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domingo, 27 de septiembre de 2026

aguas negras

pasa que cuando pasan tantas cosas
uno se va quedando en blanco,
quiero escribir de (ti) amor,
de la desigualdad, de la mierda
que está consumiendo a mi país
con proyectos ecocidas.
no tengo palabra alguna
cuando estoy frente al papel,
¿será que estoy cansado?
que me duele tu ausencia
y las aguas negras de los ríos
que antes, eran paraísos.
¿será que siento que ya nada
vale la pena en este mundo
sin moral, dónde vale más el oro
que la naturaleza y el hermano?

lunes, 27 de agosto de 2018

¿Qué sentirán las aguas...

Hombres, a fin de cuenta es cierto.
Los hombres somos idiotas.
Lo somos por excelencia.
Siempre esforzándonos por estar equivocados.
Teniendo la suerte de llegar a la verdad.
Nuestro hombre nunca creyó en el amor.
Pero el amor creyó en él.

Hoy me toca ser hombre.
En esta noche en que estoy solo pienso.
Pienso mucho, seguramente lo hago mal.

Quisiera tener sobre mis manos
un par de olas de mar
para hacerlas chocar entre sí.

¿Qué sentirán las aguas cuando
los cuerpos sucios de los hombres entran en sus mares?

¿Qué sentirán los mundos
cuando las supernovas truenan
y las estrellas 'mueren'?

¿Qué sentiré yo cada
vez que tus ojos veo? 

Estás difusa en  el viento,
ya no te veo en el mar.
Levanto la vista
pero en el cielo tú no estás.

El sol se esconde,
el viento sopla
y la tormenta suelta.

En mi oído no suenan tus palabras,
y las mías se pierden en el aire
sin llegar a su destino.

(¿Volverás a mí algún día?
Estaré esperando en el
eterno abismo de tu ausencia.
La roca está flotando en señal de esperanza,
la madera se hunde, cae, se clava como estaca
en mi corazón humano.)

Sé que algún día, después de mirar la puesta,
cuando resignado quiera dar la vuelta y echarme
a la cama como un perro abandonado 
(ya sin dueña; ya sin ti),
giraré sobre mis cansados píes y
estarás entonces tú, mirando con cierta ternura
mi tristeza.

Entonces sabré qué nunca
volverás a dejarme
a la deriva.

Puerto Vallarta, Jalisco.

jueves, 23 de agosto de 2018

Cuidar tus pasos.

Estando estos días en la facultad del pensamiento mismo (¡oh, hace cuánto que llevaba sin pensar), he llegado a algunas conclusiones.
Entendaran ustedes que nunca tuve la facilidad de la sapiencia, tampoco soy habilidoso con las manos y menos aun nací con la facultad nata de ser un lider.
Recuerdo ahora, como todos los días de mi vida recuerdo, cuando en aquella ocasión al caminar por una calle poblada de hermosas mujeres en mi plena juvetud, cuando la arrogancia del poderío juvenil dominan la conciencia y las hormonas descontroladas no te dejan pensar en otra cosa que no sean esos hermosos seres femeninos.
Caminaba entonces gallardamente, como gallardamente me contengo de caminar por la lección aprendida aquel ahora ya lejano día.
Pensando que gallardeo tal hacía que todas y cada una de esas bellas mujeres al mirarme, soñaran con alguna vez siquiera tener la oportunidad de que mi oído se puesiese atento a la más mínima de sus palabras, una al menos escuchara de su boca.
Oh, maldita arrogancia del hombre, era tanto y tan grande que me sentía, como todo adolescente inculto, incluso me sentí flotar y me olvidé (literalmente) del suelo que mis píes pisaban, y entonces, en un desnivel, un bache de banqueta mi equilibrio (que debo decir tampoco era muy bueno) fue perdido y caí en el fango formado una noche antes por la lluvia de agosto.
Me levanté entonces del suelo (pero también del suelo de la exageración descontrolada tuve la oportunidad de levantarme), y me dirigí a ese lugar que siempre había visto como una simple casa, como una vil estructura mal construida (puesto que yo venía de familia pobre).
Me lavé, y mientras me lavé el lodo me entregué a la facultad del pensamiento.
El lodo no fue lo único qué lave ese día: lavé también mi corazón.
Al salir de ese extraordinario lavado de cuerpo y alma, entendí que el nacer no lo es todo.
Ahora, poco a poco trato de adquirir sabiduría, y práctico todo aquello que me gusta y en lo que era malo, porque a base de esfuerzo; en algún momento me volveré el mejor. Y el conocimiento que adquiero con el esfuerzo que práctico me convertirán en lider. Y entendí que la mujer es demasiado inteligente como para figarse en un niño bonito que solo sabe andar por la vida fanfarroneando al caminar. Descubrí la importancia de mirar en dónde pisas (y no solo hablo del suelo y sus relieves), que la lluvía de agosto es más llevadera desde la mesedora con un café si la vez por la ventana.
Que mi casa no era casa; sino hogar. Que el vil era yo y su estructura amor.
Que mi familia no era pobre; sino humilde. Y sí; que el pobre era yo...
Que tú no eres un lector; sos un amigo.



