tarde a las 7:30, camina hacía su casa, el día es un día perfecto para una caminata, aunque repentinamente todo cambia, un trueno se oye en la distancia y el viento comienza a soplar incesantemente, después el agua comienza a caer con una furia desenfrenada.

Samuel sólo se limita a sonreír, le parece fascinante como algo tan bello como el cielo (ahora no le cabe duda a Samuel que tan emífero puede llegar a ser el universo) puede almacenar tanta ira y esperar al momento exacto (no sabemos exactamente que momento pero el cielo sí) para desencadenarla de una manera brutal y sublime.

Todavía no terminaba el asombro de la furia contenida en cada una de las bellas nubes que hace solamente  cinco minutos habían sido la única compañía y refugio de Samuel, cuando el golpe sólido del granizo azotó en su cabeza descubierta.

Samuel llegó a casa y preparo café.

Pasó la noche junto a la ventana viendo el cielo caer de gota en gota.

martes, 29 de septiembre de 2015

Cada mañana de invierno.

"Existen algunos momentos y ocasiones extrañas en este complejo y difícil asunto que llamamos vida, en que el hombre toma el universo entero por una broma pesada." 


-"Moby Dick"

Despertó, se sentía al borde el abismo, se sentía roto, agonizante e inútil. Se sentía a llorar, su alma se había roto como la tibia de su tía abuela a los ocho años montando bicicleta.

Sólo que era más complicado, porque la tibia por más que rompa nunca sana, en cambio, en el alma, la cara medial del sentimiento más largo que uno posee es frenética, te marca la vida para siempre o un rato, a él, lo haría para siempre.


Como cada mañana de invierno había salido a correr o caminar o quién sabe a qué, hacía bastante frío como para querer seguirlo y averiguar a que se había salido como cada mañana a las 4:30.

Volvió a las cinco, como cada día preparo café y me creía dormida, yo en cambio ya estaba lista para despertar y agradecerle que me haya traído el desayuno, pero no...

Salió nuevamente con una tasa de café y una carta de te amo en el olvido. Al momento decidí levantarme de la cama, todavía desnuda fui a la cocina, la cafetera vacía, ahí, junto a la vida de aquel hombre, también vacía, prontamente me vestí y salí a buscarle, las calles de la cuidad todavía oscuras a media madrugada, el sol aún descansando antes de la línea del oriente tras las montañas.

Cansada de buscar volví a casa, y él no estaba, ni comprendía como pudo irse sin decirme nada, ahora parecía otro hombre, era otro hombre, porque siempre fue espontaneo pero jamás fue más allá de los segundos, siempre su misma rutina desde que lo conozco, despertar, salir a las 4:30, volver a las 5, preparar café, dejar la cafetera andando y hacer el desayuno, dejarlo en la mesa de centro, quitarme la sabana, sentarse al borde de la cama y mirarme desnuda hasta que yo despertara, después de acercarme el desayuno, terminar y hacerme el amor, después bañarse e ir a la facultad, volver, llevarme a pasear por el parque tomados de la mano, platicarme de su día y preguntarme por el mío, volver a casa y hacerme el amor una vez más, después de eso dormir, despertar de nuevo y hacer lo mismo, me quería mucho, o me quiere, no lo sé, lo de hoy si que es extraño, tal vez necesita soledad, hay ocasiones en que un hombre debe replantearse la vida para poder saber lo que está haciendo, para no considerarse inútil e inservible. 

Aunque para él ya era tarde.

Desperté, era yo, yo completamente sola...

domingo, 27 de septiembre de 2015

Dilema entre la moral y la moral.

Carlos está en un maldito dilema entre la moral y la moral, o algo similar, claro, esto si lo anterior tiene alguna clase de sentido.

Carlos tiene una novia, Cindy, en realidad no sé si sea o no una linda chica, yo no la conozco, y como he de suponerlo usted tampoco, el problema de Carlos radica en que le gusta (además de su novia), otra muchachita llamada Fryda, Sonia o Belén, aun no estoy seguro de su nombre, pero sé que es uno de esos tres.

