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lunes, 27 de noviembre de 2017

Ayer sentí la muerte.

Ayer sentí la muerte, temblar así,
no hay manera de sentirse fuerte;
toda mi vida terminó por un segundo;
-dos segundos, tres existencias, cuatro infinitos-.

He pensado
-algunos poetas pensamos
en algunas ocasiones plenamente raras-,
que lo emífero de la vida
no es más sino la posibilidad
eterna de la muerte
-muerte en caricias; en mujer.
Y claro, en la muerte misma-;
Ese infinito pensar en el éxtasis y el placer,
¿y si el goce fuera eterno?,
¿y si todo lo que vivimos y soñamos y sentimos no se terminara nunca?
Si en la eternidad estuviéramos vagando
por el interminable juego de emociones, sin delirios ni riesgos de término,
que cualquier cosa que pasara no importase nada porque de cualquier manera
se podría intentar algo más en el futuro,
ni la desgracia inmuta, al estar en otro lugar con otra gente por todos los mundos
por todo lo concebible de Dios.
O la felicidad, el pensar siempre que se puede superar
si se busca lo suficiente para sentirse la parte
más sustancial del emífero e ilimitado firmamento.

Siendo la mortalidad lo que el humano describe como la desgracia
de su condición mundana.
Al saberse terminable, obligado está en caer
al éxtasis de cada momento
o la depresión de la aflicción.
Eso es la muerte;
nada: sólo lo inefable.


                   Imagen relacionada

jueves, 22 de septiembre de 2016

(Lo que no se escribe...)

Esto no debería de decirlo, porque cuando un poeta escribe sobre amor (oh, cuánto te quiero amor mío), debe ser enteramente cursi (como el brillo de tus ojos reflejado en mi memoria), se pone a los pies de su musa (ninguna de ningún poeta a lo largo del tiempo, ha sido siquiera la mitad de hermosa como sos vos, mi querida tonta, mi querida musa, ¡mi querida mía!), debe ser modesto y humilde (no tengo yo nada y nada soy sino es contigo, oh, querida niña de mi alma), debe enaltecer las bellezas y virtudes de su amada (pueden hacerlo en primera persona: mis virtudes; tener a mi lado a alguien como tú. Mis bellezas; sus ojos que me inspiran, sus labios que me llaman, sus miradas que me intrigan, su sonrisa que me encanta, su cuerpo que me exista, su sexo que aclama, sus senos que enloquecen, sus pensamientos que me tienen, sus pupilas; éstas me gobiernan. Usted, toda usted: la belleza del poeta universal).

Lo que no se dice, lo que no se debería de escribir en el amor: a veces creo que el amor se desvanece lenta, paulatinamente como el humo de su cigarrillo, a algún lugar remoto, sin nosotros, sin Dios ni diablo, sin nada ni nadie. A veces creo que no mereces tenerme contigo.






viernes, 17 de junio de 2016

Una cita y mi filosofía.

"No ames lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser."

-Miguel de Cervantes.


"Ama ser quien eres. Pero mejora."

-Alonso Gonzalez.

jueves, 14 de enero de 2016

Big Bang: Burbuja en el Mar.

Una gran explosión, un punto lleno de nada, y nada es mucho a decir verdad, un vacío eterno condensado en un maldito punto lleno de energía o algo similar, de energía negativa por llamarlo así, en este caso el vacío está lleno de más vacío, es como poner un -4 metros cuadrados en el área de una casa inexistente, por supuesto que no existe, pero no es 0, así que no sólo no existe sino que el mundo se está volviendo loco. Algo similar le pasa aquí, un punto formado por energía negativa es igual a un punto infinitamente pequeño hecho por un vacío incuantificable creado por una congestión de vacío en el cuerpo de la nada.




Es impresionante todo esto, pensar siquiera en la posibilidad de lo posible, y de lo improbable, le lo improbablemente posible y lo probablemente imposible. Resulta imposible creer que de la nada se pueda crear un todo, pero se crea, o se creó o se creará, según se acepte o se rechace la teoría, de que así es el mundo, el universo y los universos.

Una explosión es jodidamente magnifica, de la nada nace el todo, un universo entero se crea en apenas una unidad de medida del tiempo tan pequeña que ni siquiera cronos sabía que se podía tener, con un diámetro de energía, energía que conforma un universo, de 25 mil años luz y todo lo que conlleva dentro se forma en apenas una billonésima de billonésima de billonésima de segundo.