Orizaba, Veracruz.

jueves, 16 de agosto de 2018

Hermandad perdida.

Algún día, el gordo volverá
a levantarse en carretera
y el mundo volverá 
a recorrer al hombre;
¿Alguna vez el ser humano
se tratará como hermano?

Volemos alto, como antaño,
cuando los bosques eran verdes
y los corazones puros.

Los dragones surcarán los cielos,
en los cielos de mi corazón
se disiparán las nubes,
no habrá tormentas,
ni tormentos en mi alma.

Recorrer juntos el mundo.
Seamos ese torrente de amor
inagotable, esa amistad humana,
seamos la fraternidad perdida
y amémonos los unos a los otros.

Levantemos la manos
para pedir ayuda,
levantemos la vista
para atender la mano levantada.
Seamos hermanos,
seamos familia,
seamos útiles.
Realicemos utopías,
olvidemos el rencor
y hagamos del amor perpetuo.

Sayulita, Nayarit.

miércoles, 20 de enero de 2016

Adiós al Distrito Federal.

-A la salud del distrito federal -dije a la nada, casi en un susurró, mientras encendía el cigarrillo entre mis labios.

No podía comprender lo sucedido, y ya siendo por esa causa, por qué no, un trago de vodka, cuando la cantinera comenzó a llenar el vaso de cristal por encima de la barra, comencé a hablar:

-En mi opinión meramente personal, el DF debería existir para siempre. Yo no entiendo tal tontería, hacer desaparecer al distrito federal, el distrito federal siempre a sido México en sí mismo, así como Guadalajara es sinónimo de Jalisco, así como tapatío es sinónimo de jalisciense, así como vuestros profundos ojos son sinónimo de misterio, como yo soy sinónimo de idiota, como el cigarro que me fumo de muerte, y como el que me presente en este bar todas las noches de que estoy enamorado -cada noche más que la anterior- de vos. Así el DF es sinónimo de la nación.

Dicho esto, tomé el vodka de un sorbo, ella sonrío, una vez más esperaría hasta la madrugada para ir con ella a anidar en la cama del morbo. Ella se fue, pero yo segui pensando, era una idiotez mandar al DF al olvido, uno había nacido, había credido y se había educado con la esperanza de la libertad. El DF, era la libertad, ibas a la escuela y te decían "panchito, tu país está compuesto por 31 estados y un distrito federal", y eso era libertad, eso te hacía pensar que podías pertenecer a cualquier cosa, así como el DF al país, y no ser como el resto de las personas que se embargan en aquello tan común como existir, eso era lo que te decía que podías no ser sólo uno más de los estados.


El DF muere en esta penosa fecha -esto lo pienso mientras pido la segunda copa, está vez de coñac-, y con el muere una parte inolvidable de la historia, la libertad del ángel ahora se ve atada, sus alas ya no se despliegan, el lugar lleno de historia y cultura desde 1824, aquel que el mundo conció y se dio a conocer fallece.

Después de mucho pensar la situación resuelvo: que por mí, se puede ir a la mierda el mundo.



Ahora voy de la mano del morbo a distraerme de tan penosa y ridícula circunstancia...




miércoles, 6 de enero de 2016

Conversaciones conmigo mismo.

En ocasiones ya no sé ni qué decir.
No obstante,
Hay veces en que lo que no puedo hacer es callar,
cerrar la boca un rato.
Y hablo y hablo
y sigo hablando.
Hablo más todavía,
lo peor es cuando
me pongo a hablar conmigo,
porque nunca me canso de escuchar.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Hacer el amor o tener coito. Pero no las dos.

-Tú no sabes lo que es hacer el amor.

Cuando estaba triste llegue yo, le pregunté lo que tenía y la escuché hablar de estupideces por horas. La consolé, sin darme cuenta ya tenía mi mano sobre su muslo, ella me miró, confusa, en un movimiento igualmente imperceptible    ella aprobó mi acercamiento. La besé en el cuello, ella comenzó a acariciar mi espalda mientras le desabrochaba su blusa azul.