El problema, intentando darle sentido a mi oración inicial, entre la moral y la moral radica en lo siguiente:

Su novia lo quiere mucho y él a ella, en este caso la moral digta que no la deje nunca jamás por nada del mundo o del tiempo o del juego de pelota que le encantaba cuando era niño.

Pero también, no obstante a lo anterior, Sonia (llámemosle así) lo trae todo tonto (probablemente así sea naturalmente), van a la misma prepa y él no deja de pensarla, yo también voy aquí y soy amigo de carlistos (así le decimos por un programa de televisión que veaíamos cuando jóvenes, pero en relidad se llama Joel), así que desgraciadamente debo pasar todo el día escuchando su puto dilema de si se queda con su novia o la deja por esta otra muchachita.


Yo le he pedido que por favor no me involucre, le dicho que soy su amigo y como tal no voy a solaparlo sobándole el lomo diciéndole que se tome su tiempo en decidir, como buen amigo hay que hablar con la verdad y lo más al chile que se pueda, esto claro sin llegar a la ofensa, le he dicho las dos opciones que tiene por delante (las únicas dos opciones que a mi parecer existen en una situación similar):

1.- O te quedas con tu novia y de dejas de mamadas, y la tratas como la princesa que ella es (a fin de cuentas toda mujer es la cosa más perfecta que puede existir).

"Si te enamoras de dos mujeres a la vez, quédate con la segunda, porque si amarás lo suficiente a la primera, no te habrías enamorado."

-Algún pensador cuyo nombre he olvidado.


2.- O la dejas y vas con todo con Sonia aunque al final te mande a la chingada, pero la dejas primero, no puedes estar con tu novia al mismo tiempo que lo intentas, para que si no funciona te quedas con ella, lamento tronarte la burbuja, pero lo correcto es decidir.

No he tenido muchas novias en mi vida, pero nunca he dejado a ninguna por otra, porque si estoy con ella es porque la quiero y cuando decidí estar con ella fue para no  dejarla ni decepcionarla jamás, y las pocas veces que yo he terminado la relación lo he hecho de frente, porque no me siento como me sentía, y no le hecho la culpa a ninguno de los dos, con el tiempo uno se da cuenta de que cada experiencia vivida te forma como persona de una manera sublime, o de una forma completamente asquerosa dependiendo como lo tomes.


Carlos no lo entiente, o todavía no decide, es un buen sujeto, pero es un idiota, un gran, gran idota.

Espero y lo piense, pero pronto por que la eternidad se le termina...

lunes, 17 de agosto de 2015

Del masoquismo: A veces las voces en tu cabeza te quieren ayudar y no las dejas.

Su sonrisa es hermosa, debes tratar de que nunca se borre de su rostro.

Pero bueno, eres un caballero y debes de respetar, así que claro, te le acercas con cautela, y de una manera totalmente respetuosa y caballeresca le preguntas:
-¿Puedo coquetearte?
-Lo siento, -responde ella-, soy una persona sin corazón.
Hay silencio, te dispones a disculparte por el atrevimiento de tu pregunta, pero ella añade:
-Pero sí, puedes coquetearme.

Una persona sin corazón, no seas tonto, probablemente a de romper tu corazón, el tuyo, el que tú sí tienes, pero no es bueno vivir en la tristeza, la felicidad es un estado de animo que no debe faltarnos nunca, y su sonrisa te hace feliz, y vale la pena sufrir a cambio de hacer cosas que realmente te hacen feliz, vale la pena sufrir por una sonrisa suya, por hacerla sonreír, por su sonrisa, por estar con ella aunque sea un rato.

Eres valiente, o tonto o imbécil o valiente, estás dispuesto a morir por algún tiempo, estás dispuesto a que tu corazón ya no sea tuyo, solo para que el tiempo que sigas con vida ella sonría.

Ella es hermosa, ella es un suicidio, un hermoso y emífero suicidio, y es hermosa, escapa, no hará la diferencia, ella igual sonreirá, porque de no ser tu será otro, habrá alguien más que quiera morir por hacerla sonreír, te lo aseguro, ya habrá alguien que lo haga.


(Y no te importa, tú igual vas a intentarlo…).

viernes, 7 de agosto de 2015

Samuel: Su Distracción.

