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jueves, 12 de enero de 2023

Del amor y la paciencia

''El amor es paciente, bondadoso, el amor no es envidioso ni jactancioso ni arrogante ni grosero. No insiste en su propio camino; no es irritable ni resentido; no se alegra del mal, sino que se alegra en la verdad. El amor todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no tiene fin".
.1ra Corintios 13:4-8

Voy a escribir aquí que es lo que pienso: quiero casarme con usted y pasar el resto de mis días a su lado, abrazarle en invierno cuando haga frío y mirar fascinado las terribles películas que a usted le gustan, que piense que las he disfrutado cuando la causa de mi felicidad sea en realidad el hecho de tenerle entre mis brazos y estar entre los suyos. Quiero tomar con usted el café de la mañana y hacerle feliz. Quiero tomarle la mano cuando esté a mi alcance y extrañarle irremediablemente cuando esté lejana. Quiero que al final de la jornada al volver a casa su ausencia no sea más que un desagradable recuerdo. Quiero poder mirar sus ojos cuando la vida parezca perder sentido y saber que está ahí, en ese par de bellos universos.

Me parece que Benedetti lo explica mejor:

"Te quiero mansamente, entre las sombras de falsas ilusiones.
Te quiero como para leerte cada noche, como mi libro favorito quiero leerte, línea tras línea, letra por letra, espacio por espacio.
Te quiero como para tomarte de la mano bajo el firmamento y mostrarte los te amo escondidos entre las estrellas.
Te quiero sobre las hojas de otoño, hablando de nada pero a la vez de todo y, en un arranque de locura, beber tus lágrimas mientras desfallezco en tus labios.
Te quiero para buscarte entre las frases no dichas, entre los pensamientos enterrados, entre las maneras complicadas quiero encontrarte y después no dejarte.
Te quiero como para llevarte a mis lugares favoritos y contarte que es ahí donde me siento a buscarte en la niebla de miradas que no son tuyas, pero así te busco.
Te quiero para volvernos locos de risa, ebrios de nada y pasear sin prisa por las calles, eso sí, tomados de la mano, mejor dicho, del corazón.
Te quiero como para sanarte, y sanarme, y sanemos juntos, para remplazar las heridas por sonrisas y las lágrimas por miradas, en donde podremos decir más que en las palabras.
Te quiero por las noches en las que me faltas, te quiero como para no soltarte jamás.
Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua, con el alma y sin mirar atrás".

Y puedo ser paciente, puedo esperarle toda la vida deseando que no llegue. De verdad me gustaría que no llegara, que todas las cosas funcionen para usted y que sea feliz, que no conozca ni tristeza ni desdicha, que me quede esperando para siempre porque usted no necesita más, que lo que tiene sea todo lo que el amor tiene que ser. En realidad espero que le amen como sé que usted merece, que para sonreír no tenga que pensarme. Pero si lo hace, si me piensa; hágame el favor de sonreír.

"Pero el amor, esa palabra..." ¿Sera muy fuerte usar esa palabra? En realidad no conozco ninguna mejor, me hubiese gustado que usted no me gustase, elegir a otra mujer para mi cuento de hadas "como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio" pero usted es la princesa que me tocó conocer, el rayo que me partió los huesos y me tiene estaqueado en la mitad del patio. Y si nunca llega el momento "y si resulta que tú no eres el amor de mi vida, diré que me equivoqué de vida, y no de amor".

Por ahora me limitaré a soñarle:
"En mis sueños, tu risa lava el mundo a diario por la mañana,
cada canción suena a una vida pasada, revivida y olvidada a media tarde.
En mis sueños despierto y me miro soñando contigo a mi lado"
"Esa es mi vida,
cazar ideas,
soñar despierto y casi siempre hablar dormido,
y de vez en cuando,
cuando estoy de suerte,
hablar contigo".
.Edel Juárez-

Disculpe mi exceso de citas literarias, traté de escribir esto con voz y palabras propias y resulté mudo y sin ideas. Pero aun así, espero haber sido lo bastante claro aquí para que sepa que le quiero.


PD: Si por alguna razón llega el terrible momento, si cuando llegue sigo en su mente, no titubee en hablarme, puede escribir un mensaje con seguridad de que le estaré esperando.

2da PD: Le quiero.