Desde entonces, tuvimos una relación de amigos ante la gente, pero cuando estábamos solos, sin nadie, en lugares cerrados para no hubiese un solo testigo, aunque fuera tan jodidamente discreto como lo es la luna.

Un día, en nuestra faceta de amigos ante la gente, gente desconocida la cual probablemente nunca más veríamos en nuestras vidas, tomé su llavero y tenía seis llaves, esta, dijo, es la llave de la puerta principal, esta; -dijo soltando la llave y tomando otra- es la llave trasera, esta; -dijo mientras repetía el procedimiento de la última la llave, es la llave de la otra puesta principal -la primera pertenecía a la entrada frontal que daba al pateo, y esta, a la puerta delantera de la casa, esta otra; es de la puerta de mi habitación, está es de un cofre donde guardo las cosas de la escuela, y esta última -hizo una pausa y suspiró-, es donde guardo todo aquello que me hace o ha hecho feliz alguna vez.

-Voy a necesitar está llave y está otra -señalé la llave de la puerta trasera de su hogar y la de su alcoba-: para cuando necesite ir y hacerte el amor.

-Tú no sabes lo que es hacer el amor -dijo en tono de rechazo.

-¿Es acaso eso lo crees?

-Sí, para ti no soy más que un objeto sexual -su tono aun era a manera de parecer enojada, pero su mirada reflejaba tristeza.

-Claro que lo sé -y es cierto que jamás lo hemos hecho, ni lo haremos-, pero tú jamás me has comprendido, yo lo dije de esa manera para evitar un léxico ofensivo y degradante, para no decir algo como "cuando tenga ganas de coger" o "cuando te quiera penetrar y tener coito", el amor sin embargo lo conozco, para mí es escribir, y para ti -tome su llavero y jugué un momento con cada una de las llaves, al final me decidí por una-: es este cofre.

Ella bajo la mirada, yo me alejé, y pararon los días y semanas, ahora, a un par de meses de eso puedo decir que no la extraño, que nunca me lamenté por haberle perdido, y que mi vida continuó y continua como si nada, porque para mí era eso, era un acuerdo de sexo ocasional como ella y yo lo decidimos después de la primera vez, nunca extrañé estar con ella a las once de la noche escuchando su día -siempre era yo quién le escuchaba-, no extraño hacerle reír y gemir a las tres de la mañana, y nunca me sentí culpable por como termino, por no volver a recorrer su espalda ni volver a hablarle entre la gente...

¿Eso me hace un mal hombre?


lunes, 28 de septiembre de 2015

Mirar hacia atrás, Tocar fondo, Tomar valor y retomar el viaje.

Porque cuando uno mira hacía atrás puede ver todo aquel camino que a recorrido y sentirse orgulloso, también puede avergonzarse o sentirse mal por todo aquello que dejo tirado, por las personas que olvido y por todo aquello que perdió.

Es por eso que los psicólogos recomiendan nunca mirar para atrás, pero no les hagan caso, miren, y vean todo lo que fueron capaces de hacer, de avanzar, miren el camino que les falta por recorrer y siéntanse todavía mejor, porque por más largo que parezca ese camino serán capaces de recorrerlo a paso firme, flaqueando en ocasiones e incluso agonizando aunque sea una exageración, incluso podrán morir varias veces y tocar fondo y quedarse ahí por unos días. Pero tengo la seguridad de que levantarán la vista, respirarán profundo y volverán a ese sendero de fascinación que es la vida y el eterno ir y venir de sus sorpresas.

Miren siempre hacía atrás, algunas cosas dolerán por haberlas dejado ir pero era necesario, vosotros mismos saben que con aquella cosa o persona su vida sería una serie interminable de lamentos a llanto ahogado.


Y cuando se sientan tristes por ello, pueden hacer dos cosas, preferentemente las dos, sentirse felices por tener el valor de haber dejado lo que ya los serviría para continuar en busca de sus camino, y por haber aprovechado al máximo todo aquello que tuviste mientras pudiste aprovecharlo.

Y mirar hacía tu alrededor y ver todo aquello que tienes en este momento y todo aquello que has conseguido, tener por seguro que lo mereces, porque lo mereces, porque trabajaste interminablemente por conseguirlo, y porque es el fruto de todo el esfuerzo que le imprimes a todo lo  que haces en la vida.