“Todavía creo que nuestro mejor dialogo a sido con la mirada.”

-Mario Benedetti.

Ayer, Samuel pensaba en... (Perdón, lo olvidé… probablemente pensaba en la nada), pensaba en algo, las personas acostumbran pensar en cosas sin importancia.
Pero en realidad ya no importaba, lo que Samuel pensaba ayer ya forma parte del ayer, del tiempo que no hace más que marcar nuestro presente, y que con cada vivencia que nos dio fue formando poco a poco una parte de nuestra personalidad, quizás lo que Samuel pensó ayer era demasiado importante, por eso no le importo, porque su mente lo guardo en el sub-consiente, porque a diferencia de la parte que podemos dominar el sub-consiente no olvida nada aunque lo haga.

Hoy, Samuel quiere escribir, no es muy bueno, a decir verdad es terrible haciendo eso (tanto así, que cuando escribe habla de sí mismo en tercera persona bajo el nombre de Samuel), pero hace tiempo conoció a una linda joven de cabellos rizados, a ella le gusta leer, a ella le gusta leer con los marrones ojos que tienen tonto a Samuel.

No habla, teme, teme que al hablarle ella lo ignore o lo mande a la chingada, pero aun así a decidido hablarle, ir a ella con un poema y una carta y un chocolate y hablarle aunque suene tonto (y así va a sonar, porque Samuel no es muy bueno para hablar, siempre que lo hace termina diciendo incoherencias).

Un día le habló, era de noche, había fogata, él la miraba… la miraba, la contemplaba igual que un fanático de la pintura a un Picasso, un escritor un tintero y un pintor su lienzo en blanco: perdidamente.

Fue la única noche en que le habló… (Perdón, una vez más lo olvidé.) Samuel está un poco distraído, no deja de pensar en aquella joven de emífera mirada y ojos cafés (¡cafés maldita sea!, con lo adictos que somos al café).

Pensar en ella lo distrae, ya no sabe lo que escribe, lo que piensa, ya no sabe nada, ya no sabe…
Pensar en ella…
Lo distrae…

-Sólo sé que no sé nada. –Estaba distraído, Samuel podría jurar que Sócrates había soñado con está linda mujer de ojos risueños y mirada tierna. Despertó distraído, Sócrates, el famoso y antiguo sabio y filósofo griego no sabía nada. Definitivamente estaba tan distraído como lo está el ahora (una mujer es mortal, puede distraer a cualquiera en cuestión de segundos o incluso antes).

(De las cosas emíferas:
Ella…
La distracción de Samuel…).

Le habló, por así decirlo, porque en realidad ella habló primero, Samuel había hecho o dicho o hecho alguna tontería, ella rió y lo había insultado, por así decirlo, era de esas veces que sólo se dicen para seguir con el relajo, cuando ella había dicho lo que dijo, entonces fue cuando él le habló.

(Perdón, el mundo da vueltas, Samuel está mareado, no se concentra, ya no recuerda que siguió).

Pero en esencia hablaron de puras tonterías, de cómo el cangrejo camina de lado y no de reversa como dicen todos, de que no es inmortal, de que su color rojo se debe a que se la vive enamorado de… y entre tantas y tantas bromas y tonterías a Samuel le gustaron algunas cosas; su voz, con ella podía ser él mismo, sus ojos, el desinterés que su mirada le hacía tener hacía el resto del mundo, su sonrisa, a Samuel le gustó estar ahí, ahí, con ella.

-Ayer estaba comiendo galones de marihuana y un perro me atacó y se llevo todo mi cereal. Así que para recuperar a mi hija (que por cierto es adoptada), tuve que vender el resto del ganado que tenía en la isla en la que naufragué hace mucho tiempo en medio del desierto ardiente de la Antártida.
>>La próxima vez que mi hija se ausente para ir a pescar en la sabana de Alaska por miedo a morir de calor y no capture ni un jabalí, en lugar de ir a buscarla a las montañas de Uruguay , usaré el dinero que salga de la venta del ganado de humanos bebé extraterrestres  para visitar a mi tío el golfo en México –decía Samuel muy decido, incluso parecía que creía que aquello tenia sentido, él sabía que eran tonterías, pero estaba decidido a hacerla sonreír (y lo logro).