Sigue la inflación indefinidamente y para siempre, o para nunca, porque está explosión de la que hablo tiene un nombre, “Big Bag”, entonces, su finito infinito es su contra parte y la hora final del universo y los universos (o mejor dicho y la billonésima de billonésima de billonésima de segundo final) es el “Big Crunch”.

Multiuniverso: Teoría que propone la existencia de millones de universos. Algunos albergarían duplicados nuestros, otros estarían dominados por extrañas fuerzas de la naturaleza. En algunos universos la fuerza de la gravedad sería tan grande que estos mundos colapsarían en poco tiempo, otros existirían por siempre, mientras otros estarían vacíos, algunos tendrían estrellas pero no planetas, y hasta algunos estarían habitados por dinosaurios, criaturas diversas y todo ese tipo de cosas.

Alexander Vilekin, uno de los mentores de esta teoría arguye que en los multiuniversos se forman constantemente nuevos universos como burbujas y que cualquier cosa no prohibida por las leyes naturales es capaz de existir. Lo que no se sabe es si el universo que habitamos fue elegido por el azar o la necesidad. Empero nuestro universo pertenece a la normalidad estadística.
   

Bajo esta idea, y en supuesto de que los universos existen de manera paralela en segundo del primero y éste del tercero y así indefinidamente hasta llegar a todos o no terminar jamás aunque termine, uno se pregunta si el “Big Bag” de los universos ha sido simultaneo, y si el “Big Crunch” lo será.

En este caso, somos como una burbuja en un infinito mar de universos.

En lo personal, a mí me encanta esta burbuja.


domingo, 27 de septiembre de 2015

Dilema entre la moral y la moral.

Carlos está en un maldito dilema entre la moral y la moral, o algo similar, claro, esto si lo anterior tiene alguna clase de sentido.

Carlos tiene una novia, Cindy, en realidad no sé si sea o no una linda chica, yo no la conozco, y como he de suponerlo usted tampoco, el problema de Carlos radica en que le gusta (además de su novia), otra muchachita llamada Fryda, Sonia o Belén, aun no estoy seguro de su nombre, pero sé que es uno de esos tres.

El problema, intentando darle sentido a mi oración inicial, entre la moral y la moral radica en lo siguiente:

Su novia lo quiere mucho y él a ella, en este caso la moral digta que no la deje nunca jamás por nada del mundo o del tiempo o del juego de pelota que le encantaba cuando era niño.

Pero también, no obstante a lo anterior, Sonia (llámemosle así) lo trae todo tonto (probablemente así sea naturalmente), van a la misma prepa y él no deja de pensarla, yo también voy aquí y soy amigo de carlistos (así le decimos por un programa de televisión que veaíamos cuando jóvenes, pero en relidad se llama Joel), así que desgraciadamente debo pasar todo el día escuchando su puto dilema de si se queda con su novia o la deja por esta otra muchachita.


Yo le he pedido que por favor no me involucre, le dicho que soy su amigo y como tal no voy a solaparlo sobándole el lomo diciéndole que se tome su tiempo en decidir, como buen amigo hay que hablar con la verdad y lo más al chile que se pueda, esto claro sin llegar a la ofensa, le he dicho las dos opciones que tiene por delante (las únicas dos opciones que a mi parecer existen en una situación similar):

1.- O te quedas con tu novia y de dejas de mamadas, y la tratas como la princesa que ella es (a fin de cuentas toda mujer es la cosa más perfecta que puede existir).

"Si te enamoras de dos mujeres a la vez, quédate con la segunda, porque si amarás lo suficiente a la primera, no te habrías enamorado."

-Algún pensador cuyo nombre he olvidado.


2.- O la dejas y vas con todo con Sonia aunque al final te mande a la chingada, pero la dejas primero, no puedes estar con tu novia al mismo tiempo que lo intentas, para que si no funciona te quedas con ella, lamento tronarte la burbuja, pero lo correcto es decidir.

No he tenido muchas novias en mi vida, pero nunca he dejado a ninguna por otra, porque si estoy con ella es porque la quiero y cuando decidí estar con ella fue para no  dejarla ni decepcionarla jamás, y las pocas veces que yo he terminado la relación lo he hecho de frente, porque no me siento como me sentía, y no le hecho la culpa a ninguno de los dos, con el tiempo uno se da cuenta de que cada experiencia vivida te forma como persona de una manera sublime, o de una forma completamente asquerosa dependiendo como lo tomes.