Ahora cierra los ojos, respira profundo, toma valor y emprende el viaje, porque esto, es sólo el comienzo.




lunes, 20 de julio de 2015

El loco en llamas

 


“Durante mi meditación, no pude sentir ninguna gota de agua. No sentía frío, no percibía el olor de la humedad de la tierra mojada. Durante mi larga meditación solamente éramos mi mente y yo.
En la soledad de las montañas mi única compañía era yo mismo.
Hablaba conmigo y me escuchaba, era una relación perfecta.
Hace tiempo que la tristeza no invadía mi corazón.
Nos querían quitar la libertad. Pero allí me di cuenta de la gran ignorancia que los regía. Pensaban que encerrándonos en una celda o matándonos a sangre fría iban a quitarnos la libertad, que equivocados estaban. Pues sólo un hombre que no entiende el concepto de libertad piensa que así puede quitarnos la nuestra, esas personas no entienden que la libertad está en el alma. El espíritu siempre a sido libre, ni yo soy capaz de encerrarlo, pues el va a donde quiere ir.

-Erick Quezada (El hombre en llamas).

Estoy enfermo.

Tengo tantos sentimientos dentro de mi alma, no quiero pensar, todas estas voces están matándome lentamente.

No he comido, no apetezco nada, quiero vivir, quiero salir a la calle y gritar lo que me gusta, lo que no, estoy atrapado entre estos cuatro muros.

Atrapado entre tanta libertad.  Lo único peor que la esclavitud es tener tanta libertad que no saber que hacer con ella (yo me rio de las personas que creen que estoy muriendo en este encierro y no pueden ver más allá de sus narices. De las que no pueden hacer nada que vaya más allá de su rutina diaria, se sienten libre y no salen a cenar los lunes por la mañana, no juegan bolos en una mesa de billar, de las personas que son prisioneras de tal manera que no han querido darse cuenta –como me molestan  las personas a las que les gusta morir entre sus propias rejas-).

Ahora soy una sombra un este mundo, (una sombra en un mundo  iluminado por la más profunda oscuridad).

El manicomio no es lo que esperaba, uno se la vive pensando que aquí todos son gritos de la gente loca (a la que llaman loca), y no, aquí todo es silencio, se tienen amigos igual que en una escuela, se platica con ellos pero sólo en voz baja, por si subes la voz una enfermera te dice que puedes dañar tus cuerdas vocales (nos tratan como pendejos mas que como locos), “quiero que sepan que voy a mandar a la chingada a la bola de idiotas que creen que deben encerrar a los que aclaman libertad, a los que tienen el coraje de seguir sus sueños, ven a alguien con valor de perseguir lo que desea y se asustan, y lo juzgan de loco y lo encierran , a la mierda con la gente inepta que se conforma con existir y soñar, uno debería existir solamente para alcanzar los sueños y no para tenerlos, con soñarlos no basta, por que Dios no dijo al hombre: -Y vos serás la especie más poderosa que he creado, y tendrás el poder sobre las bestias y las aves del cielo, y las creaturas del mar y el mundo entero serán vuestros, siempre y cuando seas conformista-.”

Dije eso y me aislaron, me encerraron (como si realmente pudieran privar a mi alma de la libertad).

Decidí morir, y decidí hacerlo como hace un siglo aquel monje, así que esperé a que me llevaran de nuevo  a mi cuarto, tomé mi libro “Buscando las palabras correctas”  y subrayé las siguientes frases:   El hombre debe morir constantemente para renacer. Aquel que no muere nunca entenderá la vida.
Fui a la cocina y tomé el aceite, había decidido reenviar ese mensaje de vida, paz y transformación que al parecer, el mundo había olvidado.
(Tal vez así pueda desahogar mi corazón)

Encendí. Mi alma arde como las llamas que me consumen. Ahora tal vez piensen que soy la reencarnación de aquel monje, o que soy un maldito loco que no puede mantener la cordura de la vida (cuando en realidad solamente fui hacia la locura de la vida eterna).


Ahora espero que la humanidad reaccione, que se preocupe más por disfrutar la vida y menos por quienes si lo hacen, espero que entiendan que la única manera de calmar la libertad es siendo libre.




jueves, 9 de julio de 2015

Discurso Que Debía De Ser De Graduación

“Es el discurso más poético que he leído. Te tiras mucho a la poesía; eso te hace una mierda.”

Ceci Gonzalez.


La vida tiene sorpresas, sorpresas gratas y no tan gratas, y podemos sentarnos a esperar las migajas de felicidad que tiene la vida para ofrecernos con cada sorpresa, o podemos levantarnos y sorprender a la vida obteniendo a cada momento la felicidad que merecemos.