Tonterías, de eso hablaron con palabras, pero Samuel (perdón, está pensando en su mirada, sigue un poco distraído y no la quiere dejar de pensar jamás) no recuerda lo que se dijeron entre miradas.




martes, 4 de agosto de 2015

Rally-Velada Zalihui

"甚至沒有靈魂而去,至於會心臟。"

(Ni siquiera el alma llegará tan lejos como lo hará el corazón.)

-Filosofo chino.

Zalihui: Palabra náhuatl que significa unión.

Clan: Sección scout que viste camisola roja y va de 18 a 22 años.
Comunidad caminante: Sección scout que viste camisola azul y va de los 15 a los 17 años.
Tropa: Sección scout que viste de camisola verde y va de los 11 a los 14 años.
Scouter: Adulto responsable a cargo de cada sección.


Desperté, me esperaba un buen día, cada año el grupo 31 hace un rally velada campamento llamado zalihui, es el tercero al que voy, los dos primeros acabé siendo una mierda, es un buen campamento, me gusta ir, hacemos cosas que realmente vale la pena hacer, que te cuestan trabajo, que cuando las haces te duele hasta los huesos, que el  alma no puede dejar de sufrir pero es adicta y no quiere tampoco parar, que cuando lo haces dices: es increíble, lo logré.

Legue al parque a las dos cuarenta y tres de la tarde, el registro debía comenzar a las tres, ah, pero el registro, las tres, la puntualidad y el tiempo, qué más da, somos scouts, que el registro comience más tarde, a las cuatro, después de todo nos iríamos el día siguiente, cual era la urgencia de lesionarse tan temprano, que más da si seguíamos vivos una hora más de lo esperado.

Una hermosa pista comando de inicio, cuerdas atadas a  centímetros del piso para pasar por debajo en pecho tierra, cuando lo hice, a toda velocidad, el staff comenzó a arrogar agua estancada sobre mí, ya lo habían hecho en la tierra lodosa en que me arrastraba y se arrastrarían más y más personas, seguí avanzando, mientras más tiempo tardará en pasar esa parte más agua tirarían sobre mí, yo antes estuve en el 31, Bernardo y yo somos amigos, a ambos nos gustan las actividades de índole física y nos hacemos que nos cueste trabajo o nos motivamos haciendo que así sea para el otro, por lo cual yo de por sí me mojaría más, Bernardo me iba mojar, ahora el era staff y yo me arrastraba en el lodo. Lo hice bien, rápido, en el pecho tierra rebasé a dos personas, me sentía bien, tenía lodo en la cara y mi cabello se había puesto rígido y duro por el barro. La pista comando continuó con una cuerda lisa (después de todo era una pista que diseñó el 31, y el 31 siempre pone cuerda lisa, de lo contrarío, no importa quién diga qué, la pista no es de ese grupo), bastante baja, medía (por mucho) 3 metros, subí la cuerda, la habían atado a la rama de un árbol, seguí adelante, abría que dar el paso del… olvide el nombre de dicha actividad, pero hay dos cuerdas atadas en paralelo de forma horizontal, y uno debe de pisar la cuerda inferior con los pies, mientras con las manos se toma de la de arriba y comienza a caminar en esa posición de un extremo a otro, cuando subí, Bernardo no dejaba de mover la cuerda de abajo, era divertido, estuve a punto de caer un par veces, pero llegue y continué hasta el paso del mono (una sola cuerda en horizontal, en la que uno debe de colgarse de cabeza con manos y pies y avanzar (preferiblemente sin caer)), después de eso el pasó del sargento (una cuerda igual que la anterior, sólo que esta se pasa boca abajo y con el pecho y la panza en la cuerda, normalmente la pierna derecha (o la izquierda para quien es surdo), va enganchada en la cuerda y la pierna sobrante en el aire, suspendida, probablemente con frío, en el vacío, sola; para dar equilibrio a la persona. La cuerda estaba casi por los suelos, bajaba mucho, no estaba en buena altura y dicho paso me lo salté, no lo hice, y fui hasta el fin de la pista comando, la cual terminaba con una vuelta de campana, Robert (clanero del 31, organizador y miembro del staff) me preguntó al llegar: ¿sabes dar la vuelta de campana al revés? En realidad nunca lo había intentado, pero ya estaba ahí, la cuerda estaba puesta solo para tomarla con las manos y saltar y dar la vuelta, así que lo intenté, tomé impulsó y salté hacía arriba tratando de dar vuelta hacía atrás tomado de la cuerda, el impulso se terminaba y yo iba a medio camino, pero hice fuerza, y apoyándome con la cuerda lo logré, y Robert dijo: que genial, lastima que la vuelta de campana es hacía el frente, así que ya hazla bien y terminas.
Y la hice bien…
Y terminé la pista.

