miércoles, 5 de noviembre de 2025

sal en el altar

estaba pensando en las cosas inútiles 
y mirando el altar me di cuenta 
que le pusimos sal; mira que elemento
más inútil, tan inservible para ti.
la sal es para purificar el alma
pero ¿a ti qué va a purificarte
si recuerdo reclarito que eras
la persona más pura que existe?
que tú santificabas el suelo que pisabas 
más aun que esa agua ordinaria a la cual 
las gentes del pueblo solemos llamar bendita.

mirando el altar me di cuenta que agregamos sal.
a veces me da gracia la inutilidad de las cosas.
igual no importa, igual no estorba.
lo único importante hoy es tu visita.

martes, 4 de noviembre de 2025

Apanohacalhua

espero reencontrarte una vez más cuando muera,
sé que en la muerte me amarás tanto como me amaste en vida,
extraño verte mover la cola y recuerdo nuestros paseos por el parque,
no sé cómo será el Mictlán ni sé si podré superar sus pruebas,
pero no debo preocuparme al menos por el Apanohacalhua.
no debo preocuparme por fallar al cruzar o ahogarme la eternidad
porque sé perfectamente que estarás ahí esperando para llevarme
con seguridad y amor al otro lado. amor es lo que sobra aquí cuando te pienso,
tengo todavía tu recuerdo grabado en mi corazón y el eco de tus ladridos
sonando en mi cabeza, tengo el llavero que mandamos hacer con la forma
de tu patita y a veces me da por ir a caminar al mismo parque que solías
visitar conmigo, y veo a todas las gentes con sus propios perros
y pienso, sin desmeritarlos, que yo tuve al mejor.

espero que te haya gustado tu ofrenda y que hayas disfrutado
tu visita el pasado veintisiete de octubre...

lunes, 3 de noviembre de 2025

I know...

I know it. I know...
I know that the world, the life, might be a place full of inmundice.
and yes, maybe all of people walk on the street with their sight down,
and maybe everything seems dark and dangerous.
maybe the world is shutting to me that I give up.
maybe I should give up. maybe it would be easier.
but I am only a man who likes thinking that all the people have another face,
I'm the man who smiles to other ones in the street
and hopes (perhaps) improving their day,
at least one, at least improving the day to someone
every day most faces not look back at me,
every day my smile is ignored or get as an answer a bad face.
but also, every day, at least, other eyes look my eyes,
other lips come me back a smile,
and other mouth show me, for an instant, its teeth.
a person per day, only one person at a time.
but that unknow, little small, is enough for me.


maybe it'd easier only let it be all like is now.
but I can't help... 

domingo, 2 de noviembre de 2025

El dos de noviembre cayó en domingo

he pasado la noche en vela esperando tu visita,
estoy aquí en el altar junto a tu foto y tus ofrendas...
y espero verte, espero tenerte conmigo un segundo al menos.
el dos de noviembre cayó en domingo
y es tiempo de estar en familia,
quiero que vengas, quiero tenerte a mí lado,
que la familia esté completa, y me toques el hombro
y me mires siendo el hombre en que me convertí;
en el que me ayudaste a formar.
quiero que toques mi hombro me mires con orgullo.

estoy aquí en el altar junto a tu foto y tus ofrendas... y te amo.

viernes, 17 de octubre de 2025

the perfect light...

I woke up early and the darkness fills the bedroom.
I turn the light on, the spotlight illuminated the room,
I looked and looked and asked myself
if a spotlight was the perfect option, the right one;
if it would be better a candle, or to open the window
and let in the natural moonlight.
I asked myself what would be the best light in the room, in the life...
Maybe the sun, maybe the moon, or I don't know: maybe you.
Your eyes, your smile: your soul...

miércoles, 1 de octubre de 2025

no se me culpe.

yo soy ese hombre al que cada instante nuevo lo sorprende.
que miro la vida con los ojos del niño que no pude ser cuando debía serlo.
soy el hombre que cree en la bondad y la vida porque
mi vida ha estado repleta de crueldad y muerte.
es mi espíritu un incansable revolucionario
que se niega a creer que la vida es esto,
que la suma de la soledad y la oscuridad del abismo lo son todo,
que siempre lo han sido y que siempre lo tienen que ser.
soy esa palabrada de bondad y aliento cuando la sociedad grita y critica, soy el hombre que nada en la inmundicia del pecado cometido en el pasado y que recae constantemente en el presente. pero soy también consciente que no tiene que definirme el error, que no tienen que definirme las caídas. he sido prostituto del sistema que llamamos vida; del machismo y el clasismo y el racismo. por eso ahora levanto la voz y me esfuerzo día con día para ser mejor de lo que fui y he sido. por eso ahora miro el cielo y levanto la mano tratando de alcanzar un poco de la divinidad de dios para compartirla con el mundo.