Como dirían Peter Parker y Cantinflas respectivamente; "un gran poder, conlleva a una gran responsabilidad." Y “La primera obligación del hombre es ser feliz y la segunda, es hacer feliz al otro.” Ahora no basta con sorprender a la vida y conseguir felicidad, hay que ir y compartirla (la felicidad plena está en compartir, de lo contrario, es una felicidad vacía, una felicidad vana).

Alonso Gonzalez escribió: "Tienes todo un mundo aquí dentro -dije señalando su cabeza- sólo tienes que ver más allá de lo que ves". Eso es lo que somos, eso es lo que tenemos, un mundo diferente, personas capaces de cambiar, el mundo no debe cambiarnos, debemos salir a enseñarle quienes somos, debemos abrir los ojos, debemos notar lo jodido que está el mundo y tomarlo y cambiarlo, y cambiarlo para bien, una sonrisa a la persona perdida entre lamentos, una metafórica lámpara para iluminar el camino de la persona que está hundida en la rutina, cambiar el mundo es eso, es dar partículas de felicidad a quienes te rodean, al desconocido que encontraste caminando por la calle, sacar a bailar a la persona solitaria en medio de una fiesta, regalarle una rosa a un vagabundo, pequeñas partículas de felicidad regadas por el mundo.

 Escribió también: “Ahora tengo un pensamiento que dentro de poco será energía positiva; pienso que vale la pena confiar en las personas aunque se equivoquen, porque irremediablemente lo harán, equivocarse es inevitable, pero si lo hacen pensando en positivo, el universo, que no solo es infinito, sino que a cada pensamiento se hace más y más infinito aun de lo que es ahora y fue ayer, con el peso de sus propios pensamientos hará que sus errores no sean tan graves, y ayudará a corregirlos, como ellos, con sus pensamientos, le ayudarán a liberarse de toda esa mierda.”

El universo es de nosotros, lo que somos capaces de soñar con ser soñadores.

Cerramos un ciclo donde encontramos apoyo en las personas menos esperadas, en las que creímos incapaces de ayudarnos, y nos sorprendieron estando ahí para nosotros incondicionalmente. Entre pequeños pasos, grandes recompensas, decisiones difíciles que tuvimos que tomar, y las tomamos, y valieron la pena porque estamos aquí. Abre tu corazón, recuerda que eres libre de hacer lo que quieras, puedes cantar blues si lo deseas, caminar descalzo en la arena y patear la brisa del mar a media noche, tirarte un pastel en la cara solo para ver si es tan divertido como en las caricaturas y descubrir que no lo es, simplemente ser libre, con una felicidad que no tenga deseos de lastimar a alguien más, que el mundo sea libre a través de ti, ser libre a través del mundo, una felicidad compartida.

Tal vez, lo que viene a partir de ahora es un misterio para nosotros, no sabemos el rumbo que vamos a tomar, o las oportunidades que se nos van a presentar y las que no, las que nosotros tenemos que crear a propia cuenta, es importante conseguir las oportunidades que necesitamos para alcanzar aquello que realmente deseamos. Estas palabras son para todos; graduados, maestros, padres, hermanos, familia, acompañantes y colados, todo aquel que me haya escuchado puesto que no somos diferentes en realidad, todos podemos cambiar el mundo y ser felices y hacer felices a los demás cambiando al mundo, y pienso que es algo que todo deberíamos de hacer, muchas veces se habla de maestros y alumnos por separado, pero a mí no me gusta hacer eso, pienso que todos somos maestros y alumnos en la vida, que todos aprendemos de todos y por eso quiero agradecer a todos y cada uno de los presentes, por haber compartido todas las enseñanzas que muy a su manera, y tal vez sin darse cuenta, compartieron.


Gracias por compartir la vida con nosotros.

lunes, 8 de junio de 2015

La felicidad es un cristal

Algo de mis convesaciones con Jenell:

Jenell- Una vez escuché a alguien decir que la felicidad es como un cristal, y como un cristal se rompe pronto, ¿tú crees eso?
Yo- Sí, creo que la felicidad es como un cristal, y no es que se rompa pronto, es que hay personas que no saben cuidar dicho cristal, mi vecina por ejemplo, lleva 10 años con las mismas ventanas, es infeliz, pero una prueba contundente de que un vidrio puede durar mucho tiempo si se sabe cuidar.

J-Hay que saber cuidar el cristal.

Y- Sí, y en este momento tú eres mi cristal. Y voy a hacer todo lo que este en mis manos para cuidarte.