3er y última PD: Sonría. 

viernes, 5 de agosto de 2016

Usted:



Realmente no tengo nada que decir, le escribo; porque me gusta imaginar que usted me lee.
El otro día (¿o era de noche?, no importa mucho el día o la noche aquí,, la otra vez, digamos) le vi sonriendo. Quiero decirle que su sonrisa es hermosa.
Admítolo, dista mucho de ser la más hermosa que he visto, pero es suya. Y usted, por alguna extraña razón me gusta mucho, por lo tanto, su sonrisa es de las más hermosas que he tenido el placer de vislumbrar.

Tal vez, alguno de estos días o de aquellas noches (el tiempo no me importa si de usted se trata), se presente la oportunidad de entregarle una de estas cartas. Quién sabe, tal vez, estás letras puedan robarle si quiera una sonrisa.

No voy a decirle más de lo que necesita saber, quiero decirle que le quiero, que me tiene loco, que pensar en usted me eriza la piel, y el simple hecho de saber que existe hace que mi corazón palpite, que amo su sonrisa, su bella y linda sonrisa que me tiene completamente vivo en este mundo de muerte y destrucción.
En pocas palabras que usted:

martes, 10 de mayo de 2016

De un idiota a su madre.

Tras haberme
Resistido
Enteramente al bello
Sentimiento que me ofreces.

Miento al decir que te soy
Indiferente. Siempre te quiero
Largamente en mis horas más oscuras.

Lamento ser idiota, protestar contra el
Amor que diariamente me demuestras.
Tú que siempre me entregas tu ser,
Incluso hasta quedar vacía;
Dónde descansan mis ojos en las noches de
Oscuridad; en ti, mi
Sueño más querido.

(Yo no puedo pedir sino perdón).

Uvas frescas por la tarde,
Nunca olvides ser feliz.

A veces me aterra pensar que por mi indiferencia
Mueres. Me
Odio a mí mismo por tenerte este
Regalo lleno de insípidos recuerdos.

Tal vez eres la
Única que puede entender como te quiero.

Lívidas
Ansias.

Dando amor
A todo acto, siendo mi
Madre en cada
Aspecto
Debo decir que un
Enorme sin sentido invadiría
Mi alma si no estuvieras.
Imágenes de
Vida
Invaden la mente de este soñador, le
Da esperanza y fortaleza saber que siempre
Albergaré tu amor.

(Siempre tuyo,
el ser que te ama como no lo acepta).

lunes, 10 de agosto de 2015

Cartas... A la distracción.

Agosto 6: dos trece a.m.

<<¿Qué tiene de especial desvelarse conmigo?>>, preguntó.

No sabía que decir, era algo que me encantaba, desvelarme con usted era algo sublime, era algo que a decir verdad me encantaba hacer, que me encanta.

Bueno, tal vez para usted no tenga nada de especial porque ya esta acostumbrada (cada vez que se desvela lo hace consigo misma).

Esa fue una idea, pero la descarté de inmediato, porque yo podría acostumbrarme a hacerlo, podría desvelarme con usted mil veces y luego mil más y tres después de eso sólo para continuar así hasta la eternidad o hasta las 7. Entonces no era eso.

¿Qué tiene de especial desvelarse con vos?

Desvelarse con vos es bonito por el simple hecho de estar, por el hecho de la posibilidad, se imagina… vos ahí, pensando en algo, probablemente en un conejo o en café, (también esta la posibilidad de que piense en un conejo café, quién sabe, después de todo su mente es un misterio que no quiero descifrar, porque a mí me gustan los misterios, me gusta saber que hay algo más allá, más allá de ti y de mí y de ambos. Que esté pensando, que esté pensando en mí en este momento (no en el que me lee sino en el que le escribo), o usted pensando, sólo pensando, o no, no piense sino quiere, pero distraída, (porque en algún momento dado de la vida todo el mundo se tiene que distraer), entonces yo le robo una sonrisa, eso en sí ya es especial, eso… la posibilidad de una sonrisa suya.

¿Qué tiene de… (Perdón, sus ojos, los pensé, los pienso, he olvidado la pregunta).

Usted, usted me hace temblar, si algo tiene de especial este desvelo es usted. Su presencia.

O no sé que tenga de especial, solamente sé, que con usted podría desvelarme hoy y todos los días de mi vida o de la suya (y la de ambos).

Agosto 8: doce del día, camino al punta.