Carlos no lo entiente, o todavía no decide, es un buen sujeto, pero es un idiota, un gran, gran idota.

Espero y lo piense, pero pronto por que la eternidad se le termina...

lunes, 10 de agosto de 2015

Cartas... A la distracción.

Agosto 6: dos trece a.m.

<<¿Qué tiene de especial desvelarse conmigo?>>, preguntó.

No sabía que decir, era algo que me encantaba, desvelarme con usted era algo sublime, era algo que a decir verdad me encantaba hacer, que me encanta.

Bueno, tal vez para usted no tenga nada de especial porque ya esta acostumbrada (cada vez que se desvela lo hace consigo misma).

Esa fue una idea, pero la descarté de inmediato, porque yo podría acostumbrarme a hacerlo, podría desvelarme con usted mil veces y luego mil más y tres después de eso sólo para continuar así hasta la eternidad o hasta las 7. Entonces no era eso.

¿Qué tiene de especial desvelarse con vos?

Desvelarse con vos es bonito por el simple hecho de estar, por el hecho de la posibilidad, se imagina… vos ahí, pensando en algo, probablemente en un conejo o en café, (también esta la posibilidad de que piense en un conejo café, quién sabe, después de todo su mente es un misterio que no quiero descifrar, porque a mí me gustan los misterios, me gusta saber que hay algo más allá, más allá de ti y de mí y de ambos. Que esté pensando, que esté pensando en mí en este momento (no en el que me lee sino en el que le escribo), o usted pensando, sólo pensando, o no, no piense sino quiere, pero distraída, (porque en algún momento dado de la vida todo el mundo se tiene que distraer), entonces yo le robo una sonrisa, eso en sí ya es especial, eso… la posibilidad de una sonrisa suya.

¿Qué tiene de… (Perdón, sus ojos, los pensé, los pienso, he olvidado la pregunta).

Usted, usted me hace temblar, si algo tiene de especial este desvelo es usted. Su presencia.

O no sé que tenga de especial, solamente sé, que con usted podría desvelarme hoy y todos los días de mi vida o de la suya (y la de ambos).

Agosto 8: doce del día, camino al punta.

La he pensado mucho, también he sonreído demasiado, ya quiero verla, quiero pedirle que sonría cada que usted no se lo espere, y también cuando si lo haga. Quiero que sonría en sí misma, quiero que lo haga por cualquier razón o por mí o por cualquiera, (quiero ser esa razón cualquiera por la cual usted sonría).

Cuando era niño, un maestro de la escuela me pregunto por las siete maravillas del mundo, no las sabía, pero usted tiene dos ojos, una boca, una sonrisa, una nariz, una respiración y una mirada. He hecho cuentas, su faz, la he visto, ahora lo sé, todas esas cosas que usted tiene y yo mencione son las siete maravillas de del mundo (y no sólo del mundo sino también del infinito).

Agosto 9: una a.m. toque de queda.

Me ha sido indiferente, no sé que pasa, no he podido hablarle, no ha hecho más que evitarme, no sé, sólo sé que me gustaría escuchar un… un algo de su bonita voz, algo no tan cortante o evasivo como lo de hoy cada vez que me armaba de valor y le hablaba, que no era fácil, como alguna vez le dije usted me pone muy nervioso, quiero entregarle estas cartas pero no sé como, no me atrevo, llevo todo el día entregándole las primeras dos y no he podido, no es posible que antes de eso ya este escribiendo la tercera. Usted me tiene mal, provoca en mí una sensación que no puedo describir, usted, por favor, no deje de sonreír.

Soy un poco rebelde, hace una hora que debería de estar dormido y mire, aquí estoy, despierto y escribiendo para usted.

Lo de la fogata no era cierto, no es verdad, yo no quiero una clanera, yo la quiero a usted.

Perdón, tampoco me acerqué a desearle las buenas noches, estaba nervioso, pero espero que descanse, espero verla (igual de linda como usted es siempre) en un rato, de hecho creo que debería dormirme de una vez, de lo contario el toque de diana me tomara hecho una mierda y sin descanso.

Agosto 9: nueve treinta y cuatro p.m.