Me duele el cuerpo, mucho, ese campamento estupendo, esperaba algo bueno, el 31 siempre me hace sufrir en ese rally, me gusta sufrir así, es un dolor único, cuando todo te duele por haber hecho algo que quieres siempre es mejor que estar descansando y sin dolor queriendo haber algo pero no por miedo a lastimarte. En la vida el dolor es necesario, necesario e inevitable, hay que aprender a vivir con él y gozarlo, porque no cualquiera lo consigue por haber luchado y nosotros sí.
Yo vendo chocolates, es mi actividad económica, sirve de mucho. Debo decir que no soy pobre, sobrevivo sin dinero, puedo comer y esas cosas, pero los campamentos, el traslado de un lugar a otro y todo eso cuesta. Para eso no me ajusta, el zalihui, por ejemplo, costo $90, y yo soy pobre, jamás hubiese tenido para pagar aquello, mis hobbys son caros. Pero vendo chocolates, con eso pague. Me gusta vender, porque con eso saco para ir a este tipo de actividades. Me gustan mucho. Además vendiendo conozco personas. Dieron un tiempo para levantar las casas de campaña. Yo no tengo, mi hermana tiene una, pero la verdad tenia mucha flojera de cargarla y la deje en casa, después de todo era una velada, casi no duermo (casi no dormí, casi no dormiría, casi no dormiré, casi no duermo). Así, que mientras todos ponían sus casas yo me puse a vender chocolates, tenía dos cajas, eran alrededor de 30 chocolates, se acabaron, fue rápido, era como de –dame chocolate- y no me quedaba más opción que responder, lo más bonito o insultantemente posible (de pendiendo si era una persona a la que conocía y con la que si me llevaba o no): –Ya no hay-. Así de rápido se terminaron, tanto que ni lo noté, normalmente yo me como dos, pero esta vez no alcance ni siquiera uno, no me había dado cuenta de que se me terminaban y los vendí y no aparté un mísero chocolate para comer cuando quisiera. Bueno, sólo podía resignarme y fue lo que hice, no m costó trabajo, fui con unas caminantes del 26 y tenían galletas y les ayudé a comerlas, (así soy yo, muy amable, ayudo a las personas en cosas importantes como comer lo que tienen y así (como la cena de Amador, pero eso también viene más adelante), no cabe duda de que soy una persona muy amable y caritativa). Mi scouter fue, tenía una moneda de $20 pesos conmemorativa de Octavio Paz, tenía, porque ahora ya es mía, ahora tengo 6 de esas monedas.

La temática del campamento fue china, parece ser una cultura bastante interesante, el sábado, al llamar a formación para hacer los equipos (porque este rally se hace en equipos, como todos a los que he ido), me enteré de lo que significan los animales en el calendario chino, cuando Buda llamo a todos los animales que existen, decidió premiar a los primeros doce que llegaron primero dándoles a cada uno un mes en el año. Al parecer el gato fue uno de esos doce, a los equipos nos dieron el nombre de algunos de esos animales, mi equipo se llamo gato así, que fue uno.