La he pensado mucho, también he sonreído demasiado, ya quiero verla, quiero pedirle que sonría cada que usted no se lo espere, y también cuando si lo haga. Quiero que sonría en sí misma, quiero que lo haga por cualquier razón o por mí o por cualquiera, (quiero ser esa razón cualquiera por la cual usted sonría).

Cuando era niño, un maestro de la escuela me pregunto por las siete maravillas del mundo, no las sabía, pero usted tiene dos ojos, una boca, una sonrisa, una nariz, una respiración y una mirada. He hecho cuentas, su faz, la he visto, ahora lo sé, todas esas cosas que usted tiene y yo mencione son las siete maravillas de del mundo (y no sólo del mundo sino también del infinito).

Agosto 9: una a.m. toque de queda.

Me ha sido indiferente, no sé que pasa, no he podido hablarle, no ha hecho más que evitarme, no sé, sólo sé que me gustaría escuchar un… un algo de su bonita voz, algo no tan cortante o evasivo como lo de hoy cada vez que me armaba de valor y le hablaba, que no era fácil, como alguna vez le dije usted me pone muy nervioso, quiero entregarle estas cartas pero no sé como, no me atrevo, llevo todo el día entregándole las primeras dos y no he podido, no es posible que antes de eso ya este escribiendo la tercera. Usted me tiene mal, provoca en mí una sensación que no puedo describir, usted, por favor, no deje de sonreír.

Soy un poco rebelde, hace una hora que debería de estar dormido y mire, aquí estoy, despierto y escribiendo para usted.

Lo de la fogata no era cierto, no es verdad, yo no quiero una clanera, yo la quiero a usted.

Perdón, tampoco me acerqué a desearle las buenas noches, estaba nervioso, pero espero que descanse, espero verla (igual de linda como usted es siempre) en un rato, de hecho creo que debería dormirme de una vez, de lo contario el toque de diana me tomara hecho una mierda y sin descanso.

Agosto 9: nueve treinta y cuatro p.m.

He llegado a escribirle, el campamento me gustó, usted no dejo de evitarme, pero la pude ver, usted me gusta desde el día en que la conocí, ¿recuerda ese día?, fue el veintiocho de febrero, recuerdo aquel día, un intercomunidades, usted y yo en un equipo, dicho equipo se separó y usted quedó en una parte y yo en la otra, eso no importo, yo me cambie de equipo solo para verla y pasar el tiempo cerca de usted, era más fácil hablar entonces, porque usted no sabía que me gustaba, así que podíamos hablar sin que yo me pusiera infinitamente nervioso como ahora, usted se fue temprano o tarde, no sé, lo único que recuerdo es, que el primero de marzo al despertar, cuando fui a formación usted no estaba.

Perdón por las cartas hace un rato, eran solamente las dos primeras, porque esas, desde que iba al campa las tuve en el bolsillo, queriendo entregárselas pero no pudiendo, se mojaron, se mojaron mucho, el agua estaba agradable, cuando se las entregue ya estaban arruinadas, no se las entregue en sí porque aun se pudieran leer (aunque espero y sí cuando se sequen), sino como símbolo de que… (Perdón, omitiré el significado, prometo decírselo alguna vez).


No pude dejar de mirarte, eres muy linda, perdona mis modales, en todo esto no te he preguntado cómo estás. Espero que te encuentres bien, y que te encuentres sonriendo.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Esta cosa llamada amor

Me siento vivo,
Estoy contigo amor y me siento vivo,
Contigo puedo surcar el cielo como las aves que vuelan aun sin saber por qué.
Te quiero, te quiero, y cada que beso tus labios, me hacen flotar,
Flotar por toda la maldita eternidad que vos bendices.
Te esperé miles de años para que llegaras a volarme la cabeza,
Y lo haces con cada beso,
Me haces estallar, te quiero; aunque me mates.
Podría morir por ti miles de veces;
Si puedo vivir un segundo contigo.

Estoy ardiendo a través de los cielos.
Estoy fuera de control,
Me haces volar amor, me haces arder,
Y volar en llamas.
Mi alma se quema por ti; te quiero tanto.
Aun cuando anclas mis pies a la tierra,
cuando me haces morir sepultado en la desdicha de tu ausencia.

Estoy flotando en el éxtasis.
Soy tu maquina sexual lista para trabajar.
Si quieres pasar un buen rato solo llámame y esteré contigo.