Quise decirle también que iba a hacer todo lo que estuviera en mis pies y en mi boca y en el resto de mi cuerpo, que para cuidarla haría lo posible e imposible y más y aún más que eso. Pero preferí no hacerlo, no decirlo, preferí callar un poco y seguir apreciando la puesta de sol que se acostaba a descansar frente a nosotros, que con la mirada fija en el crepúsculo y las manos entre lazadas tomábamos café y nos queríamos el uno al otro.

Jenell bebió de su café, se volvió a mirarme, acarició mi mejilla izquierda con la yema de sus dedos y en silencio y sin decir palabra, acercándose lentamente a mí, me besó. Después me miró a los ojos y en un tono dulce y suave pero lleno de esa convicción que ella tiene para decir y hacer lo que en verdad desea me dijo: "Yo también voy a cuidarte." Y supe que todo estaría bien, que este cristal de felicidad mutua entre ella y yo sería atacado por lo que se ataca a un cristal, los bandalos intentando rayar en su sonrisa, para eso tendré lista una franela y limpiaré y puliré su felicidad lo más que pueda todos los días de mi vida y de la suya como sé que ella hará conmigo. De los inocentes niños que no saben lo que hacen al lanzarle piedras al sus ojos cristalinos, de las estúpidas personas que con toda la intención de su estúpida existencia tratarán de fracmentarla, y a veces llorará, ella o yo, y una fisura imperceptible para el mundo aparecerá allí, en nuestro vidrio, pero yo lo sabré, Y en lugar de darme por vencido en el cuidado de aquella felicidad, que a cada fisura se hace más frágil, tomaré aquello como señal que debo de cuidar aún más nuestro cristal. Y lo haré, y ella lo cuidará conmigo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Para consolar un corazón que llora

"Una emoción pasa, del mismo modo que pasan las nubes".


-Osho.


Los últimos tres días han estado nublados, ha llovido diariamente, me gusta subir a la azotea a pensar durante la noche, pero también en días así, hoy está nublado y subí, no ha llovido, una nube dejo caer una gota, cayó en mi pecho, en el seno izquierdo, he subido sin camisa, me gusta sentir el aire frío a flor de piel, y así es, siento el tenue y frío viento en la flor de mi piel desnuda, sentí la gota que cayó en mi corazón desnudo y triste, por que nada desnuda un corazón que la tristeza.


Mi corazón llora y el cielo lo sabe, mi corazón lloraba y esa nube dejo caer una gota sobre él porque yo lo ignoraba, esa gota me abrió los ojos, me di cuenta de lo que hacia mi corazón, no pude evitar llorar (quiero decir, que no pude hacer dejar de llorar a mi corazón), pero ahora gracias a esa nube, puedo brindarle atención y compañía, y la compañía es el mejor consuelo para los que no tienen remedio, el saber que no importa lo que uno sufra, siempre estará alguien ahí para brindar consuelo y sufrir a su lado, y en breves momentos de locura, ser feliz a su lado también.








Esa nube no es como las otras nubes.

martes, 3 de febrero de 2015

El universo en tu cabeza

"Tienes todo un mundo aquí dentro -dije señalando su cabeza -sólo debes ver más allá de lo que ves".

-Alonso Gonzalez. 

Una vez un hombre muy inteligente me dijo, que hay una teoría de que el universo está hecho de pensamientos, positivos y negativos, que un pensamiento, bueno o malo, apenas se deja de pensar sale de tu cabeza y se convierte en energía, negativa o positiva, según el pensamiento, por ejemplo lo que acabo de escribir sobre el pensamiento y la energía y el universo, el universo tiene sus criterios, pero yo creo que es energía negativa, porque es frío, teórico, falto de una emoción real propia del positivismo, que de poco puede servirle a nada o a nadie, sin embargo y en contra parte, si yo hubiese comenzado a escribir con la palabra flor o rosa o margarita o miel, y después no hubiese pensado nada, y por tanto no escrito, se hubiese convertido en energía positiva, y lo hubiera hecho muchas veces y toda la eternidad, lo hubiese hecho al ser pensado, al ser escrito, y lo hubiese hecho cada vez que se leyera por alguien, porque son cosas lindas, cualquiera de estas palabras hubiese sido un pensamiento cálido, sin ningún sentido en si mismo (como todas las cosas bellas) que el de alegrar, (porque, ¿quién no se alegra cuando recibe una flor o una rosa o una margarita o cuando come miel?), sin el pensamiento tosco, cerrado y teórico propio del negativismo. Pero jamás juegues con el universo, porque no es un juego, tal ves tú lector, eres rebelde, y eso es bueno, la rebeldía es una forma de luchar por la libertad, y al leer esto decides pensar mal para ver que pasa con el universo, ¿has visto la mierda que hay en el mundo? No sólo es el mundo, el universo entero tiene mierda hasta en las estrellas, pero tú y yo pensamos maravillas, y eso ayuda a que la mierda sea menor, ahora imagina piensas mal, ya no ayudarás a salvar al universo de la, literalmente hablando, mierda mental del ser humano, sino que por el contrario le tirarás, pero tú no eres así, tú te conoces y sabes que mejor que eso y no lo atas ni por rebeldía ni por nada, pero tus pensamientos y palabras no durarán para siempre.