He llegado a escribirle, el campamento me gustó, usted no dejo de evitarme, pero la pude ver, usted me gusta desde el día en que la conocí, ¿recuerda ese día?, fue el veintiocho de febrero, recuerdo aquel día, un intercomunidades, usted y yo en un equipo, dicho equipo se separó y usted quedó en una parte y yo en la otra, eso no importo, yo me cambie de equipo solo para verla y pasar el tiempo cerca de usted, era más fácil hablar entonces, porque usted no sabía que me gustaba, así que podíamos hablar sin que yo me pusiera infinitamente nervioso como ahora, usted se fue temprano o tarde, no sé, lo único que recuerdo es, que el primero de marzo al despertar, cuando fui a formación usted no estaba.

Perdón por las cartas hace un rato, eran solamente las dos primeras, porque esas, desde que iba al campa las tuve en el bolsillo, queriendo entregárselas pero no pudiendo, se mojaron, se mojaron mucho, el agua estaba agradable, cuando se las entregue ya estaban arruinadas, no se las entregue en sí porque aun se pudieran leer (aunque espero y sí cuando se sequen), sino como símbolo de que… (Perdón, omitiré el significado, prometo decírselo alguna vez).


No pude dejar de mirarte, eres muy linda, perdona mis modales, en todo esto no te he preguntado cómo estás. Espero que te encuentres bien, y que te encuentres sonriendo.

lunes, 1 de junio de 2015

Insomnio De La Noche/Madrugada Del 29/30 De Mayo.

A veces me pasa que te extraño inadvertidamente, por ejemplo, y por decir algo cuando juego Rayuela, cunado la leo, cuando la estoy leyendo o cuando la estoy jugando, o cuando la estoy leyendo mientras juego...

Y entonces me levanto de la silla y salgo a caminar, y tomo de la mano a la primera persona que veo, y si es hombre me manda a la chingada, y si es mujer lo mismo en ocasiones. Pero en ocasiones no, en ocasiones sólo me toma fuerte de la mano y pienso: "su alma esta sufriendo, necesita compañía", y caminamos de la mano, y de la mano de esa extraña te extraño una vez más inadvertidamente, y recuerdo que por tu recuerdo la había tomado en primer lugar, y volteo, e igual que tú tiene los ojos color café, y la mirada perdida en su propio mundo. Igual que tú es una belleza de mujer, igual que tú merece ser feliz; pero no eres tú y estar ahí con ella tomado de la mano sólo me sirve para extrañarte más y más hasta la eternidad... y después de eso todavía más y más. Además yo soy tuyo, y al estar ahí te extraño, y no eres tú yo soy tuyo, y te extraño y no eres tú y yo soy tuyo, y yo soy tuyo al extrañar y no eres tú, y no eres tú y yo te extraño y soy tuyo y te extraño mientras soy e ti, y me doy cuenta que no eres tu al extrañarte, al extrañarte mientras soy tuyo, tuyo, tuyo de ti y de mí, y de ti, y de este extrañarte insoportable que me invade cada vez que no estas y  que no estoy y que no estamos.

Y me largo de la misma sorpresiva manera en que llegue.

Y vuelvo a casa mientras pienso, y entonces decido que voy a quererte para siempre, digamos que hasta mañana, o hasta ayer, o hasta siempre jamás por la eternidad perdida.

Decido que voy a quererte como nadie te ha querido o te quedrá, como ningún hombre y ninguna mujer han querido nunca a nadie ni a nada, como ningún poeta a querido a su Jenell, como Sabines no quiso a su Chepita ni el principito quiso jamás a su rosa.

He decidido que voy a quererte por siempre, por siempre y un día más, para todos lo días de mi vida y de la tuya.

Ahora tengo el corazón hecho pedazos, cada pedazo es capaz de amar de la misma manera ridícula que es capaz un corazón completo, podría repartir de un pedazo por personas entre tantas y tantas que ya no puedo ni contar aunque este dormido, pero en cambio, tengo apartado cada espacio para ti, uno para cada día en que te he conocido, para cada momento y lugar que he vivido y muerto a tu lado, para cada instante en que te he morido,, te quiero así, con mis falta de ortografía, ¡Si estás tú, al carajo la gramática!