Has roto mi corazón y ahora me dejas,
Pero no te alejes,
Pues tú no sabes lo que significa para mí el que tú te vayas.
Te quiero aquí amor, aquí conmigo,
Quiero tenerte cerca y susurrar en tu oído canciones de aves que jamás han cantado;
Y que temen volar.
Quiero lanzar piedras al mar y decirte que te quiero en mil suspiros
Quiero estar ahí cuando envejezcas,
Para decirte cuanto te sigo amando,
Te sigo amando, amor, te sigo amando…
Pero te has ido,
Me has roto el corazón, amor, y me has dejado en el  fracaso.
Me esfuerzo por salir, pero es reconfortante,
Tú no estás, y el dolor es un buen lugar para vivir cuando estás muerto;
Como yo sin ti.
¿Alguna vez tú me lloraste?
No puedo dejar de quererte, amor, no puedo dejar de quererte.

Alguien quiere hacerme llorar (ojalá me hicieras llorar, eso significaría que estás conmigo)
Pero yo no quiero morir llorando,
No quiero morir ni vivir haciendo eso.
Quiero morir contigo, contigo amor quiero morir ahora y siempre.
Morir a tu lado es una forma celestial de morir.
Morir contigo es la perfección en llamas cada que cae una tormenta,
Tú eras la fogata que me mantenía a flote durante las frías noches de invierno.
Ahora el invierno llega y no te tengo; el calor y mi alma se pierden en la inmensidad.

Cada mañana al despertar me muero un poco,
Muero un poco amor, me muero un poco,
Y cada vez que te pienso no hago más que morir sin renacer,
Sino que muero y muero por siempre,
Y me quedo tirando en suelo mental en que te pienso, sin haber barrido por un tiempo
Lo sé, amor, sé que muero porque no estás, pero cuando estabas también moría,
(Una muerte diferente, porque al estar  morir es tan lindo que lo hacía cada mañana al despertar).

Me siento morir porque me muero y muero más y más que eso.

Todos los días trabajo,
Llego a casa y trabajo duro hasta que me duelen los huesos de trabajar y morir durante el día,
Todas las noches caigo de rodillas y me pongo a rezar y le pido a Dios que me acompañe en la vida en que cada día me muero un poco más.
Él lo hace, él está ahí y me acompaña,
Pero todos quieren hacerme caer a cada día,
A cada vida
Y cada vida caigo inevitablemente.

Me da fiebre y escalofríos,
Creo que esta cosa se llama amor y me hace temblar.

lunes, 6 de julio de 2015

Sin ti soy un idiota

Porque sus bonitos ojos
me ponen a pensar.
A pensar por ejemplo 
en tomar café,
en el color,
en el color café que tienen sus ojos, 
en perder al universo 
viendo a través de ellos.

Porque el café de tus ojos me provoca insomnio.

Hace tantas lunas que no duermo.
No duermo, pensando en vos.
Y cuando duermo es con vos con lo que sueño,
se ha convertido en una parte importante de mí,
de mí y de mis pensamientos que sólo son suyos,
y de nadie más,
(porque este idiota que soy yo ya es su propiedad).

El café me tiene muerto.
El café, 
sus ojos, 
el café  de sus ojos, 
mirar sus ojos tomado café, 
tomar café mirando sus ojos...

He decidido que sin ti soy un idiota.
(Me he dado cuenta que contigo también pero feliz).


jueves, 11 de junio de 2015

Perdón, Te Quiero Demasiado.



Perdón, sé que soy un idiota, imbécil, mal nacido,  estúpido, tonto hecho de mierda.
Perdón por lo que hice, hago, haré y después de eso, porque este maldito desgraciado infeliz hijo de perra que te escribe ya no tiene solución ni arreglo alguno.

Pero aun así te quiero.

Y te quiero mucho, y te quiero demasiado y más, y más que demasiado, y demasiado es poco, y más que demasiado, tanto, que decir que demasiado poco en realidad es poco, y menos que poco, así de más de demasiado es que te quiero.

miércoles, 10 de junio de 2015

¿Has escuchado tu voz últimamente?

¿Has escuchado tu voz úlimamente?

Tienes una voz hermosa, una sonrisa llena de beldad, tu cabello huele a cielo. ¿Has olido alguna vez el cielo?... toma tu cabello y llévalo a tu nariz... aspira.... grava ese aroma en tu memoria, a eso huele el cielo.

Ahora cada noche me das una especie de insomnio, no dejo de pensarte.

