debo decirte que puedo vivir mil vidas y
en ninguna conseguiría olvidarte.
la lluvia me recuerda las tardes que pasamos
atrapados en casa porque salir era un suicidio.
fuera de ti ya no hay nada,
es tu esencia la esencia de la vida,
la del corazón latente de la creatura
innata que fui, esa que desde el vientre
conocía que su destino eras tú,
inevitable; tú. conocerte; tal vez perderte.
destino cruel y asesino; quisiera volver
al ayer cuando después de la escuela hablábamos
durante horas de los temas que ya no recuerdo más.
puede ser que al final seamos esto,
la dicha de habernos encontrado
en ese momento, cuando no sabíamos
nada del amor; aprenderlo juntos,
aprendernos juntos, puede ser que fuimos
coincidencia y cómplices y amores pasajeros
o que fuimos destino y desorden y olvidos;
muertes y vidas bailando al compas
perpetuo de la música celeste.
lo único que sé es que te amé y te amo.
eres tú. fuiste tú. serás tú
todo lo que recuerde los primeros de mayo
al abrir y cerrar los ojos y pensar: viví.
te quiero como no tienes una idea,
olvido las demás fechas, no sé si navidad
todavía se celebra el 17 de febrero o si en
abril sigue siendo el día del juicio.
lo que no olvido, es que el primero de mayo te celebro a ti.