Cada momento de muerte un corazón,
cada momento de vida un corazón,
tengo esperándote una eternidad de corazones rotos.


sábado, 14 de febrero de 2015

Desilusión

La frustración del alma de un escritor al no escribir es tal, que ahora estoy... no sé como describirlo, confundida... quizá, no sé que más decir, como expresarlo, estoy pensativa, y pienso, y pienso estando pensativa mientras pienso. Llevo en la cabeza un millón de ideas y sentimientos, ¿cómo podré describirlos para que el lector se enamore de mi mente?, para que entienda.
 Es como buscar un diccionario para resumir lo que pienso y no poder, porque un diccionario no sabe lo que tengo en la cabeza. Ojalá hubiera un diccionario para las personas, que al abrirlo encontraras esa palabra que describiera con exactitud lo que una siente, lo que piensa, que resumiera todo aquello que está hecho un torbellino en el interior del alma, en lo más recóndito del corazón.

 No le tengo miedo al amor, le tengo miedo a la inseguridad; con un poco de inseguridad todo mi ser comienza a llenarse de dudas, eso es lo que yo temo, yo no le temo al amor, le temo a la desilusión.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Dualidad de querer y odiar

"Pero ¿cómo sería tu amor sin tus rencores? 
-Pablo Armando Fernández. 
"Existo porque te invento" 
-Erick Quezada.

Te quiero, y es tan cierto como que el mundo gira y es redondo y tiene habitantes estúpidos y tú y un gato -simplemente tú y un gato, los demás (incluido yo) somos tan estúpidos como la humanidad y más todavía-.

Te odio como un alcohólico al alcohol y a la resaca.
Y como el alcohólico al alcohol no puedo dejar de consumirte ni pensarte no importa cuanto quiera o duela no hacerlo.

 Te quiero como el enfermo al remedio,
como el tiempo al espacio,
te quiero cuando el tiempo se consume lentamente al acostarme en la hamaca a mirar al cielo y pensar en ti y en el futuro,
en ti y en un futuro junto a ti,
aunque si se trata de ti y de tiempo juntos;
me gusta juntarte más con el presente.

Odio la cotidianidad de manera brutal, emífera y profunda, casi tanto como a ti.
La odio por lo tedioso y tonto que es repetir una rutina una y otra vez sin ningún motivo más que la comodidad
que al cabo de un tiempo se vuelve incómoda,
con la rutina no se avanza en la vida,
más bien te quedas estancado.

Te odio como la nostalgia al recuerdo, que atormenta su memoria
y la estruja como trapo viejo.

Te quiero como la pluma, el poeta,
el escrito, su escritor y las aves quieren al tintero al usarlo para escribirle
a su propia musa
-a ti te escribo yo-
una o dos tonterías hermosas e incoherentes.
Aunque si se escribe por amor ningún escrito es una tontería.
Arte incomprendido, quizás.

Existes porque te pienso, existo para pensarte.
Te escribo para existir.
Te odio porque te quiero y también viceversa.
Te quiero por tus rencores.
Te odio por el amor que no me das.
Te amo por el odio que soportas.



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Viento y Nubes.

"Piedras que hundí en el aire,
maderas que ahogué en río,
ved mi corazón flotando
sobre tu cuerpo sencillo." 
 -Jaime Sabines.

 Un fuerte soplido de viento y polvo y tierra pasa trepidante por el mundo y luego vuelve y se va y regresa y se marcha y regresa y... Si me lo preguntan; es la emífera voz del viento gritando tu nombre y que está contigo, lleno de felicidad lo dice al mundo, y como no lo haría si está contigo, lo cual es motivo de orgullo. Al oírlo las nubes sienten celos y se ponen a llorar y llueve, y tienen la esperanza de que ya deshechas una parte de ellas llegue a ti como gota de vida. Pero caen al vacío de las oscuras calles de concreto o tierra convertida en lodo. Tú te resguardas para no mojarte, como si el agua de esas nubes no te amara, como si fuera a lastimarte, cuando sólo quiere caer en tu mejilla y acariciar tu rostro para morir, morir feliz y no seguir viviendo, pero no te toca y cae al suelo, y muere triste, pero el ciclo de la vida es renacer, revaporarse, surcar los cielos y ser nubes otra vez, sabiendo que el arrogante viento volverá a presumir que está contigo y tú no lo impides.

Maldito presumido viento que te tiene a diario.
Malditas amorosas nubes que tienden al suicidio.