Cada noche, para ayudarme a dormir cuento borregos saltando una cerca, no soy pastor y sólo tengo diez borregos. Y una vez que terminan de saltar, los hago sentarse en el pasto y les cuento de ti.

En ese momento, las voces de mi cabeza, de mi cabeza malditamente esquisofrénica se callan, porque les interesa oír hablar de ti y yo les hablo y  ellas se callan y escuchan, y escuchan sobre ti porque sobre ti les hablo, y escuchan fasinadas y me dejan dormir porque creen que el oír de ti de viva voz, de la persona que atormentas día con día es suficiente. Y el en ti a cada momento y segundo me pasa a mí, le pasa a mis voces, y le pasa a mis corderos. Y el pensar y hablar, hace que el mundo deje de importar cuando estas en mi cabeza, que por cierto es muy a menudo.

Te quiero a pesar del invierno, a pesar de ti, a pesar de mí, a pesar de ti y de mí y de ambos o ninguno o todos o solo nosotros dos o los dos en su manera individual y loca y maldita.

Y después de esta mierda, ¿quieres leer algo bonito?.... Tu ojos.

lunes, 1 de junio de 2015

Insomnio De La Noche/Madrugada Del 29/30 De Mayo.

A veces me pasa que te extraño inadvertidamente, por ejemplo, y por decir algo cuando juego Rayuela, cunado la leo, cuando la estoy leyendo o cuando la estoy jugando, o cuando la estoy leyendo mientras juego...

Y entonces me levanto de la silla y salgo a caminar, y tomo de la mano a la primera persona que veo, y si es hombre me manda a la chingada, y si es mujer lo mismo en ocasiones. Pero en ocasiones no, en ocasiones sólo me toma fuerte de la mano y pienso: "su alma esta sufriendo, necesita compañía", y caminamos de la mano, y de la mano de esa extraña te extraño una vez más inadvertidamente, y recuerdo que por tu recuerdo la había tomado en primer lugar, y volteo, e igual que tú tiene los ojos color café, y la mirada perdida en su propio mundo. Igual que tú es una belleza de mujer, igual que tú merece ser feliz; pero no eres tú y estar ahí con ella tomado de la mano sólo me sirve para extrañarte más y más hasta la eternidad... y después de eso todavía más y más. Además yo soy tuyo, y al estar ahí te extraño, y no eres tú yo soy tuyo, y te extraño y no eres tú y yo soy tuyo, y yo soy tuyo al extrañar y no eres tú, y no eres tú y yo te extraño y soy tuyo y te extraño mientras soy e ti, y me doy cuenta que no eres tu al extrañarte, al extrañarte mientras soy tuyo, tuyo, tuyo de ti y de mí, y de ti, y de este extrañarte insoportable que me invade cada vez que no estas y  que no estoy y que no estamos.

Y me largo de la misma sorpresiva manera en que llegue.

Y vuelvo a casa mientras pienso, y entonces decido que voy a quererte para siempre, digamos que hasta mañana, o hasta ayer, o hasta siempre jamás por la eternidad perdida.

Decido que voy a quererte como nadie te ha querido o te quedrá, como ningún hombre y ninguna mujer han querido nunca a nadie ni a nada, como ningún poeta a querido a su Jenell, como Sabines no quiso a su Chepita ni el principito quiso jamás a su rosa.

He decidido que voy a quererte por siempre, por siempre y un día más, para todos lo días de mi vida y de la tuya.

Ahora tengo el corazón hecho pedazos, cada pedazo es capaz de amar de la misma manera ridícula que es capaz un corazón completo, podría repartir de un pedazo por personas entre tantas y tantas que ya no puedo ni contar aunque este dormido, pero en cambio, tengo apartado cada espacio para ti, uno para cada día en que te he conocido, para cada momento y lugar que he vivido y muerto a tu lado, para cada instante en que te he morido,, te quiero así, con mis falta de ortografía, ¡Si estás tú, al carajo la gramática!