El rally consistió en ir de base en base por el parque haciendo los diferentes retos que el staff a cargo de dicha base te iba a poner. Nos dieron 5 yuanes (el yuan, es la moneda nacional china), y 2 huevos, y en cada estación se ganarían o perderían yuanes dependiendo de si se cumplía o no la prueba, los 2 huevos al final del evento, si se mantenían enteros, serían equivalentes a no sé cuantos puntos extras para el equipo que los haya conservado intactos (mi equipo lo logró, hubo un par de equipos que sólo lograron conservar un huevo, y el resto no tenía uno sólo).

La primera estación a la que fuimos fue una variación de buda (en los scouts, el juego de buda consiste en que, dos equipos se enfrentan entre sí, cada equipo elige un buda, el cual debe sentarse en el suelo en la posición que elija y no moverse, el resto del equipo debe protegerlo para que el equipo rival no se lo lleve, y traer su buda hasta donde está inicialmente el suyo, es como el juego de roba la bandera pero con personas), que consistía en elegir a alguien, el cual se sentaría, y como en la base estaba solo nuestro equipo, la variable consistía, en que resto del equipo debíamos de transportar a nuestro buda a cierto punto, como dije el buda no se puede mover ni cambiar la posición, el equipo era de seis personas, la parte difícil radicaba en que, las cinco sobrantes, no podíamos usar los pies para mover al buda, de buda se puso la única mujer de nuestro equipo, una linda clanera del grupo 13 (tal vez escribir que era linda y clanera y del grupo 13 es opcional, pero en nada afecta escribirlo, después de todo, era linda y clanera y del grupo 13).
Cuando comenzamos, teníamos 2  minutos para hacer el recorrido, y la prueba valía dos yuanes, en realidad suena difícil, y lo fue, sobre todo idear la forma de movernos sin usar las piernas. Cuando lo hicimos, ya habíamos perdido algún tiempo, pero aún así lo hicimos, y lo hicimos bien, lastima que el tiempo se termino y no alcanzamos, perdimos dos yuanes o algo así; porque el staff nos ofreció un mucho o mucho: hacerlo de nuevo, y si perdíamos, perdíamos cuatro, pero si ganábamos, no sólo no perderíamos nada, sino que también nos daría cuatro yuanes extra, con la variable de que esta vez sólo tendríamos un minuto para hacerlo y debíamos cambiar al buda, lo pensamos un poco, pero con la técnica ya pensada y un buda que fuera ligero creímos que sería fácil, regresamos al inicio un par de veces porque, según el staff, habíamos usado los pies para impulsarnos, yo fui el buda, y mi equipo me llevo a donde debía en cuestión de 22 segundos (que fue el tiempo que tuvimos desde que nos regreso por segunda vez), así que teníamos 9 yuanes.

Estoy cansado, muerto, vivo, siempre que muero de esta manera tan increíblemente jodida me siento tan bien, esto sólo sucede después de hacer cosas que valieron la pena, después de haber luchado con todo el corazón para lograr hacer las cosas que realmente quieres y te gusta hacer, mueres te sientes acabado, y todo a tu alrededor no importa, sólo importa que con cada movimiento cada músculo de tu cuerpo duele un poco más, y te dan unas ganas de quedarte quieto para siempre con el único fin de que no duela, pero no te puedes quedar quieto, por que eres ese tipo de persona que no deja  de hacer aquello que debe hacer, que no deja nunca de esforzarse por cumplir sus metas.