Hace dos años vi un estudio que indica de que está hecho el universo, 73% energía positiva, 23% energía negativa, y 4% materia como la conocemos aquí en la tierra, esto me llenó de felicidad, me hizo recuperar la esperanza, la fe, la confianza y cuanta más ridícula palabra se te pueda ocurrir, en la humanidad. El hombre que me dijo sobre esta teoría fue Sinué Félix, y ante dicha teoría y dicho estudio me di cuenta, de que de si se toma por cierta (como yo lo hice), a lo largo de la historia del ser pensante, (humano o no), el 73% de los pensamientos han sido positivos, y sólo el 23% negativos, (lo cual creo que es poco tomando en cuenta que en épocas como la segunda guerra mundial todo el mundo pensó mierda durante años), el otro 4% no lo sé y me vale verga, (que de no entender la expresión significa que me importa un carajo y menos), si es materia que lo deduzca la química y no yo.

Ahora tengo un pensamiento que dentro de poco será energía positiva; pienso que vale la pena confiar en las personas, aunque se equivoquen, porque irremediablemente lo harán, equivocarse es inevitable, pero si lo hacen pensando en positivo, el universo, que no sólo es infinito, sino que a cada pensamiento se hace más y más infinito aún de lo que es ahora y fue ayer, con el peso de sus propios pensamientos hará que sus errores no sean tan graves, y ayudará a corregirlos, como ellos, con sus pensamientos, le ayudan a liberarse de toda esa mierda.

El término colonial que busco es que el universo está en tus manos pero no, no es así, el universo no está en tus manos, el universo está en tu cabeza, y tienes el poder de hacerlo mierda o no.

viernes, 30 de enero de 2015

El Corazón Recuerda

"Mi necesidad de verla era tanta que dolía". 

-Lorena Amkie.

Recuerdo aquel día como recuerdo pocas cosas en la vida, con un recuerdo vívido, más que vívido, es una de esas veces que no se recuerdan con la mente sino con el corazón, y cuando se recuerda con el corazón tu cuerpo queda vacío, tu corazón recuerda y tu alma viaja en el recuerdo, y tu cuerpo inerte en la silla no deja de contemplar aquella foto, aquel corazón y aquella alma divagante en el recuerdo de esa niña:
Yo había ido al parque, primero fui a los columpios, ¿imaginan a un joven de 15 años en los columpios?, en ese entonces yo tenía 15 años, recuerdo tenerlos y tener la cadena del columpio sujeta entre mis manos para no caer, al tiempo me aburrí, así que baje del columpio, también recuerdo que antes me divertía más, ahora sólo era un péndulo (y eso era fascinante, debo admitir que la idea del péndulo me parece fabulosa), al que a veces le daba con el suficiente vuelo para sentir la adrenalina correr con mi sangre por mi cabeza.  Fui a una mesita donde había sombra, la cual provenía de un gran y majestuoso árbol que estaba a mi lado izquierdo, eran las 10 de la mañana, quiere decir que el este estaba a mi lado izquierdo. Tomé un libro de poemas que llevaba conmigo, del autor: Jaime Sabines, mi poeta favorito. Y así seguí leyendo un rato.

Levanté la vista, había una linda niña jugando allá adelante, (pero no me crean un pedofilo pervertido, cuando digo niña me refiero a que tenía más o menos mi edad).
La miré fascinado, como si fuera la cosa más bonita que hubiera visto en mi vida, (y así era, ella era la cosa más bonita que había visto en mi vida).