Cada momento de muerte un corazón,
cada momento de vida un corazón,
tengo esperándote una eternidad de corazones rotos.


jueves, 5 de febrero de 2015

Quisiera No Pensarte Más

Quisiera no pensarte más, no volver a saber que existes, ni llorar con tu recuerdo, con tu sonrisa, con tu mania de sonreir por cualquier cosa, quisiera no recordarte más, pero yo no recordarte, no saber que existes aunque existas, no quiero que dejes tu mania. Amo que la tengas, me dolería si la perdieras, y me dolería mucho, no, por supuesto que no quiero que la dejes, más bien quiero yo dejar la mía, y es que tengo la mania de recordarte a cualquier hora, a las cinco o seis, de la tarde o la mañana, eso no importa por que yo igual te recuerdo, lo que importa es que miro el reloj y son las tres y te recuerdo, y te recuerdo a ti, a ti y a tus ojos grises, y a tu amor que es mío pero no lo das, no lo das, sé que me quieres pero no lo dices, ¿qué mierda piensas que no lo dices?, yo te quiero y te lo digo, y te lo oculto a veces, en muy contadas ocasiones, pero sabes que te quiero cuando no lo digo, cuando la nostalgia me invade, y me invede tu recuerdo, cuando me invade tu recuerdo que es nostalgia, cuando me carcome desde dentro, desde las entrañas, esta maldita nostalgia que eres tú en mi memoria, esta nostalgia de recordarte. Y son las cuatro y te recuerdo, las siete y otra vez esta nostalgia. ¿Cuántas lágrimas he de llorar para irme a la chingada?, para saber que tu amor que es mío no me pertenece, para entender que estamos destinados a no ser aunque queramos, para mirar tu mano y no temblar, para poder recordarte, simplemente recordarte, sin llanto, sin sosiego, sin la más remota melancolía, para mirar tu foto y decir, pero decir sonriendo en tu recuerdo, sonriendo y sin gota alguna que asome desde el lagrimal: Qué hermosa utopía. Y sonreir más por saber que yo también soy tu utopía. Es emífero saber que así termina, en un par de proyectos imposibles.

Sé que mi destino es escribirte, te prometo que cuando al fin me vaya, lejos, muy lejos, tan lejos que tu aroma se sienta en mis fosas nasales y tus poros se abran al contacto de mi piel dormida. En una palabra, cuando por fin me vaya a la chingada, desde allá te escribiré, y te escribiré poemas tristes. Que triste es nuestra historia.
Qué triste es irme con todo el amor que tengo para ti, con todo el amor que no te doy, con todo el amor que jamás he de entregarte.

Doy gracias a Dios porque tú existes, porque me hayas roto el corazón, los poetas son poetas gracias al dolor, al sufrimiento, y yo siempre quise ser poeta, siempre quise tener inspiración, ahora, por ti mi alma duele y sufre, sólo me falta aprender a hacer belleza ese dolor, aprender a hacer metáforas con la mano de la muerte que me estruja el pecho cuando late y te recuerda; pero qué difícil es hacer metáforas con eso,  que clase de escritor he de ser si mi vida es tu muerte, ¡cómo late el pecho a las ocho en tu recuerdo!, tu recuerdo que me hace morir y renacer, qué maldita mierda esa ironía.

Pero tú no te preocupes, es evidente que eres demaciado linda para no romper uno o dos corazones en la vida, (tal vez más), uno es el mío, pero ya no importa, tu destino fue romper mi corazón.  ¿Qué puedes hacer frente al destino? No es tu culpa, ¿cómo podría serlo?, aun así debo intentar que no me duela.

miércoles, 14 de enero de 2015

La tristeza de los cuentos infantiles

Es tan irritante esta tormenta, esta tormenta es lluvia y no irrita en sí misma, lo irritante es pensar que el cielo llora, porque el cielo es hermoso y todos lo quieren, ¿entonces porque mierda está llorando? Pero de lo irritante pasa a lo conmovedor, a lo trágico, a lo empático, a lo épico, es tan épico pensar que el cielo llora porqué yo también lo hice ayer, en mi cama, antes de dormir, lloré por pensar en vos y en tu carita dulce, bella y armoniosa, que jamás hace el gesto de estar pensando, me encantaría un día, ver en tu rostro de pensar, sean cuales sean tus pensamientos, la inmortalidad del cangrejo (que perdón que te truene la burbuja pero, el cangrejo es tan mortal como un niño con pelota), o tu uña rota, que se rompió tras la caída que te provocó una piedra que tus bellos ojos grises no vieron cuando ibas caminando para verme porque estabas triste, yo siempre te hago reír con mis estupideces (porque vos así las llamas), y estabas triste porque el lobo se comió a la abuela de caperucita y fue tan triste, realmente melancólico para vos, que decidiste que no valía la pena leer el resto, y sorbiste tu café, que estaba sobre la mesa, esa mesa que compraste hace tiempo para leer, y lo haces siempre, a mi me asombra como has leído tanto en esa mesa, y terminado tantos libros; pero siempre te han deprimido este tipo de cuentos, te deprimiste cuando el lobo le tiró la casa de paja al primer cochinito y dejaste el libro a su suerte; lloraste cuando blanca nieves mordió la manzana y no despertó, y no despertaría, porque para despertar necesitaba que su lectora terminara de leer y ni lo hiciste. Abandonaste a la cenicienta cuando lloraba porque no iría al baile y no fue.