Así que llegamos con Bernardo, su base era fácil para mi equipo, y eso era bueno, porque se trataba de cabuyería, en la cabuyería soy un desastre, peor que eso, el nudo simple me sale (pero la verdad es que hasta ese me cuesta trabajo). Era sencilla, todo lo que se tenía que hacer era caminar de un punto a otro, no eran más de 15 metros, sólo que en cada paso se debía de hacer un nudo diferente y decir su nombre y para que se usa. Ahora que lo pienso el ballestrinque si me sale, cuando lo intenté no me salió, pero normalmente sí puedo hacerlo. Debo decir que si ganamos otro par de yuanes yo no tuve nada que ver, es una suerte que me haya tocado ese equipo, no sólo por saber nudos, en realidad casi todos lo scout dominan la cabuyería, claramente yo soy la linda excepción, sino también porque eran geniales, nos pasamos todo el rally platicando y jugando entre nosotros y se hizo más fácil todo, como siempre, las cosas son más fáciles cuando con quienes las haces te llevas bien y te agradan.
Yo no tenía piola, así que para los nudos había usado la agujeta de mi zapato.
Y ya teníamos 11 yuanes.
La siguiente bese se trabada de arrogar los zapatos y hacerlos pasar a través de un par de  hula-hula que estaban colgantes desde la rama de una árbol, y que con cada zapatazo se movía mucho. Como ya dije, éramos seis en el equipo, y cada uno usaba dos zapatos (no sé, pero las personas suelen usar 2 zapatos comúnmente, uno para cada pie), la bese valía dos yuanes si perdíamos, dos si metíamos 5, tres si metíamos 10, y cuatro si metíamos 11 o 12. Aquí también perdimos. Y la staff nos dio una segunda ronda con la misma apuesta, si ganábamos nos daba las mismas monedas que había dicho y nosotros no le íbamos a pagar nada, y si perdíamos pagamos dos yuanes, cuando quedaban tres zapatos por aventar y llevábamos 5 adentro, nos dijo que si no metíamos ninguno le pagamos tres yuanes, y que si metíamos todos (ocho totales) nos pagaba tres, aceptamos, y los quienes faltaban de tirar los anotaron todos.
En ese momento los yuanes que teníamos eran 14.

Cuando llegamos a la siguiente estación fue la más cara (y a decir verdad estuvo bastante fácil), valía cuatro yuanes y todo lo que teníamos que hacer era tocar la campana que estaba puesta arriba de un árbol el cual tenía el tronco grueso y no se podía escalar en sí. Pero subir fue fácil, subí en los hombros de alguien, más o menos de mi misma estatura, y éste subió en una roca y así llegue (estirando las manos), a la rama mas baja del árbol, toque la campana y baje, la bajada fue aún más sencilla, solo salté, llegue al piso en caída libre desde una altura de alrededor 2.5 Alonsos, recuerdo que con la caída me tronaron las rodillas, estuve a punto de morir, pero tenía los músculos calientes y no me dolió, ahora no puedo ni caminar pero ese día no me dolió. 18 yuanes.

Estoy jodido, me duele el mundo, me duele hasta respirar, mis piernas arden, estoy más que jodido físicamente hablando, no puedo articular una sola palabra sin que me duela la mandíbula, estoy tan jodido que si tuviera que volver a ir iría sin pensar y volvería a sufrir como sufrir.

Perdimos un yuan, en la base de Karla, debíamos hacer telaraña (una serie de cuerdas atadas y enredadas entre sí, de las cuales debemos pasar caminando por arriba (quiero decir en los espacios que había entre una y otra) de ellas sin tocarlas), pecho tierra, un salto del tigre, paso del mono y una pirámide en un tiempo límite de un minuto, la base en sí valía dos, si avanzabas en la prueba y perdías sólo te cobraba uno. Nos falto la pirámide, pagamos un yuan.
Y nos quedaron 17 yuanes.

Cenamos, a Amador (clanero del 51, yo también estoy en ese grupo, pero yo soy un lindo y sensual caminante y él no), no le gusto su comida y le ayude con ella. ¡Claro!, para eso estamos los scouts, para ayudarnos en tiempos de crisis y necesidad. ¡Claro!

Lo que siguió fueron actividades y apuestas entre equipos, a un equipo le ganamos dos yuanes en círculo de retos y a otro 3 en huaro. Fue divertido y terminamos con 22 yuanes.

La fogata fue hermosa, con el fuego, y las canciones y la ambientación, y mongol casi quemándose a media canción y valiéndole madre y seguir cantando, y yo cantando que yo quiero una clanera, pero una así de buena (perdón, esa canción me tiene traumado, está muy padre, una vez unos scouters de tropa casi me matan por haberla cantado en un inter-tropas, pero el campa era de comini-clan (así dijo yo comunidad y clan cuando están juntos, déjenme) y si se podía cantar) creo que la invitaré al cine.


Y pues ganamos. Llegue a mi casa y todo era perfecto. Me fui a dormir y todo era perfecto. Desperté y todo era dolor. Todo; menos mi espíritu.