ser hombre de bien suena irreal, pero intentar... no se me culpe.


domingo, 17 de agosto de 2025

La visión del rey V

 La visión del rey IV

Polonio llegó más tarde a una capilla del palacio que se encontraba cerca de los aposentos del rey, donde este último se encontraba, dio la noticia de haber citado a Hamlet a su dormitorio para que hablase con su reina y madre, quien, a pesar de ser testigo de la insana cordura del príncipe, por su cariño no podría del todo tener objetivo oído, siendo menester que el mismo como consejero, se ocultase para la conversación escuchar y dar reporte luego. Estuvo de acuerdo el rey, y cuando Polonio se marchó y el rey comenzó a pensar, pudiera ser que en ese lugar sagrado, verdaderamente se encontrase más cerca de dios y del cielo, pues tan pronto se quedó solo, séase por el sitio, por el espectáculo desagradable que con dedo vil el príncipe le apunta sin filtros como el asesino del rey pasado, o por su conciencia culposa que cada vez gritaba más fuerte en sus adentros, que comenzó entre pensamientos internos y oración: «Es mi delito atroz, y su rancio hedor al cielo eleva; lleva consigo la primera maldición, la más grande: la muerte de un hermano. No puedo orar, aunque mi alma toda el rezo aclame: más que mi voluntad resulta y firme puede mi enorme crimen; soy como el hombre que en dos negocios piensa: dudo con cual empezar, y ambos descuido. Y aunque en sangre hermana bañado hubiese mi maldita diestra mil y mil veces ¿lluvia no hay bastante que en ese cielo justo y bondadoso que pueda volverla blanca cual nieve? Inútil fuera la merced, si osada el crimen no afrontase, vano el rezo, si no tuviese en sí la doble fuerza de precaver el crimen meditado, de perdonar la culpa cometida. Recemos, pues; mi crimen ya está hecho. Mas ¿en qué forma de oración valerme? «¿Perdóneme el aleve asesinato?» No puede ser: las prendas incentivas del horrendo crimen todavía conservo: mi cetro, mi ambición, mi esposa y reina. ¿Podrá lograr perdón quien aún ofende? En el perverso mundo la dorada mano del criminal cada vez consigue hacer que retroceda la justicia; y vese que a menudo al infame oro la ley cede; mas nunca allá en el cielo. No sirve de nada allí la astucia; claro, el crimen parece tal cual es, y frente a frente salen a condenarnos nuestras faltas. ¿Qué queda, pues, por hacer? ¿Arrepentirme? ¡Qué no podrá la contrición sincera! Mas ¿qué podrá el alma que no se humilla? ¡Oh, lastimoso estado! ¡Oh, seno inmundo, más negro que la muerte! ¡Alma enligada, que cuanto más te afanas por librarte te enligas más! ¡Por favor, por dios! ¡Dóblense, rebeldes piernas, y hazte blando como los nervios del recién nacido, corazón, más duro que el acero! Aun puede hacer remedio para todo…[1]».

El rey se arrodilló para continuar en su meditaciones, y como si fuera cita divina, ese lugar y ese momento, tan pronto sus rodillas tocaron el suelo frío y sus ojos en oscuridad quedaron, comenzaron a oírse en el pasillo pasos, que se detuvieron a la entrada del lugar, era Hamlet, y se detuvo al verlo vulnerable, el rey estaba en paz, y a la vez temblando, le pareció que dios jugaba irónico con su destino. Tal vez esto era lo mejor, que Hamlet tomara su vida como pago por la de su padre, que Hamlet tomará el reino y que liberara a la hermosa reina de estar con el monstruo que a su primer esposo asesinó. Sonrió, con una extraña mezcla de miedo y paz, y justo cuando había aceptado su final, los pasos continuaron, Hamlet fue al dormitorio de su madre para sostener la conversión que Polonio había anunciado. El cielo decidió que el asesino seguiría con vida.



[1] Monologo de arrepentimiento del rey Claudio. Hamlet de Shakespeare.