O simplemente pensar en que lindo sería pensar en cualquier cosa de vez en cuando. Pero absorta, tanto que no percibas mi llegada, y así, al contemplarte completamente pensativa, pensar que tal vez vos pensás en mí.

Amo y odio tu inocencia.
Por ella me enamoré de vos y no me esfuerzo por amarte porque ya lo hago.
Pero por ella vos... vos no te das cuenta que te amo.



domingo, 11 de enero de 2015

Desde mis ojos secos

"Princesa: He pensado tanto en ti durante estos días. 
He vuelto a soñar contigo de forma insistente y clara".
           
                -Cuáctemoc Sánchez.


Últimamente me da por pensarte en cualquier momento, por ejemplo, al caminar por la calle pateando piedritas y viendo las nubes.

Hoy caminaba como siempre hacia mi casa cuando me caí y lloré, o soñé que lloraba, cosa que en realidad no viene a caso, ¿por qué lo haría? Pensé en ti, sonreí y reí a carcajadas, y cuando cobre consciencia de mí estaba aquí sentado escribiendo esto.



lunes, 24 de noviembre de 2014

Carta de amor... o ausencia

"Una carta de amor no es el amor,
sino el anuncio de la ausencia"

-Mario Benedetti.

Princesa:
Siempre te recuerdo.
Suelo tomar la libreta y escribirte.

No te escribo cartas a menudo, pero hoy lo haré porque estás ausente y yo te anhelo desesperadamente.

Son las doce y la luna se incrusta en mis ojos, tu recuerdo se incrusta en mi corazón.

Una estrella fugaz pasa por el cielo y le digo mi único deseo: Tú. 

Te escribo para mí; para conservarte. Para leerme y quererte.
Y si de querer se trata, quisiera tenerte aquí, conmigo.
A veces imagino que lo estás, y de las cosas que imagino mi favorita es cuando estamos tú y yo recostados bajo la sombra de un árbol tomados de la mano, mirando el cielo, poniéndole formas a las nubes, que son siempre diferentes, a excepción de una, mientras tú y yo estamos tomados de la mano mirando el cielo, vemos una nube con forma de corazón roto, entonces me siento, tú también lo haces, te miro a los ojos, acaricio tu mejilla y te beso.
Volvemos a mirar el cielo con nuestras manos entrelazadas. El corazón está completo.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Una bala o la mierda que traigo en la cabeza.

"No es que muera de amor,
muero de ti,
muero de ti amor
de amor de ti,
muero de ti y de mí,
y del insoportable que soy yo sin ti."
-Jaime Sabines    



Quería decirte algo.
Y digo quería por que aún lo quiero pero no lo haré, no puedo.
No quiero creas que te lo oculto por moralidad o falta de tiempo, de hecho, a partir de hoy el tiempo de Dios es mi eternidad.

Quería decirte un par de cosas que ya no haré porque lo me lo impide lo que tengo en la cabeza, y no hablo del cerebro, o las neuronas, o el cerebelo o la mierda con la que trabajan. Hablo de algo que entró hace poco entre ceja y ceja y que yo mismo coloqué. Una bala de mi revolver. Podrás preguntarte qué fue eso tan grave que me orilló al suicidio. Fuiste tú.

Hace unos días estaba sentado cuando te vi por primera vez,  entonces mi corazón se aceleró, hoy que te volví a ver aquí en este mismo café me decidí a decirte que te amo. Vine al baño, me enjuague la cara para aclarar mis pensamientos, y con ellos idear la mejor manera de decirlo. Si continuaba vivo me obligaría a hacerlo, y me duele aceptarlo, pero temí el rechazo, encendí un cigarrillo y me lo fumé (a pesar de estar prohibido en el café), después tome el revolver y morí. Me gustaría decir que de morir amor o cobardía o valentía, pero la verdad es, que morí de ti.