Decidí acercarme, expuesto a que me rechazara.
-Hola -dije yo. Nervioso, infinitamente nervioso, pero podría jurar que por fuera aún parecía en control de mí. Ella se acercó y me dijo hola, mis manos comenzaron a temblar,  la sangre en mi cabeza me haría colapsar, mis pensamientos me llenaban el cerebro todos a la vez y yo sólo me consolaba en sus ojos verdes, que con el sol podían parecer azules pero no, eran verdes, enteramente verdes y eso me encantó, así como me encantó todo su ser, pero mis manos seguían temblando, en ese momento mis nervios si eran infinitos, ya no podía disimular, le pedí una foto y accedió, la tomé con mis manos temblorosas, ella salió hermosa, la miré una vez más a los ojos verdes... Quería quedarme ahí por siempre mirándola, quedarme mirándola por siempre, por siempre y un día más, pero mis manos seguían temblando y mis nervios me vencieron, tenía miedo, miedo de arruinarlo todo, y lo arruiné, ese miedo que sentí me hizo huir.

No la volví a ver, pero al menos conservo su foto.
Esa que ahora mismo miro para recordar.
O mejor dicho, miro al recordar.

miércoles, 14 de enero de 2015

La tristeza de los cuentos infantiles

Es tan irritante esta tormenta, esta tormenta es lluvia y no irrita en sí misma, lo irritante es pensar que el cielo llora, porque el cielo es hermoso y todos lo quieren, ¿entonces porque mierda está llorando? Pero de lo irritante pasa a lo conmovedor, a lo trágico, a lo empático, a lo épico, es tan épico pensar que el cielo llora porqué yo también lo hice ayer, en mi cama, antes de dormir, lloré por pensar en vos y en tu carita dulce, bella y armoniosa, que jamás hace el gesto de estar pensando, me encantaría un día, ver en tu rostro de pensar, sean cuales sean tus pensamientos, la inmortalidad del cangrejo (que perdón que te truene la burbuja pero, el cangrejo es tan mortal como un niño con pelota), o tu uña rota, que se rompió tras la caída que te provocó una piedra que tus bellos ojos grises no vieron cuando ibas caminando para verme porque estabas triste, yo siempre te hago reír con mis estupideces (porque vos así las llamas), y estabas triste porque el lobo se comió a la abuela de caperucita y fue tan triste, realmente melancólico para vos, que decidiste que no valía la pena leer el resto, y sorbiste tu café, que estaba sobre la mesa, esa mesa que compraste hace tiempo para leer, y lo haces siempre, a mi me asombra como has leído tanto en esa mesa, y terminado tantos libros; pero siempre te han deprimido este tipo de cuentos, te deprimiste cuando el lobo le tiró la casa de paja al primer cochinito y dejaste el libro a su suerte; lloraste cuando blanca nieves mordió la manzana y no despertó, y no despertaría, porque para despertar necesitaba que su lectora terminara de leer y ni lo hiciste. Abandonaste a la cenicienta cuando lloraba porque no iría al baile y no fue.

O simplemente pensar en que lindo sería pensar en cualquier cosa de vez en cuando. Pero absorta, tanto que no percibas mi llegada, y así, al contemplarte completamente pensativa, pensar que tal vez vos pensás en mí.

Amo y odio tu inocencia.
Por ella me enamoré de vos y no me esfuerzo por amarte porque ya lo hago.
Pero por ella vos... vos no te das cuenta que te amo.



miércoles, 31 de diciembre de 2014

Morir del año

Cada año después de navidad todo es año nuevo, por ejemplo el veintiséis vi un imagen de Mafalda en la que decía: "Qué nos traerá el siguiente año", y su perro le respondía reflexivo, "365 oportunidades para ser mejores".

Pero jamás he visto u oído que algo o alguien diga o pregunte en estas fechas: "¿que nos queda este año?", tampoco y más importante, que alguien responda, "de 2 a 6 oportunidades para ser mejores".

Sin embargo sí he escuchado que alguien diga: "Este año no queda nada por hacer, para qué me esfuerzo, seguiré como hasta ahora y ya veré como mejoro el siguiente año."
Y eso es algo que la gente que lo dice lo repite anualmente como promesa y no lo cumple.

También me parece increíble que le digan año viejo, un año tiene 365 días, 366 por mucho y cada cuatro años; yo tengo 16 años y me llaman joven, irónico que soy 16 veces mayor que el año al que le dicen viejo y aun así sigo siendo joven, para mí un año que termina siempre es triste, el año muere pero la gente sigue feliz porque otro nace -y eso está bien-, pero no se detiene a recapacitar en el año muerto o en etapa terminal, en ese pobre desauciado, afortunadamente no tiene ni un año de edad cuando muere, (porque nace el primero de enero y muere el 31 de diciembre), es un niño, es menos que un niño, es un bebé sin consciencia alguna de la muerte, y es por eso que no sufre y soy feliz que no lo haga.

Sin embargo. Siempre es triste ver morir a un bebé.